Violencia y represión en Irán: la oposición pide anular el comicio

Violencia y represión en Irán: la oposición pide anular el comicio
Centenares de opositores causaron incendios y destruyeron vidrieras. Denuncian fraude en la reelección de Ahmadinejad. Hubo choques con la policía y 100 arrestados. El líder opositor dijo que existió "un golpe" y reclamó una nueva elección.
Por segundo día consecutivo, la violencia postelectoral siguió ayer en Teherán. Mientras decenas de manifestantes opositores causaron incendios y destrozaron vidrieras, el principal candidato presidencial de la oposición, Mir Hussein Musavi, exhortó a las autoridades a anular los resultados de una elección que consideró fraudulenta y que permitió la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad. Al cierre de esta edición, se informó de al menos un centenar de arrestados en los disturbios.

Hablando a través de un vocero desde el exterior de Irán, ya que su propio sitio fue en un momento atacado por cibernautas, Musavi describió la reelección de Ahmadinejad como "un golpe de Estado" y llamó a la comunidad internacional a "no reconocer un gobierno generado en un golpe".

Según el cineasta iraní Mohsen Makhmalbaf, quien reside en París y actuó como portavoz del reformista, Musavi consideró que "la elección ha sido robada".

"Se me ha pedido que dijera al mundo que hubo un golpe de Estado en Irán y que Musavi ha pedido a los gobiernos del mundo no reconocer un presidente creado por un golpe", dijo Makhmalbaf.

Musavi sostuvo que, el viernes en la noche, el ministro del Interior de Irán le había informado que había ganado la elección. Esa declaración fue publicada primero por el website de Makhmalbaf, que luego fue también cerrado por un ataque de cibernautas.

Musavi también desafió la decisión del líder supremo iraní, Ali Jamenei, de respaldar los resultados que dieron la victoria a Ahmadinejad. Se informó que el reformista se encontró con Jamenei y le pidió que reconsiderara la decisión. Asimismo, también se supo que Musavi había escrito al Consejo de los Guardianes -un organismo de control con poderes de veto electoral- afirmando que "el fraude es evidente y que se requiere una revisión y una nulidad de lo actuado".

Ayer, la policía antimotines volvió a reprimir con brutalidad a los manifestantes y el régimen de Teherán bloqueó sitios en la internet usados por partidarios de Musavi. En el segundo día de enfrentamientos, decenas de adolescentes que gritaban "¡Muerte al dictador!'' rompieron las ventanillas de autobuses en varias calles del centro de Teherán. También incendiaron bancos y apilaron neumáticos que prendieron fuego para bloquear el avance policial. Policías antimotines golpearon a algunos de los manifestantes con garrotes. Negocios, oficinas del gobierno y empresas cerraron antes de concluir la jornada laboral, al aumentar la tensión.

En la calle Vali Asr de Teherán, decenas de miles de personas desfilaron ayer en respaldo a Ahmadinejad, agitando banderas iraníes y vitoreando al presidente.

Al hablar en una conferencia de prensa, Ahmadinejad desestimó las protestas, las peores en una década en Teherán, diciendo que "carecían de importancia" y comparando su intensidad con lo que ocurre tras concluir un partido de fútbol.

"El margen entre los votos que obtuve y los que consiguieron los otros es muy grande y nadie puede ponerlo en entredicho", afirmó, antes de acusar a la prensa extranjera de lanzar "una guerra psicológica" contra su gobierno. El presidente dijo que las elecciones fueron limpias. El tribunal electoral le adjudicó el 65 por ciento de los votos. "Se me dice que hubo un fraude ¿Dónde están las irregularidades?", preguntó.

Reportes de que Musavi estaba bajo arresto domiciliario no pudieron ser confirmados, pero el ex primer ministro de 67 años no ha sido visto en público desde que dio una conferencia de prensa a última hora del viernes en la cual acusó al gobierno de fraude electoral. Las autoridades liberaron ayer al hermano del ex presidente reformista Mohammad Khatami luego de que fuera arrestado el sábado en su casa.

Ayer, por primera vez, un importante funcionario estadounidense, el vicepresidente Joseph Biden, puso en duda el triunfo de Ahmadinejad, aunque aclaró que su país necesitaba más tiempo para analizar el asunto. "Por ejemplo, el 70% de los votos proviene de las ciudades, y éste no es el punto fuerte de Ahmadinejad. Parece improbable que haya obtenido el 65% de votos en semejantes circunstancias", añadió Biden, quien sin embargo sostuvo que su gobierno debía esperar más datos.

Lo mismo afirmó el gobierno de Israel, que relacionó los resultados con el programa nuclear persa asegurando que convierte a Irán en un problema para todo el mundo.

Los resultados también fueron cuestionados por otros candidatos. Mohsen Rezai, un ex jefe del cuerpo de los Guardianes de la Revolución, el cuerpo de élite del ejército, escribió al Consejo de los Guardianes cuestionando el guarismo que le atribuía menos de un millón de votos. "Según mis expertos y mis mediciones, en el peor escenario yo debería estar entre los 3,5 y los 7 millones de votos", aseguró.

"Esto es enorme. Rezai es muy influyente. La élite iraní está muy dividida y ellos se han deshonrado públicamente con esta manipulación de sufragios", dijo por su parte Ali Ansari, un experto iraní que trabaja en la Universidad de San Andrews.w

Bastonazos. Un partidario del candidato opositor es golpeado por miembros de la seguridad oficial mientras ciudadanos comunes vienen en ayuda del caído. La violencia ganó las calles iraníes como no se veía en años.

Saludos. El presidente Ahmadinejad celebra ante sus partidarios luego de conocerse los datos oficiales. Negó que hubiera habido fraude.

Persecución. Miembros de la policía corren en moto a manifestantes de la oposición en un barrio de Teherán. Fue en el segundo día de protestas.

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