La violencia política a la orden del día

En una semana con agenda parlamentaria "light" y escasas movidas partidarias, ocupó el centro de discusión pública la violencia política ejercida contra sectores de la oposición por parte de bandas identificadas con el bruerismo. Aunque no son tiempos de campaña ni de slogan partidarios la actitud salvaje de algunos sectores encendió una nueva luz de alerta en la ciudad.
Como se recuerda, hace unos días –precisamente el 26 de octubre- un militante de la Coalición Cívica que se encontraba realizando pintadas de ese sector, fue agredido brutalmente por un grupo de "militantes" identificados con oficialismo local, en lo que constituyó un hecho repudiado por vastos sectores de la sociedad.

El ARI-Coalición Cívica realizó una presentación por la que se solicitó la calificación como "lesiones graves", a la agresión sufrida por el militante Jorge Ferioli La causa penal se tramita por ante la Fiscalía de Flagrancia y que se caratula "Ferioli Jorge César S./ lesiones" y se pidió además ampliar la denuncia por las amenazas y golpes reiterados con palos, fierros y otros objetos contundentes recibidas por Ferioli en el episodio del día mencionado, y por el seguimiento intimidatorio que le realizaron durante el transcurso de ese mismo día.

En medio de la conmoción también se pidió "la investigación a tenor de las figuras de abandono de persona y de incumplimiento de los deberes de funcionario público que le pudieran corresponder a los funcionarios municipales, dependientes de la Dirección de Control Urbano, que se hallaban presentes en el momento del hecho.

Esto motivó que en el Senado bonaerense la mayoría de los partidos opositores se reunieran para repudiar los hechos. Allí se refirieron al tema referentes de la política platense como los concejales y flamantes diputados electos Oscar Negrelli de la CC y Gonzalo Atanasof de Unión Pro, pero también senadores bonaerenses como el margarito Luis Malagamba o su compañero de bancada Javier Mor Roig.

La semana pasada, la antesala de una sesión del Concejo también se vio empañada por agresiones sufridas por un grupo de militantes del dirigente piquetero Raúl Castells, que se habían acercado al Palacio Municipal a reclamar asistencia alimentaria y a rechazar el aumento generalizado de las tasas comunales aprobado minutos después.

El tema llegó a tener estado parlamentario el último miércoles en la sesión del Concejo Deliberante, habitual caja de resonancia política de la ciudad. Durante la sesión, y entre un encendido debate plagado de chicanas entre oficialistas y opositores, se trató un pedido de repudio a los violentos acontecimientos.

Entre los que alzaron la voz en contra, Negrelli, precisamente de la CC, aseguró que el ataque "responde a una decisión política de no permitir el disenso. Se busca permanentemente la intimidación, la agresión física y verbal. Esto queda en evidente en este caso, ya que la patota llegó después que la patrulla de Control Urbano, que ni llamó a la comisaría para avisar lo que estaba sucediendo. Esto demuestra la participación del Estado en estos ataques".

Además recordó otros hechos sucedidos durante este año, y acusó al oficialismo de hacer "cualquier cosa para que quienes no piensan como ustedes no puedan decir lo que quieran. Esto es el bruerismo: son incapaces de aceptar el disenso".

Como lo había hecho en el senado, también el denarvaísta Gonzalo Atanasof aseguró que "esto es una metodología que ocurre desde hace mucho tiempo". Además, hizo mención a un ataque sucedido el 16 de mayo de este año, en el que balearon un local de Unión Pro ubicado en Villa Elisa".

Desde el oficialismo, la hornense Susana Gordillo evitó que el bruerismo se haga cargo de los grupos de choque. "No nos vamos a hacer cargo de la creación de patotas, que estoy segura que no responden a Bruera, y que no fueron creadas por esta administración".

La existencia de "grupos de choque" a al mando del bruerismo instaló en la agenda de discusión pública nuevamente la preocupación por el posible crecimiento de la violencia política y hace peligrar la convivencia pacífica de los partidos políticos de la capital bonaerense.

A ponerse las pilas

En materia legislativa y a una semana de modificada en el recinto la ordenanza Fiscal Impositiva que permitirá un nuevo aumento de tasas durante el 2010 a pedido Ejecutivo municipal, en la sesión del Concejo se trató una variada agenda de temas considerados menores.

Al parecer, y a pesar de que la sesión estuvo signada por discusiones de tinte político e ideológico, hasta el tratamiento del presupuesto 2010 a principios de diciembre no habrá grandes temas de debate en el parlamento platense.

También ganó espacio en la agenda local el destino que la comuna local le otorga a las pilas y baterías desechadas por la población. Como se sabe, en espacios públicos de la ciudad se instalaron a mediados de año varios contenedores para darle una solución al problema de este residuo, pero al parecer este mecanismo no funciona como debiera.

Por eso desde la ONG Grupo Hábitat Buenos Aires se solicitó a la ciudadanía platense que "se abstenga" de depositar pilas usadas en los containers colocados por la comuna hasta que se explique oficialmente a dónde son derivados estos residuos altamente contaminantes.

También se sumó la edil del FpV-PJ Teresa Urriza, quien en la sesión del miércoles pidió explicaciones al respecto. La concejal alakista formalizó la preocupación por el tema a través de un pedido de informes.

"Fuimos a consultar a la Agencia Ambiental del municipio y nos dijeron expresamente que aún no se sabía el destino final de las pilas, con lo cual vemos un grado de improvisación y de falta de respeto al vecino, sorprendete", señaló la rubia legisladora.

"Lo más grave aún es que los recipientes emplazados en las plazas no contienen las medidas de seguridad necesarias, se filtra el óxido de las pilas sulfatadas y terminan contaminado la plaza donde juegan nuestros niños", terminó explicando Urriza. (Agencia NOVA)

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