La violencia y la inseguridad están ganando espacio en las calles formoseñas

Lamentablemente las páginas policiales están tomando relevancia en los matutinos locales. Esto ocurre por las sucesivas tragedias que se cobran violentamente vidas humanas. Un policía asesinado de dos tiros y un joven "masacrado" por una patota para después ser asesinado de un cuchillazo son el saldo que dejaron estos hechos de violencia e inseguridad en las calles formoseñas.
Mucho se puede contar de la vida de Mario Calderón, quien era padre de tres menores de 1, 2 y 3 años respectivamente, conocido como "el quinielero" del barrio La Floresta. Pero lamentablemente hay que decir que un trágico hecho terminó con su vida tras ser víctima de una brutal golpiza propinada por un grupo de 8 chicos (que rondarían los 15 y 16 años) para después recibir un certero puntazo en la ingle por parte de otro sujeto que ya estaría identificado y detenido.

Declaraciones

Según los testigos, Mario Calderón recibió un cuchillazo en la ingle y se desangró. Fueron muchos los que participaban junto con la víctima de una fiesta de cumpleaños, siendo éstos los testigos oculares del hecho, por lo cual, la gran mayoría de los presentes declararon e indicaron que muchos de los agresores se encuentran en libertad y "dando vueltas por el barrio".

Con el dolor que representa la pérdida de un ser querido, la hermana de Mario, Griselda Calderón –quien curiosa y casualmente se encontraba en la casa de unos familiares del oficial asesinado la semana pasada Gustavo Bini- expresó con profundo pesar en diálogo con Radio Uno Formosa: "Los patoteros lo masacraron y se ensañaron por mi hermano. Fueron chicos entre 15 y 16 años. Yo me pregunto donde están los padres de estos chicos?, nadie se presentó".

Además, tratando de sacar conclusiones y atando cabos, la hermana de la víctima siguió comentando: "A mí los policías me dijeron que faltan aún ocho, porque uno se entregó pero faltan los menores", y al consultársele porqué se queja de la labor policial indicó: "Cuando lo hincaron eran las dos de la mañana y él estaba vivo, y la Policía no vino, además la ambulancia cuando vino, no entró al lugar, la dejaron a una cuadra, vinieron y cuando volvieron de buscar la camilla murió desangrado, y lo tiraron en una silla colgado como un animal", graficó

Dolor

El dolor de la familia se centra en la pérdida de un ser querido, otra víctima de la inseguridad constante que podría estar reflotando en algunos puntos de la capital formoseña.

Tal es así que, Calderón en la Floresta, y Bini en el 12 de Octubre, perdieron sus vidas en forma trágica: "No es seguro, yo hace 4 años me fui de acá por la violencia intolerable; te masacran por nada, no se puede ir ni siquiera al almacén y los policías vienen con sus sirenas, alumbran y se van", expresó Griselda sobre la difícil situación de violencia que tienen que vivir los vecinos en el barrio La Floresta.

Amplia zona

Según indicaron los vecinos, la inseguridad está abrazando a diferentes barrios considerados periféricos o que se encuentran fuera del casco céntrico, por lo cual, se han escuchado comentarios como: "En vez de que hayan tres policías cada cien metros en el centro, que manden algunos a La Floresta para darnos seguridad a los vecinos", siendo esto un reclamo generalizado.

"El temor se vive a diario, y no es solamente de noche, la inseguridad se siente a toda hora en el lugar", agregó una vecina de la zona, quien además aseguró: "No respetan a nadie, ya sea joven o adulto, no hay códigos ni una pizca de humanidad, hacen lo que quieren", siguió comentando.

La situación se vuelve crítica para sectores como el de la Comisaría Tercera, que tendría que cubrir, según trascendió, 18 barrios, entre los cuales se encuentran el San Miguel, Fachini, Independencia, La Floresta, San Francisco, Villa Lourdes, Facundo Quiroga, San Agustín, El Resguardo, Las Delicias, mucho para una sola comisaría la cual realiza operativa y materialmente –tanto personal como técnicamente- todo lo que se encuentra a su alcance. De esta manera, la gran cantidad de hechos de violencia que están produciéndose superarían el factor seguridad, quedando trunca toda buena predisposición desde los sectores de seguridad.

Violencia en los barrios

De esta manera, tanto Bini como Calderón fueron víctimas de la violencia que ya está sobrepasando los sistemas de seguridad de la capital formoseña.

Tal es el grado de agresividad al que se ha llegado que, a Bini lo asesinaron de dos tiros en la cabeza, y Calderón fue golpeado brutalmente por un grupo de 8 jóvenes antes de ser acuchillado en la ingle para después morir desangrado –según palabras textuales de la hermana: " 8 chicos fueron los que lo masacraron, y él estaba con su cuñado, lo tiraron al piso, lo patearon, lo hirieron, y le dejaron un "agujero" en la cabeza". Duras y elocuentes palabras que grafican textualmente de qué manera se está viviendo en las calles de los barrios formoseños.

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