Vinieron Baradel y miembros de Infraestructura en plena polémica por la escuela 501

Vinieron Baradel y miembros de Infraestructura en plena polémica por la escuela 501
Ayer fue una jornada relevante para el futuro del proyecto edilicio. Hubo dos reuniones, lo que desnudó la grieta entre la comunidad educativa y las autoridades locales. Se barajan dos alternativas.
La densidad del escabroso proyecto edilicio en torno a la postergada Escuela Especial 501 reavivó ayer profundos resquemores, chicanas políticas y déficit de planificación estatal de cara a la demanda educativa que tienen los alumnos y sus padres, en tanto autoridades provinciales y el titular de Suteba bajaron a Tandil para expresar sus posiciones en torno a un asunto polémico.

Roberto Baradel, el barbado líder del sindicato docente, cuatro referentes de la Dirección de Infraestructura de la cartera bonaerense, y autoridades del nivel regional, mantuvieron una discusión, desde las 8, en la sede de avenida Avellaneda. Al cónclave estaban invitados miembros del Consejo Escolar y referentes de la Unidad de Gestión Distrital, pero no fueron. En realidad, Mery Fuentes y sus huestes no estaban dispuestos a someterse a las críticas de los presentes, que pese a su ausencia, se multiplicaron por doquier. LA VOZ asisitó a los detalles del debate, donde los consejeros tandilenses fueron acusados de "mentirosos", carentes de planificación y responsables de haber dilatado la edificación del nuevo edificio en una terreno sito en calle Sandino, a una cuadra del actual, propiedad de la Dirección General de Escuelas.

Los técnicos de Infraestructura, en la oportunidad, confirmaron que "la nueva escuela se va a hacer", aunque todavía se desconoce dónde, qué empresa la hará y en qué lugar continuarán las actividades pedagógicas en el tiempo que dure la obra. Lo único corroborado es que este lunes harán un relevamiento en las instalaciones de Avellaneda, donde el pésimo estado de los techos y la instalción eléctrica ponen en riesgo la integridad de los chicos especiales.

También se supo que la Provincia podría ahorrarse unos 30.000 pesos en costos de demolición de levantarse el futuro inmueble en Sanido. Y que se tardarían 240 días en concretar el proyecto.

Planos prototipos

"La empresa adjudicataria puede tener la mejor predisposición verbal, pero la incertidumbre pasa por el tiempo que transcurra con el nuevo proyecto y la suba de costos por la inflación", trazaron los arquitectos de Provincia.

De todos modos, trajeron desde La Plata dos proyectos prototípicos de las escuelas especiales de Punta Indio y Chascomús, para rescatar de allí ideas arquitectónicas que puedan servir al venidero edificio de Tandil.

La directora de la 501, por su parte, tomó la palabra para fijar dos objetivos de máxima que la comunidad educativa defenderá en esta lucha: la escuela nueva y mantener la calidad educativa unificando todas las dependencias. "Que ahora la vedette no sea la firma adjudicataria", aclaró.

Un padre, visblemente indignado con el Consejo Escolar, comprendió que "los tiempos administrativos del estado no son los nuestros", aunque reclamó en varias oportunidades plazos que permitan previsibilidad, algo que los técnicos bonaerenses no se dijeron dispuestos a responder.

Mientras tanto, Suteba anunció que peleará en la Dirección de Cultura y Educación la inversión que permita alquilar un inmueble hasta tanto se pueda concretar el traslado.

Terminado el cónclave, Baradel, acompañado por el titular de Suteba Tandil, Juan Carlos Muñoz, y los funcionarios provinciales y regionales, se dirigeron a la esquina de Yrigoyen y Sarmiento, donde el Consejo Escolar, hizo de anfitrión. Incluso en esa segunda reunión participaron miembros de la empresa adjudicataria, oriunda de Mar del Plata.

"A los padres les mintieron"

Roberto Baradel, concluido el encuentro en la Escuela 501, habló con este diario, y planteó duros cuestionamientos al Consejo Escolar.

-Vino especialmente por la postergado proyecto edilicio de la nueva Escuela 501. Hay bronca de los padres porque sienten que les mintieron las autoridades del Consejo Escolar. ¿Qué evaluación hace Suteba?

-(Roberto Baradel) Los padres tienen derecho y razón de enojarse. Hace mucho que pelean por esta obra, les han mentido. Y no se trabajó con la celeridad merecida para obtener dos cosas: que la escuela no se desmembrara y se pueda edificar una nueva escuela. Ahora nos enteramos que apareció un terreno factible de ser utilizado. Se hizo un proyecto y se licitó sobre el inmueble de calle Avellaneda cuando había un lote de Dirección General de Escuelas (calle Sandino, a 1 cuadra).

-¿Qué premisas básicas comparten la comunidad educativa y el gremio?

-Primero, una nueva escuela, en condiciones para los chicos, porque se lo merecen. Y por otro lado, que se mantenga la calidad educativa sin desmembramiento. El reclamo circula por ambos carriles. Vinieron funcionarios de Infraestructura, y analizamos si se puede avanzar en la construcción en el otro terreno o refaccionar este para que los alumnos no se tengan que mover.

-¿Por donde pasa la salida?

-No habría inconvenientes si el Consejo Escolar encontrara un lugar donde convivan todos los chicos, entonces la obra se hace acá sin modificar los proyectos. Pero lamentablemente, eso no existe. La unificación de dependencias es fundamental porque algunos chicos cursan jornada completa. Se tienen que ocupar más ciertos funcionarios: la bronca es que durante mucho tiempo, habiendo otras posibilidades mejores, no fueron cristalizadas por los representantes del pueblo.

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