"Yo no vine para jugar en Reserva".

El ex River, LEANDRO DEPETRIS, hace su balance sobre el año que se fue: "No pueden decir que fracasé porque en Primera no jugué...".
No perdió un minuto. Apenas terminado el Apertura, se subió a su Renault Clio y manejó unos 500 kilómetros hasta San Vicente, Santa Fe, su pueblo. Ahí donde Leandro Depetris, lejos de las luces de los medios, vuelve a ser "el de siempre, un chico casero, con los mismos amigos", y un tío al que se le cae la baba por Tiago, de 4 años, Alvaro, de 3, y Teo, de un año y medio. "Son mi debilidad. Ahora la distancia es más corta. Pero cuando estaba en Italia, los veía cada seis meses y el cambio era rotundo. Me iba y no caminaban, volvía y caminaban. Me iba y no hablaban, volvía y se hablaban todo... Por trabajo no los podía disfrutar". Tras un curso acelerado de maduración entre los 11 y los 20 años, y prometer talento en la cantera del Milan y de River, y con la pilcha azul del Brescia en Serie B, el "trabajo" arrimó al enganche/mediapunta, a sus afectos. ¿Y a la pelota...?

En julio, Independiente le compró el 50% del pase, aunque lo más cerca que estuvo de tirar una pared con Montenegro fue en una práctica. Por una inflamación en el tendón rotuliano (que repercutió en su pubis) recién estuvo disponible para la fecha 7 del torneo, cuando debutó en el preliminar. Y no salió de ahí en todo el semestre. "Yo no vine para jugar en Reserva, pero contra la salud no se puede luchar. Fue raro. Venía de pelear por ascender, por dinero, premios; contra rivales como Juventus, Napoli, Genoa; ante 20.000 ó 30.000 personas, y si perdías te ibas a la C... Acá la Reserva es una división formativa. No hay intereses. Ganar, empatar o perder no le cambia a nadie. Incluso, éramos locales en el predio de Villa Domínico y parecía un día más de entrenamiento. Yo tengo 20 años y juego por otros objetivos", se planta en diálogo con Olé, aunque el (des)balance es claro: 753 minutos en el preliminar, ninguno en el fútbol grande. "No pueden decir que fracasé estos seis meses porque en Primera no jugué. No me sentía al máximo nivel pero si me preguntaban si podía ir al banco, jamás hubiera dicho que no", despide el 2008. Y brinda porque este año lo vea "haciendo una buena pretemporada, bien de salud, de la cabeza y ayudando a hacer una mejor campaña. Y de ahí que se saquen conclusiones".

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