"Vine a ganar la Copa, por la gloria".

El Flaco va por su cuarta definición en la Libertadores y dice que le demostrarán al Cruzeiro "que los que queremos ganarla somos nosotros".
El hombre vino para llegar a esta instancia, para jugar este partido, para aguantar la parada en esta circunstancia: estancia brasileña, 60.000 torcedores y flechas con camisetas azules lanzadas sobre su área, la del Chavo, la de Cellay, la de Ré, la de Andújar, la de Estudiantes.

Señores, entonces es la hora de Rolando Schiavi. De su experiencia, de su roce, de su oficio, de sus tres finales coperas que le sirven como colchón para saber como pocos en el fútbol argentino de qué se trata esta historia, de cómo jugar por el trofeo que todos quieren ganar, por la gloria misma.

-¿Vas en busca de empatar la cosa: hasta ahora ganaste una y te tocó perder las otras dos?

-Sí, seguro. Es mi cuarta final de Libertadores y espero poder ganarla otra vez. Vine a eso, a ganarla, no a ver qué pasaba. Desde un primer momento fue así: vine por la gloria.

-En Estudiantes jugaste apenas tres partidos y, sin embargo, parece que estuvieras hace tiempo.

-Es así, la verdad que sí. Por todo lo que ha pasado en tan poco tiempo, por lo intenso que fue, por lo que genera la Copa. Y también por el trato que recibí de la gente y de mis compañeros. Estoy a gusto, lo siento de ese modo. Yo conocía a algunos chicos, como Braña y Alayes, que habían jugado en Quilmes con mi hermano. Pero realmente todos hicieron que desde un primer momento me sintiera como uno más.

-¿Y con la Bruja Verón? ¿Habías tenido algún contacto previo?

-No, sólo de jugar en contra. Pero después no había tenido la oportunidad de conocerlo. Me parece una persona simple, que todos saben la importancia que tiene en este equipo.

-¿Por qué pensás que generás tanto respeto para adentro y para afuera?

-No lo sé, nunca me puse a pensar qué genero. Tal vez tenga que ver con la experiencia, aunque con eso ya no se juega más. Yo creo que si no hubiese rendido en Newell's, no estaría acá. Por eso, agradezco que ellos me hayan dejado venir y a Estudiantes por elegirme.

-¿Sos un jugador copero? Contra Nacional y Cruzeiro, en La Plata, le marcaste el rigor al rival en las dos primeras pelotas que tocaste...

-Pero no fue premeditado eso, eh. No es mi forma de manejarme ni lo hice para marcar territorio. Se dio que justo el jugador que me tocaba marcar salió de la zona, y me tocó ir con él hasta la mitad de cancha.

-¿Cuánto vale tener tres finales en el lomo para esta circunstancia?

-Creo que eso es algo que también les tocó vivir a los jugadores de Boca: el Negro Ibarra, Riquelme, Battaglia... Ellos también jugaron muchas finales. Y lo que genera estar en otra final primero es alegría, porque no es fácil llegar a esta instancia y porque este es un campeonato que se vive de un manera muy especial. Estar en esta situación no es poca cosa para ningún jugador.

-Te tocó jugarla para Gremio, justo contra Boca. ¿Los brasileños viven la final de la Copa igual que los argentinos?

-Sí, igual. Gremio, en esa Copa que perdió con Boca, había sido el equipo que más gente llevó en todo el torneo. Los brasileños l quieren ganar a full. Igual que nosotros.

-¿Te hubiese gustado cruzarte en esta instancia justo con Gremio?

-No sé, ya está, no importa. Cruzeiro es nuestro rival, por algo llegó a esta instancia y tenemos que focalizarnos en ellos, porque es un equipo fuerte.

-¿Los fortalece más que ellos hayan celebrado el empate que lograron en La Plata?

-Yo digo que los partidos hay que jugarlos, que nunca hay que sentir que ya ganaste antes de que termine la serie, por más que hayas sacado un resultado positivo en el primer partido. A mí me contaron que ellos llegaron acá a Brasil y es como que se sintieron campeones. Si eso pasa, mejor. Estudiantes tiene bien claro lo que se juega y vamos a demostrar que los que queremos ganar la Copa somos nosotros.

-¿En la revancha te imaginás una batalla igual de dura como la de acá, que tuvo piernas fuerte, golpes, jugadores cortados y más...?

-Imagino un partido muy duro, sí, similar. Pero es un partido, no una guerra. Sorprendió, es cierto, la manera en la que jugó Cruzeiro el primer partido. Pero estamos en la final de la Libertadores y todos queremos lo mismo. Ellos jugaron de ese modo en La Plata y nosotros vamos a jugar del nuestro en Brasil. Y vamos a tratar de que no se sienta el 0 a 0 que se trajeron.

-¿Cómo te imaginás el miércoles a las 12 de la noche?

-Espero estar con la satisfacción de haber hecho todo lo posible por traer la Copa. Y con la alegría de haber logrado lo que vine a buscar cuando decidí aceptar este desafío de jugar en Estudiantes.

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