villa de soto La prohibición de operar con PCB enfrenta políticamente a la Cooperativa con el municipio

El Concejo Deliberante aprobó una ordenanza por la cual impide a la entidad de servicios utilizar o reparar equipos que utilicen este tipo de sustancias. Los dirigentes cooperativistas protestaron ante la sede del Estado local. Sin embargo, tienen 20 días para presentar una serie de informes ambientales. En forma paralela, la Universidad estudiaría los 19 transformadores instalados en el pueblo.

VILLA DE SOTO - La decisión de las autoridades municipales de prohibir a través de una ordenanza el uso y arreglo de equipamientos que incluyan PCB generó la inmediata reacción de la dirigencia de la Cooperativa Eléctrica local, que tiene desde hace poco tiempo en el ejido urbano una planta de reparación de transformadores, gran parte de los cuales funciona manipulando dicha sustancia peligrosa para la vida humana.

Mientras los dirigentes cooperativistas aseguran que existe una “persecución” del municipio hacia la entidad que brinda los servicios eléctricos y de agua potable, desde el Concejo Deliberante y el Departamento Ejecutivo se indicó que la nueva ordenanza no hace otra cosa que imitar regulaciones existentes en numerosos municipios de Córdoba, que apuntan a proteger la salud de la gente ante el serio riesgo que representa el PCB.

“Queremos preservar la vida de los vecinos que viven en Villa de Soto y por eso prohibimos la reparación de transformadores eléctricos que operen con PCB. La Cooperativa fue intimada y tiene 20 días para completar los informes exigidos. Se les ha pedido que presenten la aprobación del estudio de impacto ambiental de la planta de parte de la Secretaría Provincial del área, la inscripción en el Registro de Residuos Peligrosos y una constancia del Ministerio de Trabajo, ya que los empleados realizan tareas insalubres”, destacó el intendente Víctor Hugo Romero.

El problema es doble porque por un lado la Cooperativa está trayendo de otros pueblos o ciudades transformadores para reparar, que hipotéticamente tienen PCB y por otro, tiene en el ejido de Villa de Soto 29 estaciones instaladas sin informes técnicos que avalen la no presencia de esa sustancia.

Mientras espera que la Cooperativa cumpla con estas exigencias, el Departamento Ejecutivo avanza hacia la firma de un convenio con la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba y con el Ceprocor del gobierno provincial para que realicen un estudio integral de la ciudad a fin de determinar si el pueblo está libre o no de PCB.

Como la dirigencia cooperativista, que tiene la concesión del servicio de alumbrado público, no ha presentado documentación avalada por organismos especializados en el sentido de que los transformadores están libres de esa sustancia, las autoridades no quieren correr riesgo alguno, más allá de que por el momento no han surgido denuncias vecinales por este tema.

Este conflicto por los equipos eléctricos que utiliza o repara la Cooperativa se suma a varios problemas anteriores que enfrentaron a esta institución con la Municipalidad, muchos de ellos surgidos de diferencias políticas. Aunque no lo admiten públicamente en el gobierno municipal aseguran que la Cooperativa se ha convertido en un bastión de la oposición.

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