En Villa Lugano el mayor reclamo es por seguridad

El gobierno prometió mejorar luminarias y combatir la usurpación
"Lo que ocurre en Lugano es de vieja data: hay usurpaciones de casas y también muchos robos. La gente que ocupa las viviendas ajenas tiene autos estacionados en la calle que son mejores que los nuestros. ¿Cómo puede ser? Y después están los que roban, que se disparan para las villas más cercanas y no pasa nada. Les pedimos más control, señores."

Ese fue el impetuoso reclamo del vecino Héctor García, presidente del consejo de prevención del delito de la comisaría 48a., ante la atenta mirada del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, y la mayoría de sus ministros.

Ayer, las máximas autoridades del gobierno de la ciudad se reunieron con habitantes de Villa Lugano y de Soldati, en un salón de fiestas situado en Riestra 6002. Allí, unos 50 vecinos, que previamente se habían inscripto en el centro comunal de la zona, pudieron trasladar sus inquietudes a los funcionarios.

El pedido recurrente fue contar con mayor seguridad, algo que los funcionarios se encargaron de aclarar que escapa a la competencia del Estado porteño, que no controla a la Policía Federal y que sólo estará en condiciones de desplegar la propia a fines de este año.

"¿Qué se puede hacer para vivir más tranquilos?", preguntó una vecina ante el auditorio quien, al igual que casi todos los presentes, procuró ponerse la mejor vestimenta para este encuentro al que el gobierno denomina "gabinete en los barrios".

"Mire señora -le contestó Macri- hay planes que ya están en marcha, como mejorar luminarias y combatir la usurpación. Nosotros estamos a favor del vecino que cumple con la ley, no del que usurpa. Por eso, vetamos una ley de emergencia habitacional que prohibía los desalojos en edificios usurpados que pertenecen al Estado. Y esta ley tiene el aval de diputados de Kirchner, de la oposición, que hoy hacen un doble discurso de este tema, que es muy evidente"

Comunas

De camisa, jeans y zapatillas de lona blancas, Gabriela Michetti, vicejefa de gobierno -desde hoy, a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje de Macri a Davos- tomó nota de los reclamos.

"Usted dijo, cuando era legisladora, que debía llevarse adelante la ley de comunas en la ciudad [que descentraliza el poder en unidades administrativas]. Hoy, que es funcionaria y puede hacer algo, no pasa nada con ese tema. Están violando lo que dice la Constitución de la ciudad", le reclamó el vecino Bernardo Glaz.

Michetti tomó el micrófono y respondió: "Nosotros fuimos los que más hicimos para avanzar sobre los pasos electorales y poder concretar las comunas. Este gobierno está a favor de las comunas, pero para que se lleve adelante queremos estar seguros de que no sea para sumar más burocracia al Estado, sino para facilitar la llegada al vecino".

También hubo promesas de mejoras en boca de los ministros Juan Pablo Piccardo, de Ambiente y Espacio Público. Dijo que se colocarán 2000 contenedores en Lugano en los primeros días de marzo. Guillermo Montenegro, de Seguridad y Justicia, aseguró que "con la policía porteña se reforzará la seguridad en los lugares críticos", y Francisco Cabrera, de Desarrollo Económico, que "se prevé que la zona Sur tenga un gran desarrollo", entre otros anuncios.

Casi dos horas duró la charla entre funcionarios y vecinos. En el cierre, algunos procuraron saludar al jefe de gobierno y a sus ministros. "Nunca estuve de tu lado, pero espero que te vaya bien. Si te va bien a vos, me va bien a mí. ¡Así que suerte!", le dijo un vecino a Macri.

Más lejos de quienes rozaban el "cholulismo" y buscaban tomarse una foto con el mandatario local, Michetti captó la atención de aquellos que querían una respuesta minuciosa a sus problemas. Por eso fue la última en irse, media hora más tarde, con una carpeta con numerosos reclamos.

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