Villa la Angostura: en busca de un nuevo modelo de comunidad

A partir del 2.007 comenzaron claros síntomas de agotamiento en su economía; mientras la población sigue creciendo, los niveles de construcción y la actividad inmobiliaria cayeron en forma considerable y la afluencia turística también ha disminuido. Resumiendo, los recursos no alcanzan para contener las necesidades y las expectativas de la comunidad. Escribe el Cdor. Andrés Abate
Entender el actual contexto socioeconómico de Villa La Angostura requiere realizar un análisis histórico de su evolución. Hoy resumiendo, podemos decir que el pequeño pueblo se transformo en una pequeña ciudad, (la cantidad de habitantes así lo indican) que existe un complejo entramado social, (que dificulta establecer acuerdos) y una economía que presenta síntomas de debilidad.

Al analizar el desarrollo económico-social de la localidad se puede observar que durante el transcurso de los años se han ido solapando naturalmente tres modelos con distintas características y que durante etapas han generado condiciones de crecimiento y de equilibrio que han ido moldeando las actuales condiciones sociales, institucionales, urbano-ambientales y económicas de la ciudad.

Podemos clasificar esos tres modelos de la siguiente manera:

1. Villa La Angostura pueblo. Selecta segunda residencia.

2. Villa La Angostura pueblo. Selecto destino turístico de pequeña escala.

3. Villa La Angostura ciudad. Destino turístico y de residencia. Negocio inmobiliario.

1. Villa La Angostura pueblo. Selecta segunda residencia

Desde sus comienzos hasta fines de la década del ´80, la economía de la localidad era de muy pequeña escala, la actividad económica y social giraba fundamentalmente en torno al empleo público y al vínculo de la comunidad con propietarios de segundas residencias que vacacionaban en la localidad, destacándose fundamentalmente el country “Cumelen”.

Algunas otras actividades que se observaban eran, una incipiente economía ganadera, y el comercio vinculado fundamentalmente al abastecimiento local, con alguna incidencia de la cercanía con Chile y la conexión con el paso internacional.

Este periodo que fue el más prolongado, fue de un crecimiento muy gradual, y a pesar de que la localidad se sostenía casi mediante una economía de subsistencia, se puede decir que socialmente era equilibrada. En términos generales existía una muy buena relación entre los pobladores y los propietarios de las segundas residencias.

En el censo de 1.991 se registran 3.041 habitantes y las plazas turísticas habilitadas a esa fecha eran 384.

2. Villa La Angostura pueblo. Selecto destino turístico de pequeña escala

Durante el comienzo de la década del 90, se produjeron en la localidad dos hechos sumamente importantes, la llegada del asfalto desde Bariloche y la inauguración del complejo Bahía Manzano.

Estos dos hechos fueron trascendentales para la sociedad y la economía angosturense. El primero hizo a la localidad accesible, el segundo genero una oferta de servicios turísticos que aun no existía, y promociono la localidad a nivel nacional.

Esto produjo una afluencia de inversiones, fundamentalmente en emprendimientos turísticos de calidad arquitectónica y de pequeña envergadura que empezaron a moldear a Villa La Angostura como un selecto destino turístico a nivel nacional.

Este modelo que se extendió hasta comienzos del 2.002, genero grandes cambios en la composición de la localidad, apareció una nueva estructura socio-económica relacionada con los emprendimientos turísticos, y con el comercio y los servicios de soporte. En términos generales se puede decir que este fue un proceso equilibrado, en el que el crecimiento demográfico estuvo acompañado por la generación de recursos económicos producto de la actividad turística y sus conexos.

En el censo de 2.001 se registran 7.813 habitantes y las plazas turísticas habilitadas a esa fecha eran 2.465. La localidad durante este periodo registro la habilitación de una plaza cada 2.29 nuevos habitantes.

3. Villa La Angostura ciudad. Destino turístico y de residencia. Negocio inmobiliario

Luego de la crisis del 2.001 y la devaluación de la moneda argentina, la localidad al igual que el país en general registro cambios muy importantes.

El corralito, el riesgo financiero, la inseguridad registrada en las grandes urbes y las ventajas competitivas del turismo, transformaron a Villa La Angostura en un destino sumamente atractivo para inversiones inmobiliarias, turísticas y fundamentalmente para establecer residencia permanente. Esto genero un gran volumen de inversiones, fundamentalmente de carácter inmobiliario y en segundo lugar de carácter turístico.

El establecimiento de nuevos residentes, movilizados por la búsqueda de seguridad y de un bello lugar para vivir, la actividad de la construcción y la generación de oportunidades movilizaron un crecimiento demográfico sin antecedentes.

Este crecimiento poblacional hasta fines del 2.007, comienzos del 2.008 fue contenido a nivel económico en gran medida por los recursos generados por la actividad inmobiliaria, por la industria de la construcción, por recursos originados en otros lugares y volcados en la localidad y por el incremento de la afluencia turística.

Este modelo económico-social hizo que Villa La Angostura pasara de ser un pueblo a ser una ciudad, con una estructura social más compleja, necesidades de infraestructura cada vez mayores, y demandas y expectativas sociales siempre crecientes. Pese a ciertos desequilibrios, fundamentalmente a nivel infraestructura y sobre la base del negocio inmobiliario la localidad creció en forma sostenida hasta aproximadamente mediados del 2.007.

Sin embargo, este modelo de crecimiento no presentaba condiciones de sustentabilidad, tal es así que a partir de finales del 2.007 se empezaron a observar claros síntomas de agotamiento, que hoy se han profundizado; la población sigue creciendo, los niveles de construcción y la actividad inmobiliaria han disminuido considerablemente, y la afluencia turística por factores endogenos y exógenos también ha disminuido.

Resumiendo los recursos no alcanzan para contener las necesidades y las expectativas de la comunidad.

Según estimaciones la población actual de la localidad es de 16.000 habitantes y las plazas turísticas habilitadas a la fecha son 4.059. La localidad durante este periodo registro la habilitación de una plaza cada 5.14 nuevos habitantes. Esto muestra claramente que durante este periodo la relación con el turismo de los nuevos habitantes es considerablemente menor.

Esta situación requiere una revisión profunda del modelo socio-económico actual y su rediseño, estableciendo políticas públicas y privadas que en forma conjunta estén orientadas a construir y mantener un nuevo modelo que sea sustentable y sostenible en el tiempo.

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