Vigilia y boletazo en el cierre de Unión-PRO

Por: Ezequiel Rudman

Francisco de Narváez cerrará su campaña electoral este jueves con una vigilia en el conurbano bonaerense que encontrará a candidatos y militantes de Unión-PRO repartiendo en mano un millón de boletas en las calles de la provincia de Buenos Aires.

La idea de Unión-PRO es desmarcarse de los actos masivos ligados a la lógica kirchnerista y emprender una caminata de 24 horas por los principales distritos bonaerenses, con De Narváez, Felipe Solá y hasta Mauricio Macri entregando boletas para que el electorado llegue al cuarto oscuro con la pepeleta en el bolsillo.

El diputado empresario votará cerca del mediodía en una escuela de Luján y después esperará los resultados en un búnker mixto que concentrará a los candidatos porteños y a los bonaerenses, probablemente en Costa Salguero. Unión-PRO quiere así aprovechar la imagen ganadora de Michetti para potenciar el escenario de final abierto que encuestadores y estrategas proyectan en provincia de Buenos Aires entre De Narváez y Néstor Kirchner.

Pero en los think tank del PRO peronista no sólo confían en la acción de la militancia, la fiscalización y el reparto de un millón de boletas a domicilio. Aseguran que el polémico encuentro entre De Narváez y Julio Cobos en el Senado no se redujo a una foto de campaña ni a un gesto de apoyo institucional del vicepresidente al candidato envuelto en el caso de tráfico de efedrina.

En el macrismo apuestan a un importante envión de votos provenientes del radicalismo. La semana pasada, Macri dedicó un almuerzo en el Hotel Sheraton para motivar a su tropa UCR, vía los legisladores porteños Oscar Zago y Martín Ocampo, de la Agrupación Cambio PRO Radical. La orden, destinada también a los operadores bonaerenses, fue aprovechar la crisis entre el vicepresidente y la Coalición Cívica de Carrió para convencer a los intendentes cobistas de la provincia de Buenos Aires de impulsar el corte de boleta para cargos distritales y votar a la dupla De Narváez-Solá en el orden nacional.

El viernes pasado, la Cámara Nacional Electoral revocó el fallo en primera instancia del juez electoral Manuel Blanco sobre la disolución el Consenso Federal (CONFE), el partido de Cobos, pero declaró «abstracto» el pedido del cobismo por las colectoras, al considerar que ya están oficializadas las boletas en todos los distritos.

De esta forma, el sector de Cobos no podrá colgar a sus postulantes a concejales de la nómina de candidatos nacionales que encabezan Margarita Stolbizer y Ricardo Alfonsín en los distritos donde no hubo acuerdo con el resto de las fuerzas que integran el Acuerdo Cívico y Social, y quedaría liberado el camino para que esas listas locales, vía corte de boleta, ingresen al mismo sobre de la lista para candidatos a diputados nacionales de De Narváez. El CONFE impulsaba colectoras en más de 30 localidades bonaerenses, por lo que la UCR le pidió a la Justicia que no lo permitiera.

Los más arriesgados, como el diputado peronista de Mendoza Enrique Thomas, que preside el bloque del PJ disidente de Solá en la Cámara baja, hasta se ilusionan con una fórmula 2011 Cobos-Solá. En el medio, aparece la proyección presidencial de Macri, quien en caso de ganar la Capital Federal y obtener una victoria o incluso una derrota digna ante Kirchner, se lanzará como candidato 2011 el lunes 29. La fuerza de esa nacionalización del jefe de Gobierno porteño dependerá en gran medida del resultado en la provincia de Santa Fe, donde Carlos Reutemann juega ante el socialismo de Hermes Binner sus chances de ser el heredero de los barones peronistas disconformes con el matrimonio presidencial.

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