La vigilancia en áreas municipales, bajo sospecha

Hasta el 2007, cumplían tareas de vigilancia empresas de seguridad privada. Desde el 2008, esa tarea la hace una cooperativa. El municipio la contrató ya en cuatro oportunidades, por más de 3 millones de pesos. El tema se ventiló esta semana, y no parece un detalle insignificante, sino algo a tener en cuenta para revisar.
No es un tema menor el de la contratación directa (sin licitación) del servicio de “vigilancia” –en realidad, una especie de seguridad no demasiado exigente- en el Municipio de la capital neuquina, tema que involucra a una cooperativa que, se dice aunque no se denuncia, tiene vinculaciones como mínimo de cercanía política con algunos funcionarios de la Comuna.

Es una cuestión relativamente reciente, ya que rige esta relación desde febrero del año pasado, cuando primero se declaró desierta (el 31 de enero de 2008) una licitación para el servicio de vigilancia, que hasta ese momento prestaba una agencia de seguridad privada.

El tema fue abordado esta semana por el concejal del MPN Mario Pilatti, y también por el concejal de Recrear, Marcelo Bermúdez. Ambos fueron al punto preocupados por un detalle: la contratación de cooperativas para servicios en el municipio puede dar lugar en el mediano plazo a que sus “socios” reclamen pasar a formar parte de la planta permanente de la Comuna.

Pero el tema de la “vigilancia” (o seguridad medio trucha) en la Municipalidad es aun más preocupante que la perspectiva futura que puede incluir.

Por empezar, según los datos proporcionados por Pilatti, se ha contratado ya en cuatro oportunidades, por la excepción que es la contratación directa, a la misma cooperativa, (Cooperativa de Trabajo Esfuerzo Unido Valentina Sur Limitada).

Esta cooperativa había prestado y presta servicios de trabajos en paseos públicos y otras cuestiones menores. Pero a partir del año pasado, agarró el “trabajo grande” de la vigilancia, que supone además una especificidad, y personal capacitado para tareas que habitualmente ocupan a agencias de seguridad o a la misma policía provincial.

El “trabajo grande” es realmente grande, porque en el primer año y a través de cuatro contratos, se han comprometido fondos del Municipio por más de tres millones de pesos. Concretamente, 3.116.040 pesos, según Pilatti.

Las cuatro contrataciones fueron concretadas a razón 13,20 pesos la hora de “vigilancia”, menos la última de ellas, que según el decreto 1617/08 de diciembre de 2008 fue a 18 pesos la hora –un brusco incremento de la tarifa- por más de un millón de pesos.

La contratación directa, según los reglamentos, es por excepción, “cuando medien probadas razones de urgencia, o caso fortuito, o no sea posible la licitación o el remate público, o su realización resienta seriamente el servicio”.

Habrá que ver cómo sigue este tema. Pero no es, evidentemente, una cuestión menor.

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