LEY VIGENTE Prohiben en la Provincia el sacrificio de perros y gatos

Con más de dos años de demoras entró en vigencia la semana pasada, una normativa que prohíbe la práctica de sacrificios de perros y gatos en todas las dependencias oficiales de la provincia de Buenos Aires.
Está nueva ley enfrentó duramente a las asociaciones protectoras de animales y al Colegio de Veterinarios bonaerense.

La normativa, que había sido aprobada en 2006 por la Legislatura e iba a entrar en vigencia a principios del año pasado, recién fue promulgada ahora y buscará poner coto a un vacío legal que habilitaba prácticas denunciadas por organizaciones de defensa de animales.

De esta manera no estará admitido el sacrificio de cachorros y gatos que tengan rabia. Sólo podrán recurrir a la castración como forma de control.

Algo que desde la Sociedad Protectora de Animales de Junín se viene pidiendo desde hace tiempo. “La castración es la forma más efectiva de controlar el crecimiento de la población canina y felina”, señaló Liliana Bellome, de la entidad.

La ley impulsa a los municipios a buscar métodos alternativos para lograr "el equilibrio en la población de perros y gatos", y declara obligatorio el tratamiento antiparasitario para estos animales. Además, las administraciones comunales deberán hacerse cargo de los costos. Con esa finalidad se establece la práctica de la esterilización quirúrgica como “único método para el control del crecimiento poblacional de perros y gatos” del territorio bonaerense.

Bellome: “Ya existía

una normativa similar”

Liliana Bellome es una reconocida luchadora de los derechos de los animales en Junín. Es una de la miembros más activa de la Sociedad Protectora de Animales de la ciudad, y desde hace mucho tiempo sostiene que la castración es el método más efectivo para controlar el crecimiento de la población canina.

“Me parece una locura, cuando estamos bregando por una ley de eutanasia. Ver sufrir a un animal es terrible, y muchas veces se toman decisiones apresuradas sobre estos temas”, dijo.

Y agregó “recordemos que no se pueden matar animales, ni siquiera como medida preventiva ante casos de rabia. Tiene que haber datos comprobables de que el animal este infectado”, manifestó.

Eso ingresaría en lo que la nueva ley plantea, que no se pueda sacrificar a perros y a gatos, hasta en casos de rabia.

Además recordó las matanzas indiscriminadas de animales que se dieron en otras épocas.

Otro punto discutible de la nueva normativa son los casos de eutanasia en casos terminales. Es que la ley restringe una facultad que tienen los veterinarios para a la practica en casos excepcionales.

“La eutanasia se aplica en casos de que el animal no presente ninguna posibilidad de sobrevivir. Esto lo determina el veterinario, lo mismo que en los casos de rabia comprobable”, manifestó.

La oposición del Colegio de Veterinarios

Desde el Colegio de Veterinarios se criticó fuertemente la medida, ya que los deja atados de “pie y mano” a los profesionales ante una posible epidemia. “Esta normativa está desarmando a las autoridades sanitarias frente a una epidemia. Además hay prácticas de eutanasia que hacen los veterinarios para la investigación”, señalan desde la institución.

Desde el Colegio aseguran que la disposición colisiona con la Ley nacional 14.346 que permite el sacrificio de los perros para investigación, experimentación y perfeccionamiento de prácticas quirúrgicas.

Para el Colegio la esterilización quirúrgica no es el único medio para controlar el crecimiento poblacional animal, ya que hay estudios que indican que cada vez hay más perros y gatos.

Aunque no hay datos exactos sobre la cantidad en la provincia, cifras de la Cámara Argentina de Fabricantes de Alimentos Balanceados indican que existe una mascota cada cuatro habitantes. Estimaciones de esa misma entidad sostienen que en la Argentina viven 6,5 millones de perros y 3 millones de gatos, muchos de los cuales viven en la calle sin ningún control sanitario.

En este contexto, crecieron en el último tiempo las inquietudes vecinales por los perros cimarrones y los peligros que arrastra la proliferación de animales vagabundos.

Sin embargo, desde el Colegio aseguran que es necesario tener este tipo de refugios, pero, dicen, “los gobiernos no se hacen cargo”.

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