Un viernes especial para los "dos" intendentes de Santa Rosa

Mañana será un día político en dos escenarios simultáneos: Tupungato y Santa Rosa. La curiosidad es que mientras el concejal Antonio López se presente a la reunión de los intendentes con Celso Jaque en el Valle de Uco, el intendente suspendido Sergio Salgado se defenderá en el Concejo Deliberante, que lo puede destituir mañana mismo. Un momento particular para el conductor de motoniveladora López y para el tractorista Salgado.
Cumpliendo con su promesa contraída con los intendentes el 6 de octubre en la Casa de Gobierno, Celso Jaque, se reunirá nuevamente con los jefes territoriales en Tupungato para hablar de financiamiento en tiempos de crisis mundial.

Aquella reunión fue importante porque se realizó cinco días después de la asonada de 300 empleados contratados de Santa Rosa que tomaron el Concejo Deliberante de esa comuna, alarmados porque el intendente Sergio Salgado les comunicó que el cuerpo deliberativo no había permitido la reasignación de partidas que permitiera renovarles los contratos.

Al final de ese capítulo -dentro de las tantas historias que ha dado el Macondo mendocino en este último mes-, las partidas de dinero aparecieron para recontratar a los furiosos municipales, y todo se aplacó en Santa Rosa.

Luego Salgado fue a la Casa de Gobierno, a esa reunión con sus pares y el mandatario provincial, cuando todavía se sentían las repercusiones de la renuncia de Juan Marchena como ministro de Gobierno.

Justamente Salgado en medio de aquella primera crisis en su comuna denostó a Marchena como ministro porque, presuntamente, apoyó a los ediles justicialistas en esta puja.

El 31 de octubre el Concejo Deliberante acusó a Salgado de indignidad y desacato contra el cuerpo precisamente por el caso de la revuelta de los contratados contra el mismo Concejo.

En ese momento los 10 concejales –incluidos los tres justicialistas-, votaron por la suspensión del intendente porque consideraron que Salgado les mintió a los agentes municipales para que estos fueran contra ellos.

Entonces el que quedó a cargo de la intendencia fue el justicialista José Antonio López que mañana cumple una semana al frente de la comuna.

López debería presentarse en el cónclave de Tupungato. En el Este aseguran que irá porque la idea es ocupar todos los espacios para legitimarse, como un adelanto de la casi anunciada destitución de Salgado.

La pregunta es: ¿Cómo recibirán a López los demás intendentes en Tupungato?

De hecho en el mismo momento en que López se encuentre con sus “pares” en el Valle de Uco, Salgado intentará defenderse de las acusaciones en el Concejo Deliberante ante quienes lo acusan.

Y es posible que mientras López haga las veces de intendente, sus pares –los concejales- decidan destituir a Salgado como intendente.

Salgado de 32 años -que antes de ganar las elecciones se ganaba la vida como tractorista- si se cumple la profecía de los concejales, debería regresar a esas tareas con su vehículo rural.

En tanto López, de 50 años tratará de acomodarse al mundo político provincial y mantendrá reservado su cargo de planta como empleado municipal. Hasta que cumpla su mandato como concejal.

Entonces López tendrá que volver a manejar la motoniveladora del municipio -esa fue su última función antes de que lo votaran como concejal-. Mientras tanto, hoy por hoy, por estas cuestiones de la política, gobierna el municipio.

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