“Se vienen meses duros; hay que relanzar el Gobierno”

Alperovich festejó los cinco años de gestión e instó a sus colaboradores a trabajar fuerte. La ausencia más notoria fue el intendente Amaya, quien viajó a Buenos Aires. “No necesito una crisis para cambiar”.
“Aunque ustedes no lo crean, ya están en los libros de historia”, les dijo el gobernador, José Alperovich, a los casi 500 invitados al festejo por sus cinco años de gestión.

El nutrido auditorio -integrado por funcionarios de primera, de segunda y de tercera línea, legisladores, intendentes, concejales de la capital, comisionados rurales y presidentes de los Concejos Deliberantes del interior- siguió con atención las palabras del titular del Ejecutivo, que sirvieron de preámbulo para la cena. Mientras tanto, los dirigentes probaron diversos bocaditos, canapés, empanadas, brochettes y de fondue, y bebieron vinos, gaseosas y jugo de naranja. Llamó la atención la ausencia del intendente capitalino, Domingo Amaya, quien no participó de la cena porque se encuentra en Buenos Aires.

“Hablar como un amigo”

“Quiero hablarles más como un amigo de ustedes que como un gobernador. Quiero decirles unas palabras que, por no tener el tiempo, a veces no se las dije: gracias por el acompañamiento”, dijo el titular del Ejecutivo.

Alperovich llegó al local de fiestas de la avenida Juan Domingo Perón al 2.500 (ex Coyote) apenas pasadas las 20.30. En esos momentos, y antes de entrar al salón, en donde ya lo aguardaban los invitados, el mandatario habló con la prensa. Destacó que el motivo del encuentro era hacer un balance de los cinco años de gestión en los albores de la crisis económica internacional y, en especial, celebrar los cinco años de gobierno. “La idea es ver cuál es la perspectiva de lo que se puede venir, y provocar un relanzamiento del Gobierno, porque vendrán seis o siete meses duros”, advirtió.

LA GACETA le consultó, precisamente, sobre el capital humano que lo rodea, para enfrentar las consecuencias del cimbronazo. “Yo no necesito una crisis para ver si cambio gente o no. No sé si es la mejor gente esta con la que cuento, o no, porque en definitiva siempre hay mejor. Pero todos están acompañando y sintiendo el proyecto”, argumentó.

Su discurso continuó girando alrededor del crac financiero que está sufriendo el mundo. Y aunque reconoció que repercutirá con fuerza se mostró optimista sobre el porvenir. “Hay que trabajar fuerte. Las crisis dan oportunidades. Estoy seguro de que Tucumán saldrá fortalecido; hay que pasar esto”, dijo.

Alperovich adelantó que se seguirá trabajando como hasta ahora. “En Tucumán le dimos prioridad a todo: salud, educación, seguridad, obra pública, todo. No podemos darnos el lujo de dar a una parte y a otra no”, afirmó, y luego se dirigió al salón. La marcha peronista sonó mientras caminaba hacia su mesa. Allí se sentó junto a su esposa, la diputada nacional y presidenta del PJ local, Beatriz Rojkés, al vicegobernador, Juan Manzur, y al presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla.

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