Se viene la reforma educativa

Obama anunció que las jornadas escolares serán más largas y que se dedicarán mayores recursos para pagos adicionales a profesores mediante un sistema de méritos, que será extendido a 150.000 distritos escolares adicionales.
El presidente Barack Obama presentó ayer su plan de reforma del sistema educativo, que busca llevar a Estados Unidos al más alto rango de la excelencia y también eliminar injusticias en la enseñanza que afectan a minorías, sobre todo la hispana. En el discurso que ofreció ayer, Obama habló ante la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos, donde fue acogido a su llegada con una salva de aplausos y gritos de “sí se puede”, la versión en castellano de su lema electoral, “yes we can”. Se trataba de su primer discurso ante un público hispano desde su investidura, hace siete semanas.

Obama delineó un programa que se ocupa de la educación en sus diferentes etapas, desde el jardín de infancia hasta el posgrado, para que “todo el sistema educativo de Estados Unidos vuelva a ser la envidia del mundo”.

“Que no haya duda, el futuro pertenece a la nación que mejor eduque a sus habitantes y, mis conciudadanos estadounidenses, nosotros tenemos todo lo que necesitamos para ser esa nación”, indicó Obama.

“El relativo deterioro de la educación estadounidense es insostenible para nuestra economía, para nuestra democracia e inaceptable para nuestros niños, y no nos podemos dar el lujo de que continúe”, dijo. Obama anunció que las jornadas escolares serán más largas y que se dedicarán mayores recursos para pagos adicionales a profesores mediante un sistema de méritos, que será extendido a 150.000 distritos escolares adicionales.

El programa se financiará con dinero proveniente del enorme plan de estímulo económico de 787.000 millones de dólares aprobado el mes pasado, así como con el ahorro que supondrán recortes de planes educativos “derrochadores” o que no hayan probado su eficacia.

En su discurso, Obama reconoció injusticias en el sistema educativo estadounidense que afectan sobre todo a negros y a hispanos. “Algunos están desperdiciando sus años de mayor formación. Eso incluye un cuarto de todos los jardines de infancia que son hispanos, quienes serán clave en la fuerza de trabajo estadounidense del mañana, pero que son menos propensos a tener una buena educación temprana que cualquier otra persona”, afirmó.

También lamentó que los hispanos –principal minoría de Estados Unidos con 45 millones de personas– sean los que más están sufriendo los masivos despidos de los últimos meses, ya que tendrían en promedio un menor nivel educativo, así como son los que poseen mayor índice de deserción escolar.

Obama dijo que su plan incluye inyectar más recursos en programas para que los estudiantes con riesgo de desertar no lo hagan, retornar al sistema educativo a aquellos que lo abandonen y darles apoyo para que se gradúen. La revisión del sistema educativo planteada por el presidente ampliará la educación preescolar y hará que la universidad sea más accesible, mejorando los programas de becas.

El nuevo presidente mantendrá, sin embargo, la gran reforma de su predecesor, George W. Bush, llamada “No child left behind” (Que ningún niño quede atrás), a la que dedicará mayores recursos, pero supeditados a los resultados.

Obama rechazó las críticas que dicen que acomete una agenda muy amplia de reformas en un momento en que Estados Unidos enfrenta su peor crisis económica desde la gran depresión de la década de 1930. “Sé que algunos creen que sólo podemos manejar un desafío a la vez (...) ellos se olvidan de que el ex presidente Abraham Lincoln ayudó a empezar el tren transcontinental, promulgó la Homestead Act (ley de tierras para colonos) y creó la Academia Nacional de Ciencias en medio de la guerra civil’’, dijo.

Asimismo, destacó que otros ex mandatarios, como Franklin Roosevelt y John Kennedy, abrieron múltiples frentes de reforma al tiempo que encaraban los principales desafíos de su generación.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, los alumnos estadounidenses son los últimos en lectura, matemáticas y ciencias dentro de los escolares de los países industrializados, mientras que el costo por alumno es uno de los más elevados.

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