¿Se viene un nuevo Sindicato Municipal?

En la mañana de ayer, al mismo tiempo que un grupo de conocidos hombres (y mujeres) del ambiente político, hablaban del proyecto de reforma política que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio del Interior, se apresta a presentar ante el Congreso de la Nación, para su tratamiento, una persona que no participaba de la conversación se acercó para desmentir totalmente algunas versiones circulantes en las que se mencionaba a la concejal electa de Unión Pro, Marta Invernoz, como integrante de algún organismo o comisión de Derechos Humanos.
'Marta (Invernoz) no integra nada de eso. Solamente está trabajando por los compañeros, desde Unión Pro, partido que integra y por el cual a partir del 10 de diciembre, ocupará una banca en el Concejo Deliberante', dijo el hombre, con gesto adusto y retirándose inmediatamente del lugar, sin hacer ningún otro comentario. Luego de algunos segundos (que parecieron 'siglos'), los presentes retomaron la conversación, pero uno de ellos 'soltó' un comentario que dejó anonadado a más de uno. 'Muchachos, me ha llegado una versión, que no la pude confirmar, porque todas las personas a las que consulté, se mostraron reacias a decirle algo, pero quiero que sepan que se está comentando muy firmemente, que entre algunos trabajadores municipales, estaría cobrando fuerza la idea de armar un nuevo Sindicato', expresó el morocho, mientras miraba por detrás de los gruesos vidrios de sus anteojos, como aguardando una respuesta que, inicialmente, no llegó, porque todos fueron sorprendidos con sus palabras. Poco después, vino la reacción. 'Me parece algo sin sentido. Fernando (Garrido) es buen tipo y, por lo que yo converso con algunos compañeros, no hay demasiados motivos para objetar su conducción. Mirá, la verdad?, yo no creo que esa versión cobre fuerza y llegue a los hechos. Para mí, no es más que un globo de ensayo que alguien tiró para ver qué es lo que pasa. Me parece que esto se desinfla rápido', dijo un municipal, que estaba en el grupo.

Cobos, la manzana de la discordia

El fortalecimiento de la UCR como una fuerza nacional de perfil socialdemócrata aparece como un denominador común en la opinión de la dirigencia radical. La relación de los distintos sectores internos con el vicepresidente es el punto de mayor desencuentro La principal fuerza de oposición se encamina a tomar definiciones que muy probablemente marcarán su destino durante los próximos dos años. De cara a 2011, superada la etapa post 2001 -en la cual un sinfín de politólogos lo habían declarado 'partido en vías de extinción'-, la dirigencia radical se plantea cómo volver a ser gobierno. Y lo que es más importante, sobrevivir al intento. Un paso crucial será la definición de la presidencia del Comité Nacional, junto a la integración de la mesa directiva, acto que tendrá lugar el mes de diciembre. Esta designación viene cruzada con el tan conversado retorno de Julio Cleto Cobos, a la sazón el candidato más taquillero (según los encuestadores). Y es aquí donde comienzan las diferencias. El dirigente bonaerense Federico Storani se manifestó a favor 'de la unidad de todo el partido, y respetuoso de lo que resolvió la Convención Nacional reunida hace un tiempo en Mar del Plata. Respecto del retorno de Cobos a la UCR, me parece que hay que dar pasos concretos, como los que ya se han dado en algunos distritos. Por ejemplo, en Mendoza, Ernesto Sanz es reelecto senador gracias al acuerdo con Cobos'. Sin embargo, el presidente del bloque de senadores provinciales del radicalismo, Jesús Porrúa, interpreta de un modo distinto esta coyuntura. 'Creo que hasta el momento hay poca claridad respecto del retorno de Cobos al partido -señaló-. Hay dirigentes cercanos a él que han venido armando el Confe, una fuerza por fuera de la estructura del radicalismo'. Cabe recordar que en su momento el cobismo planteó que el dirigente mendocino Raúl Baglini -afín a Julio Cleto- arribara a la presidencia de la UCR, lo que generó el automático rechazo de buena parte de la dirigencia que considera haber cargado con el peso de sostener al partido en estos años de sequía electoral. El fortalecimiento institucional del partido es el primer concepto que desgrana Daniel Salvador, presidente de la UCR bonaerense. 'La renovación de la conducción nacional deberá establecer los lineamientos políticos hacia adelante, que deberán ser en la línea progresista que marcó en su momento Parque Norte' dijo, refiriéndose al histórico discurso pronunciado por Raúl Alfonsín en 1985, que se transformó en la base programática de su gobierno. Es en este marco ideológico en el que se deben definir las candidaturas, 'y no al revés' señaló, poniendo distancia respecto del vicepresidente de la Nación. Sin embargo, tanto Storani como Porrúa coincidieron en el nombre del senador mendocino Ernesto Sanz como un candidato potable para la presidencia del Comité Nacional. Porrúa lo consideró 'el mejor nombre de entre los dirigentes que permanecieron' en la UCR. También lo calificó como 'uno de los hombres con más futuro en la política argentina' y no lo descartó como 'presidenciable'. Explicó que 'si bien Cobos, con su voto no positivo, obtuvo una amplia cobertura mediática, el papel de Sanz durante las sesiones de debate respecto de ese proyecto de ley fue muy destacado'. Para Storani, la mención a Sanz no es casual, ya que cumple dos requisitos importantes: ha estado todo este tiempo dentro del partido, y tiene buena relación con Cobos. Por su parte Salvador reivindicó la gestión de Gerardo Morales. 'Ha sido muy importante para este período crítico, en el que realizó un trabajo excelente' por lo que consideró que está en condiciones de intentar la reelección, si bien tampoco descartó a Sanz, ya que 'es un hombre que reúne méritos para el cargo'. A su vez, el senador Porrúa se consideró parte de los que creen que la UCR debe consolidarse a partir de propuestas y del fortalecimiento de la estructura partidaria, ya que 'con la experiencia de elegir candidatos a partir de las encuestas nos fue muy mal' en clara referencia al gobierno de Fernando De la Rúa.

No todas son rosas en el reverdecido jardín radical. Storani fustigó a quienes 'ponen obstáculos al retorno de Cobos aduciendo que permanecieron en la resistencia en las épocas de crisis de la UCR. Todos estuvimos en la resistencia'. Consideró que la conformación de movimientos internos en el partido sólo contribuye a 'confundir a la gente', ya que son planteos que obedecen sólo a 'proyectos personalistas', en un tiro, no tan por elevación, hacia el actual presidente de la UCR, Gerardo Morales. 'Se presentan como renovadores. ¿Pero qué clase de renovación son (Angel) Rozas o (Gerardo) Morales, que han sido conducción todos estos años?', disparó Storani.

Más pragmático es el análisis de Porrúa, que consideró que la diferencia se da entre quienes quieren negociar con Cobos ahora, y quienes quieren establecer posiciones de fuerza, para negociar más adelante. Chau...hasta el lunes

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