Se viene nueva bajada de la Autopista y cambia el tránsito en la zona norte

Especialistas analizan qué pasara cuando se termine la obra en City Bell
Más de diez años después de que se confirmara la ubicación definitiva de la obra, City Bell y Villa Elisa contarán con un distribuidor de acceso a la Autopista La Plata-Buenos Aires. Según el proyecto que fiscaliza el Organo de Control de Concesiones Viales (OCCOVI), el nudo caminero estará conectado con el Centenario en inmediaciones del Parque Ecológico por un tramo de ruta de un carril por mano. Y su funcionamiento se "complementará" con el de la polémica bajada que la Comuna habilitó recientemente a la altura de la calle 415.

Desde inicios de 1998, cuando se definieron las características del tramo de 23 kilómetros entre Hudson-La Plata, entre ellas los accesos nunca concretados, pasó mucha agua bajo los puentes de la Autopista Ricardo Balbín: acusaciones cruzadas entre funcionarios, debates vecinales, pedidos de aumento en los peajes. Ahora, se asegura que la fecha de inicio de los trabajos "no pasará de junio" próximo.

Asentado a la altura del kilómetro 12 de la Autopista -calles 457 y 458-, un sector oportunamente elegido por la escasez de propiedades, el proyecto implicará una inversión de 25 millones de pesos, que deberá aportar la concesionaria Coviares. Desde la firma que gestiona la autovía, por la que circulan diariamente en promedio unos 80 mil vehículos, se señaló que "nos estamos preparando para comenzar las obras en tres meses", pero se admitió que "aún quedan aspectos por resolver".

Detalles de la obraEn este contexto, no se descarta que la puesta en marcha de los trabajos sea acompañada por un nuevo pedido de "actualización" de los peajes, una antigua aspiración de Coviares que ya fue debatida formalmente en diversos ámbitos oficiales.

Según precisó Gustavo Luzardo, delegado comunal de Villa Elisa, tras un encuentro con las máximas autoridades del OCCOVI, "se hará la obra con el esquema original, un 'rulo' que hará las veces de distribuidor a metros del Parque Ecológico, lo que le cambiará la vida a la Región".

Mientras tanto, no cede la resistencia del grupo de asambleístas de Villa Elisa que procura anular la bajada auxiliar recientemente habilitada por la Comuna en la ex ruta 19 -calle 415-, hasta tanto no se abra el nuevo nudo vial; por allí, según estimaciones de la dirección de Transporte y Tránsito de la Comuna, pasan entre 2.200 y 2.500 coches cada jornada. "Esa conexión fue pensada como auxiliar" argumentan los frentistas: "y la condición indispensable para que algo sea auxiliar es la existencia de algo principal".

"Villa Elisa es un punto urbano atractor y es impensable que no haya una bajada" afirma Daniel Zuccarelli, master platense en Seguridad Vial: "pero debe estar en un lugar intermedio, que no desemboque directamente en calles internas. El planteo de los vecinos es técnicamente correcto; usando una analogía fisiológica, no es lo aconsejable pasar de una arteria a un capilar. Las autoridades actúan como pensando 'ya se van a acostumbrar', pero lo experimental, las pruebas piloto, tienen que tener inicio, final y contar con los estudios necesarios, un seguimiento pormenorizado. Hay que saber volver atrás, y no mezclar lo técnico con lo político".

Roberto Moya, titular del Comité para la Seguridad en el Tránsito bonaerense (CoSeTran), cree que el nuevo distribuidor aportará soluciones y aliviará el debate planteado en torno a la bajada de calle 415. "Si bien, aparentemente, la habilitación de ese acceso no va a ser tan traumática como temían algunos vecinos, es cierto que allí hay una transición insuficiente, por la no concreción de todas las obras originales y también por cómo se urbanizó la zona, en parte por la propia vecindad con la Autopista".

ESTUDIO DE INGENIERIA

Con el objetivo de corroborar el impacto que la bajada de Villa Elisa -calle 415- genera en su entorno urbano y rural, el Laboratorio de Pavimentos e Ingeniería Vial de la Universidad Nacional de La Plata encaró un estudio integral cuyo plan de trabajo contempla la recolección y recopilación de información; el relevamiento de la zona involucrada; mediciones planimétricas; censos de destino de tránsito; el estado de las calzadas; y el montaje de reductores de velocidad.

Además, se evaluarán las consecuencias socio-económicas de la apertura; y se realizarán encuestas entre la población directamente afectada, para conocer sus apreciaciones acerca de la situación.

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