De Vido quiere dar a los usuarios poder para rebotar facturas de luz

De Vido quiere dar a los usuarios poder para rebotar facturas de luz
Las distribuidoras temen que las obliguen a pedir consentimiento a los clientes para cobrar facturas con aumento. El Gobierno tendrá que poner más subsidios
Las distribuidoras eléctricas que esperaban desde primeras horas de la mañana a los auditores del Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) aguardaron en vano. Ningún funcionario se acercó a las oficinas de Edenor ni de Edesur, las dos operadoras de la Capital Federal y el área metropolitana. Si bien el Gobierno dice que los auditores ya comenzaron a actuar y que la revisión será cuestión de días, las compañías manifestaron su preocupación por la extensión del proceso, por el cual el Ejecutivo frenó el viernes la emisión de facturas con consumos superiores a los 1.000 kilovatios por bimestre.

Y hubo más: el ministro de Planificación, Julio de Vido, prometió ayer que a partir del próximo bimestre, las mediciones que reporten consumos más altos que los habituales deberán ser convalidadas por el usuario. Esto no cayó nada bien en las empresas. "Si se le pide la firma a alguien para que acepte que consumió más, ¿qué va a hacer esa persona?", se preguntaban.

Pero las compañías están más pendientes del freno en la facturación que en lo que pueda ocurrir en el futuro. "Si pensábamos que esto (por la auditoría) duraría un par de días, ya parece ser de otro tenor y los efectos sobre la operación de la compañía son muy importantes y complicados", admitieron desde una distribuidora.

¿Cuáles son esos efectos? Como cerca del 10% de los clientes residenciales consumieron este bimestre más del tope a partir del cual bajaron los subsidios y aumentó la tarifa, las empresas no pueden facturar esas operaciones. Por lo tanto, de prolongarse la auditoría más allá de esta semana, impactaría en los ingresos de las compañías y, por consiguiente, en los pagos a la distribuidora mayorista Cammesa, que es la que provee la electricidad. Eso, agregaron desde las empresas, podría provocar incluso que vuelvan los subsidios estatales para hacer frente a los pagos al mayorista.

El Gobierno, en tanto, promete que la auditoría se extenderá por algunos días y que pronto habrá resultados. Ayer, el ministro de Planificación, Julio de Vido, insistió en que "estamos ante un problema de medición" y ejemplificó con un departamento de Belgrano que habría consumido 5.600 kwh, "lo que equivale al consumo de tres departamentos del mismo tenor con consumo elevado propio del invierno". De ser así, las falencias también impactarían en el Puree, el castigo monetario por el mayor uso de energía respecto de 2003.

Fue el propio De Vido quien insistió en no pagar los aumentos considerados excesivos. "Si vino un incremento que no es razonable a su buen saber y entender, no se paga" y se realiza el reclamo ante el ENRE y las distribuidoras, enfatizó.

Por lo pronto, los cerca de 450.000 usuarios alcanzados por el aumento –de un total de 4,5 millones de clientes de Edenor, Edesur y Edelap– pueden escudarse en un amparo obtenido por la Defensoría del Pueblo en enero y no pagar.

Estos fallos también están alcanzando a las facturas de gas. En varias provincias, la Justicia frenó los aumentos (ver aparte). De Vido admitió que puede haber errores, por lo que la revisión en las facturaciones también podría alcanzar a las distribuidoras de gas. Pero insistió en que en el caso de la luz, los reclamos triplicaron a la cantidad habitual, hasta los 43.279.

En tanto, el Ente Regulador del Gas (Enargas) propuso a las distribuidoras de gas la implementación de un tramite precalificado para agilizar las excepciones al aumento en la boleta de gas, que comprende a los sectores de menores recursos. Mañana, la oposición intentará derogar el aumento en el Congreso

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