CGT: De Vido prepara una cumbre para acercar a Moyano y los "Gordos"

CGT: De Vido prepara una cumbre para acercar a Moyano y los "Gordos"
Intentará reconciliar a los referentes sindicales en una reunión reservada.
El ministro de Planificación, Julio de Vido, se puso al frente de las gestiones para acercar posiciones entre los "rebeldes" a la conducción de la CGT y el secretario general de la central obrera, Hugo Moyano, luego de que con una fuerte presión del Gobierno se evitó la ruptura de la entidad.

De Vido conversó ayer con dos encumbrados dirigentes sindicales de ambos bandos, quienes coincideron en confiarle a Clarín que el ministro empezó a sondear los ánimos para una reunión, la semana próxima, luego de que se produzca el martes el encuentro por el Consejo del Salario donde tendrán participación tanto los moyanistas como sus rivales, los "Gordos" y el sector independiente.

La intención del ministro de Planificación es armar un encuentro acotado y en la más absoluta reserva, donde podrían asistir varias de las espadas de los "Gordos" (encolumna a Comercio, Sanidad y Luz y Fuerza, entre otros gremios) y los "independientes" (encabezados por UPCN y UOCRA), además de Moyano y sus aliados. Sería consecuencia directa de la decisión de los disidentes a Moyano de que, aún sin abandonar la CGT, no participarán por ahora de las reuniones de mesa chica ni de Consejo Directivo hasta tanto haya señales concretas de cambios.

"Es posible que se concrete un encuentro hermético para discutir entre un grupo de 7 u 8 dirigentes los lineamientos centrales para ver cómo seguir", explicó un dirigente sindical. La reunión serviría, en principio, para que los "rebeldes" vuelvan a participar activamente en la CGT. "El Gobierno esta conciente de la precariedad que existe y por eso es el momento de las señales", graficaron.

Aunque hay diferencias entre "Gordos" e "independientes" sobre la continuidad en la CGT, una reunión a solas con Moyano es avalada por la mayoría. El objetivo es llegar a un encuentro de mesa chica con los ánimos templados si las señales emitidas por De Vido logran seducirlos.

Este nuevo movimiento del Gobierno se produjo tras evitar a través de sigilosas negociaciones, la ruptura en la CGT. Además de De Vido, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, tallaron en el asunto. Incluso, fue comentario del mundo sindical el rol de Cristina Kirchner. Su reunión con Moyano, a solas, fue clave para que el camionero se muestre más conciliador, se comentó.

Pese a esto, el líder sindical ayer sostuvo que el Gobierno no influyó en su posición más moderada. "A mí nadie me dijo lo que tenía que decir, yo no sé de dónde lo sacan. Si la Presidenta habló con alguien de nuestro sector, no creo que haya sido así", señaló.

De todas formas, volvió a mostrarse conciliador. Admitió que cuando acusó a sus rivales de hacerse "los Rambo" se le "salió la cadena". En este marco, ahora los disidentes aguardan una señal que sería clave para empezar a barajar y dar de nuevo en la CGT: la posibilidad de que el Gobierno le recorte el control de los fondos de las obras sociales a Moyano y ubique al frente de la Administración de Programas Especiales (APE) a un dirigente que "no tenga privilegios con Moyano y sus amigos".

También esperan que el poder "deje de privilegiar a Moyano como si él solo fuera la CGT", insistían ayer.

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