De Vido va por más: le permitirían endeudarse por US$ 2.260 millones

De Vido va por más: le permitirían endeudarse por US$ 2.260 millones
En su cuenta entran además US$ 1.264 millones por los pactos petroleros de Kirchner y Chávez.
Salvo Trabajo, porque de allí sale la plata para pagar las jubilaciones, ningún ministerio tiene una caja igual a la de Julio De Vido: tampoco nadie la usa como él. Pero va por más, según el Presupuesto Nacional que el Gobierno acaba de presentar en Diputados.

En 2010, el Ministerio de Planificación estará autorizado a tomar créditos por 4.500 millones de pesos y 1.200 millones de dólares. A un tipo de cambio de $ 4,25 promedio, como al principio había calculado Amado Boudou, eso significa US$ 2.260 millones.

Será para financiar obras en transporte, energía, en escuelas y viviendas. Y el Poder Ejecutivo -el Estado, en realidad- pondrá avales, fianzas o "garantías de cualquier naturaleza". ¿Entrará aquí el tren bala?

Hay más de lo mismo, en el proyecto oficial. La Secretaría de Hacienda podrá emitir deuda por $ 5.000 millones para garantizar la compra de combustibles y gas, importar electricidad y adquirir aviones, "en la moneda que sea necesaria". Esto es: gasoil y fuel oil provistos por Venezuela, gas boliviano, electricidad de Brasil o aviones destinados a Aerolíneas Argentinas. En fin, para enfrentar el sofocón energético que en el discurso del Gobierno nunca existe.

Entre fondos de un lado y del otro, De Vido tiene sólo por estos dos puntos $ 14.000 millones. Y por fuera de su presupuesto.

En la cuenta de Planificación también entra la deuda acumulada con Venezuela por la compra de gasoil y fuel: asciende a 1.264 millones de dólares. Según el artículo 68, ese es el monto que el Gobierno acordó refinanciar con Hugo Chávez en un contrato del 14 de mayo pasado, aunque Caracas afirma que es mayor.

Ahora se conoce una cifra. Pero los términos de ese arreglo, que Chávez pactó durante un viaje a Buenos Aires, nunca fueron difundidos. Igual que los contratos mismos, firmados durante la presidencia de Néstor Kirchner.

Poco importa, por lo demás, que en el Presupuesto de 2010 la partida de De Vido sólo aumente un 1,7 %: a golpes de superpoderes y decretos, durante el año siempre maneja otra considerablemente mayor. A comienzos de setiembre, disponía de $ 38.243 millones, un número casi idéntico al que aparece para el año que viene. Y tenía comprometido el 69 %, más que ningún otro ministerio.

Directa o indirectamente, en el texto oficial asoman otros datos fuertes:

Se mantiene en pie la llamada "ley cerrojo", que le impide al Poder Ejecutivo reabrir el canje para los bonistas que no entraron en la operación de 2005. A menos que se encuentre algún subterfugio, ese punto del proyecto desacredita lo que dice el mensaje que lo acompaña: "Se prevé seguir avanzando en el proceso de regularización de los pagos de deudas pendientes de reestructuración, tanto aquella que no entró al canje de 2005 como la de organismos de crédito bilaterales" (en este caso, el Club de París).

No está contemplado eliminar la eximición del Impuesto a las Ganancias que beneficia a las rentas financieras. Son operaciones con títulos públicos, depósitos bancarios y ciertos préstamos a empresas que, según el mensaje, representan un costo fiscal mayor a 6.000 millones de pesos.

Se seguirá bombeando dinero para sostener a Aerolíneas Argentinas. Cubrir el déficit, financiar los gastos operativos y las inversiones: lo que sea necesario, sin limitaciones precisas. Este año la compañía tiene asignados $ 2.090 millones. Ya ha gastado el 74 %, pero precisará más.

También se autoriza al Poder Ejecutivo a tomar créditos con el Banco de Desarrollo de Brasil por US$ 2.500 millones o su equivalente en otras monedas.

Desde luego, no hay nada que altere el financiamiento del Banco Nación que el Gobierno destina al pago de la deuda y a costear inversiones. Según puede verse en el mensaje, este año ascenderá a $ 8.300 millones.

También se preserva el uso de fondos del Banco Central para pagos a organismos de crédito internacionales y saldar otras deudas en divisas. Además de los adelantos y las utilidades por la devaluación que siempre gira al Tesoro Nacional.

Junto a la ANSeS, el Nación y el Central son hoy las grandes fuentes de crédito del Estado. Este año, el sistema previsional aportaría $ 12.000 millones.

El Gobierno aspira a que todo este paquete sea convalidado por el Congreso, con la actual composición de las cámaras. Y también pide la prórroga de los impuestos que vencen a fin de año. Así resulten imprescindibles para el funcionamiento del Estado, el proyecto incorpora una novedad grande: quiere extender casi todos hasta fines de 2019, tal cual están ahora.

Ultimamente, estos gravámenes -desde Ganancias y Cigarrillos hasta Bienes Personales- fueron prorrogados de año en año. El dato que pesa, esta vez, es que una movida semejante podría sufrir inconvenientes pasado el 10 de diciembre, cuando el kirchnerismo perderá las mayorías en Diputados y Senadores.

Cualquier asociación entre esto y el apuro por sacar la ley de medios no sería vana, en el tiempo de descuento.

Comentá la nota