De Vido, Moreno y Echegaray ya manejan la caja de la campaña.

Con la ida de Alberto Fernández, la recaudación para la vital campaña de las elecciones 2009 quedó en manos de hombres que responden directamente al Ministerio de Planificación y son claves en los "llamados" a los empresarios. Ellos son Roberto Baratta, subsecretario de Coordinación y reemplazante de Claudio Uberti en los negocios con Venezuela; y José María Olazagasti, secretario privado del ministro y bombista de la agrupación del peronismo porteño que orienta el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. También Ricardo Echegaray aporta sus vínculos con empresarios amigos.
Los recolectores de los aportes privados para la campaña electoral del oficialismo tienen rostros nuevos. No quedó ninguno de los hombres de Alberto Fernández que en 2007 se pusieron el frente del trabajo que derivó en una serie de escándalos por la financiación ilegal del proyecto político que llevó a Cristina Fernández de Kirchner al poder.

Ahora el que tomó el comando es el rival del ex jefe de Gabinete: Julio De Vido. Sus hombres son los que ahora controlan la caja y los que deberán evitar que su emprendimiento termine en un nuevo Valijagate o en otro Farmagate.

El subsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta, se habría convertido en un prolijo recaudador de los fondos, una tarea que antes hacía el compañero de viaje de Antonini Wilson, Claudio Uberti. El director de la AFIP, Ricardo Echegaray, sería otro de los hombres del Gobierno que estaría golpeando la puerta de empresarios "para sumar dinero y facturas". También aporta a esta tarea el secretario José María Olazagasti, y hasta Guillermo Moreno presiona por su vínculo con empresas amigas. Ya no están más el ex superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, ni el tesorero Sebastián Gramajo. Son otros tiempos.

Colecta. Un reciente diálogo entre un funcionario de tercera línea del poderoso ministerio y un empresario de la construcción desnudó el nuevo circuito de recaudación para sostener la campaña de la fórmula Kirchner-Scioli.

El funcionario pide una "colaboración" para la realización de un acto en el que va a participar el ex presidente, pero el empresario se niega y reclama que primero se le pague una obra que tiene prácticamente frenada en la ciudad de La Plata. El hombre de la cartera que conduce De Vido pide disculpas por el retraso, promete que va a hacer las gestiones para destrabar la deuda y vuelve a pedir "el favor", esta vez en nombre de Baratta.

La negociación se realizó en el lobby de un lujoso hotel, a pocas cuadras de la Casa Rosada, y fue escuchada por un cronista de PERFIL que se encontraba en el lugar.

Dos funcionarios de Planificación reconocieron a este diario que Baratta se convirtió en la mano derecha de De Vido y que se especializó en destrabar "todo tipo de conflictos". Con Uberti y Capaccioli fuera del circuito y bajo la lupa de la Justicia, el oficialismo pone énfasis en la prolijidad de las cuentas. "El martes se va a saber quiénes son los apoderados contables del frente. Se habla que va a ser (Sergio) Massa, pero no creo. Los que la juntan no son los que ponen las firmas", explicó a PERFIL un funcionario que tuvo un rol fundamental en las dos últimas contiendas electorales.

Otra de las cosas que aclaró el funcionario es que "las empresas farmacéuticas no van a tener la misma presencia. Ahora es el tiempo de las constructoras y de las petroleras". Y agregó: "No van a aparecer facturas de grandes petroleras, pero hay que ver qué pasa con las que prestan servicios a esas firmas". También dijo que el rol de Echegaray es "fundamental para la recaudación".

Todo suma. El 20 de marzo se abrieron los sobres de la licitación para una obra vial de Brandsen. De los ocho oferentes que se presentaron, la UTE integrada por la empresa Briales SA, Hidraco SA y José Triviño fue la que presentó la oferta más baja: 55.753.539,14 pesos.

"No se puede decir que Baratta tiene una gran injerencia, pero sí que es uno de los que acomoda los tantos y los puntos", reconoció un empresario que forma parte de Asociación Argentina de Carreteras.

Baratta se jacta en público de su carácter de "técnico" y prefiere dejar las cuestiones del terreno de la militancia a Olazagasti, secretario de De Vido y militante de barricada en los actos de Moreno. El trabajo fino es de Baratta, y Olazagasti sería el encargado de comunicarse con los empresarios de menor rango. Más de 170 empresas tuvieron que desembolsar un promedio de 60 mil pesos para participar en la I Feria de Infraestructura y Servicios (Ferinse), que se realizó este mes en el predio de Costa Salguero. Los dos "recaudadores" habrían organizado el evento.

Un directivo de una empresa ligada al mundo petrolero apuntó la teoría de "Baratta recaudador" y lo señaló como el responsable de crear los programas Petróleo Plus y Refinanciación Plus para beneficiar a una importante firma cercana al Gobierno.

Amenaza a PERFIL en un acto de Moreno

Guillermo Moreno no quiere más periodistas en sus actos de campaña. El jueves pasado suspendió uno en el barrio porteño de Mataderos después que se enteró de que PERFIL estaba en el club donde se doraban los choripanes que deglutían los muchachos de la barra brava de Nueva Chicago.

Minutos antes de las 21 un importante empresario y puntero político con oficinas en Puerto Madero se encargó de traerle el "mensaje" a este cronista: "Los de Chicago no quieren que estén acá, van a traer los fierros". Con las miradas de gigantescos muchachos que respaldan al carismático Moreno, no hacía falta presentaciones. "Haceme caso, si no vas a tener problemas y yo voy a tener que saltar para defenderte y se va a pudrir todo", insistía el mensajero. La tensión se disipó cuando un trajeado hombre dijo que Moreno no venía: "¿Y cómo querés que venga? Deciles a los periodistas que se vayan, Moreno no viene".

Comentá la nota