De Vido dominó la reunión en la Casa Rosada; Boudou no fue invitado

De Vido dominó la reunión en la Casa Rosada; Boudou no fue invitado
En respuesta al planteo empresario, Cristina anunció que la semana próxima citarán al campo.
La pretendida secreta comida de Cristina Kirchner con la CGT y algunos de los principales empresarios nacionales, el martes en Casa de Gobierno, implicó un complejo entramado organizativo.

Para el lunes al mediodía, los 12 invitados ya tenían reservada la noche del martes. Sin embargo, creían que visitarían la sede el Banco Macro. A las 20 del mismo martes, el ministro de Planificación, Julio De Vido, llamó a la docena de comensales uno por uno para ponerlos al tanto del cambio de escenografía. Los mozos del Macro recogieron los almidonados manteles y los del salón comedor presidencial de la Casa Rosada desplegaron los suyos, con cubiertos para 15. De Vido fue el organizador y mentor del encuentro. En realidad, comenzó a gestarlo el mismo 29 de junio. "Muchachos, seguimos siendo Gobierno, hay que conversar sobre la economía de los próximos dos años", insistió en cada llamado a los hombres de negocios y los referentes de la CGT. Para entonces al Gobierno ya le preocupaba los contactos informales entre algunos industriales y dirigentes ruralistas.

Hasta las 22,30, cuando la Presidenta ingresó sorpresivamente al salón, todos los comensales ya se habían dicho lo suyo. Hasta ese momento, junto a De Vido sólo estaba el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Ningún otro Ministro fue invitado al convite, aunque, por caso, Florencio Randazzo acababa de reunirse con la Presidenta. La misma situación se dio con Amado Boudou: estaba en la Rosada, se habló de Economía, pero el Ministro no fue invitado a la cena.

Cristina Kirchner sólo tomó una botellita y media de agua mineral en el encuentro que se extendió hasta la medianoche. Y le puso el broche de oro a la reunión: "Vamos a convocar el Consejo Económico y Social, ya les dije a los ministros que quiero actualizar los borradores que redactamos hasta mayo pasado".

Fue un anuncio político que elogiaron tanto sindicalistas como empresarios, pero que cada uno interpretó a su modo. La Presidenta también pidió a cada sector un diagnóstico sobre el empleo de cara a la crisis internacional.

El presidente de la Unión Industrial, Héctor Méndez, su par de la Cámara de Comercio, Carlos de la Vega, Adrián Kaufman (Arcor), Ignacio de Mendiguren (secretario UIA), Gregorio Chodos (Construcción), Eduardo Eurnekián (CAC), Jorge Brito (Adeba) y Adelmo Gabbi (Bolsa) insistieron en algo que ya habían dicho antes. Plantearon que quieren al campo sentado en esa mesa de diálogo. Fuentes que estuvieron en la comida coincidieron en que Cristina misma dijo que "los vamos a llamar la semana próxima".

Anoche, tanto el jefe de Gabinete como el titular de la AFIP llamaron por teléfono al titular de CRA, Mario Llambías, para reiterarle que la Mesa de Enlace dé el presente en un acto en Gobierno (ver Llamado...) al que fueron invitados por primera vez en lo que va de este año. Los ruralistas se reunirán con legisladores de todo el arco opositor hoy a las 15 en el Hotel Continental.

Para la CGT, que estuvo representada por su titular, Hugo Moyano, y los sindicalistas Omar Viviani, Juan Carlos Schmid y José Luis Lingieri, las palabras de la Presidenta apuntaron a reactivar las paritarias. "Bueno, Cristina es el mejor momento entonces para convocar también al Consejo del Salario", bromeó sobre la tercera ronda de café Moyano, al despedir a la presidenta.

Ayer a la mañana Viviani aseguró que en el encuentro de la Casa Rosada "Cristina habló de cambios o reformas en el INDEC". Ninguno de los otros asistentes escucharon aquella frase de boca de la Presidenta. Aunque muchos elogiaron el punto de cocción del lomo, para otros estaba demasiado cocido y optaron por el salmón. Los mozos ofrecieron a cada uno las dos opciones.

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