De Vido, clave en el ingreso de Antonini en la Casa Rosada

De Vido, clave en el ingreso de Antonini en la Casa Rosada
Lo hizo entrar su secretario; ahora el Gobierno admite la presencia
La llave para entender cómo entró el venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson en la Casa Rosada esquivando todos los controles no se encuentra en el palacio. Pero sigue a pocos metros de allí, en el Ministerio de Planificación Federal, que conduce Julio De Vido. Así lo informaron a LA NACION fuentes argentinas y venezolanas involucradas en el escándalo.

El "caso de la valija" con 800.000 dólares que el empresario venezolano iba a ingresar en el país cuando fue descubierto tuvo ayer un hito: por primera vez el Gobierno reconoció que Antonini sí estuvo en la Casa Rosada. "Lo vi por televisión y lo doy por hecho", admitió el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, después de haber expresado durante cuatro días sus dudas sobre la veracidad del video de Canal 7 que lo muestra durante un acto en el Salón Blanco. Ahora prometió un sumario para determinar "por qué entró [el empresario venezolano], cómo entró y quién es el responsable de que haya entrado".

Ese "responsable", según reconstruyó LA NACION, sería José María Olazagasti, "el Vasco", que desde hace años es el secretario privado de De Vido. El ministro confía tanto en él que le dio la custodia de la insulina que necesita como diabético.

Olazagasti es también un viejo amigo de Victoria Bereziuk, la ex secretaria del titular del Organo de Control de las Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti, que en la práctica actuaba como embajador comercial ante Venezuela. Aquel lunes 6 de agosto de 2007, Bereziuk y Olazagasti conversaron por teléfono, por cuestiones urgentes. Fue a las 17.16, según consta en los registros que cotejó LA NACION e incluye numerosas llamadas entre ellos. El diálogo se prolongó durante 68 segundos. Y la antena de telefonía celular que tomó la llamada está ubicada en Leandro N. Alem 36, es decir, la que abarca la Casa Rosada.

Según verificó LA NACION, la llamada ocurrió mientras Bereziuk y Antonini se encontraban en un auto, junto con una ejecutiva de la petrolera estatal venezolana (Pdvsa), Maryory Gutiérrez. Es la misma mujer que aparece a la derecha del "valijero" en el video de Canal 7.

Ya en la explanada de la Casa Rosada, Bereziuk mostró su credencial, pero la custodia le vedó el ingreso. Fue entonces que ella llamó a alguien que llamó "vasco". Y los controles se relajaron. Esa llamada quizás explica, también, por qué Bereziuk no necesitó registrarse la segunda vez que entró al palacio aquella tarde.

Según consta en el expediente que instruye el juez Daniel Petrone, Bereziuk ingresó en la Casa Rosada junto con dos acompañantes. Pero se retiró apenas cuatro minutos después y no consta en los registros que haya retornado a la Casa de Gobierno para presenciar el acto, algo que sí quedó en evidencia con el video de Canal 7. ¿Antonini es uno de esos dos "acompañantes"? ¿O entró con ella en ese segundo y solapado ingreso?

Olazagasti, por su parte, no negó haber sido quien destrabó el ingreso de Antonini cuando lo consultó LA NACION la primera vez que indagó sobre este dato. Dijo que no pensaba responder esa pregunta, que no tenía "nada que hablar" y, lo más relevante, aclaró: "¡Ni siquiera sé si pasaron!". Ayer, optó por no responder la llamada que le dejó LA NACION en su teléfono celular.

Su padre, Roberto Olazagasti, mantiene sus propios vínculos con De Vido y otros referentes del kirchnerismo. En especial, con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Es, además, el creador del pingüino inflable gigante que suele aparecer en los actos oficiales.

Antonini recuerda bien aquella tarde, cerca de 63 horas después de ocurrido el decomiso de los US$ 800.000 en el aeroparque Jorge Newbery. "Entramos [a la explanada de la Rosada] por la puerta del costado, que tiene como un pequeño techito, y una vez dentro, un guardia dijo: «¡Necesitan pasar por el detectametales!». Pero ella dijo: «El está conmigo». Nosotros éramos los únicos tres entrando por ahí. Pasamos y subimos", rememoró durante su entrevista con LA NACION.

-¿Victoria llamó a alguien?

-Creo que llamó mientras estábamos dentro del auto. Cuando teníamos problemas para entrar. Fue muy rápido. Ella llamó y la puerta se abrió. Así de rápido. Fue muy, muy rápido. Yo estaba muy impresionado porque no sabía dónde estaba. Sólo una vez que estábamos adentro comprendí que estábamos ya en la Casa Rosada, porque el modo en que entramos fue muy impresionante. Pareció como si hubiera sido muy sencillo entrar.

En cuestión de minutos, presenció el acto de los Kirchner y Hugo Chávez, y una vez concluido, jura, lo sumaron a un círculo informal con De Vido, Uberti, Diego Uzcátegui y el presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez.

-¿Ves, Alejandro?, le susurró Maryory, Rafael lo sabe, el Presidente lo sabe, todos lo saben. Tú no tienes ningún problema.

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