De Vido es el candidato que quiere Kirchner para retener Santa Cruz

De Vido es el candidato que quiere Kirchner para retener Santa Cruz
"Julio es el único que puede encolumnar a todo el peronismo", dice el ex presidente.
Esta semana, Néstor Kirchner admitió públicamente que quiere que su "espacio" gobierne "hasta el 2015". No solo trabaja para lograr ese objetivo a nivel nacional, sino que también busca garantizarse que su hegemonía continúe en su provincia, Santa Cruz. Ya tiene al candidato a gobernador 2011 para su terruño. Se trata del actual ministro de Planificación Federal, el superpoderoso Julio De Vido, según contaron a Clarín fuentes que acceden a la Quinta de Olivos.

Como nunca antes le había pasado desde que llegó al poder, Kirchner perdió este año las elecciones legislativas en su provincia. Según dice, está convencido de que eso pasó porque el PJ local se desperdigó y la estructura partidaria no funcionó como solía hacerlo en las mejores épocas K. "Julio es el único que puede encolumnar a todo el peronismo", repite Kirchner, quien piensa sobre todo en su propia candidatura presidencial. Para lograrlo, también contará con la ayuda de su ex chofer, hoy empresario exitoso, Rudy Ulloa Igor, jefe territorial de los punteros peronistas de Río Gallegos.

A esas dificultades que tiene Kirchner para mantener unido al peronismo pingüino, se le suman la falta de nombres de confianza para postular para la gobernación. ¿Podría ser candidata su hermana Alicia, actual ministra de Desarrollo Social? El santacruceño-bonaerense no lo descarta, según contaron en su entorno, pero por estas horas repite que el mejor candidato "es Julio". Eso, a pesar de que el superministro está salpicado por varios casos de corrupción, como el caso Skansa, el "valijazo" de Antonini Wilson y las denuncias de sobreprecios en la obra pública.

Quien no tendría ninguna chance de ser bendecido por Kirchner es el actual mandatario, Daniel Peralta. Perdió su confianza tras varios gestos de autonomía, un pecado imperdonable. Peralta gobierna ahora como puede: su gestión está absolutamente complicada desde lo financiero y tiene poco apoyo político desde la Quinta de Olivos. Ese escenario, sumado a las internas que mantiene con Ulloa Igor y algunos empresarios de la construcción K, como Lázaro Báez, son motivos suficientes para que sus deseos reeleccionistas sean solo eso, deseos.

De Vido cuenta, además, con una ventaja invalorable para los Kirchner. Es, quizás, el funcionario más fiel que tuvieron. Trabaja junto a ellos desde que Kirchner era intendente de Río Gallegos. Los acompañó en cada una de sus aventuras políticas: fue director de obras públicas del Instituto de Desarrollo de la Vivienda, titular de Vialidad, ministro de Economía local y ministro de Gobierno, entre otros cargos. En 1997 encabezó la lista de diputados provinciales del oficialismo, fue electo, pero Kirchner lo obligó a bajarse para seguir teniéndolo a su lado. Un germen de las "testimoniales" puestas en práctica este año.

La gobernación de Santa Cruz es una vieja aspiración de De Vido. "Se muere por ser gobernador", cuentan quienes lo tratan hace años. Si Kirchner finalmente lo postula, tendría no solo una revancha personal, sino también el beneficio invalorable, si es que gana, de seguir manteniéndose bajo el amparo del poder en medio de un panorama cada vez más complicado desde lo judicial.

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