Vidal se mostró con el obispo de La Plata, uno de los principales operadores contra el aborto

Vidal se mostró con el obispo de La Plata, uno de los principales operadores contra el aborto

Participó de la asunción del reemplazante de Aguer, que pidió no sancionar la ley en el Senado

María Eugenia Vidal participó de la misa de asunción de Víctor Manuel Fernández como arzobispo de La Plata, mano derecha del Papa Francisco en el país y uno de los principales operadores contra la ley del aborto que pidió no sancionar en el Senado.

"A los queridos senadores les digo: no permitan que los traten despectivamente de conservadores cuando representan a ese interior que ama a los pequeños", reclamó Fernández este sábado.

"No es conservador defender la vida y no es conservador defender los derechos humanos hasta el fondo. (Hay que) defenderlos hasta el punto de que no se los neguemos a los más frágiles e indefensos de los humanos", agregó el ex rector de la Universidad Católica Argentina (UCA), frente a la gobernadora. No fue un reproche. Vidal también rechaza la interrupción del embarazo y a diferencia de la Casa Rosada buscó evitar por todos los medios a su alcance que se sancionara.

Vidal siempre se mostró contraria a la ley aprobada en Diputados y tuvo su gesto durante el debate: su ministro de Gobierno, Joaquín de la Torre, criticó al ministro Adolfo Rubinstein por defender el derecho a interrumpir el embarazo. La propia gobernadora y Horacio Rodríguez Larreta realizaron gestiones en el Congreso para impedir la ley. 

Además, en el medio del análisis de la ley, Vidal viajó al Vaticano para reunirse con el Papa Francisco. Fuentes al tanto de lo conversado en ese encuentro confirmaron a LPO que Bergoglio le dijo: "hagan lo que tengan que hacer, pero impidan que se sancione esa ley".

En su primera misa, el flamante arzobispo Victor Fernánez le pidió a los senadores no sancionar la ley del aborto. Vidal lo fue a saludar. 

Fernández reemplazó a Héctor Aguer, que fue por 18 años arzobispo de La Plata y una figura fuerte del Episcopado, donde supo tener una relación tensa con Jorge Bergoglio.

Nunca imaginó que ya convertido en el Papa Francisco sería quien nombre a su reemplazante y tomara a su cargo las gestiones en el Congreso para evitar una de las leyes que más rechaza en la Iglesia y que podría sancionarse en el Senado en tres semanas. 

Fernández en los días previos al tratamiento de la ley recibió a un grupo de diputados de distintas fuerzas que anticiparon su voto negativo y mirando al macrista Nicolás Massot, afirmó: "No entiendo lo que hace el presidente Macri, el riesgo político que está tomando al enviar esta ley. muchos de sus votantes vienen a nuestros colegios, nuestras universidades y nuestras iglesias y sabemos que se oponen a la ley".

"Como decimos en el interior: se agarró el chancho por la cola. Es decir, se acudió a una receta fácil que lleva ya más de medio siglo en la legislación mundial, se copió a tontas y locas y se perdió la gran oportunidad de pensar una legislación integral con un poco de creatividad", sostuvo el obispo.

"En otros momentos, muchos daban la vida por la defensa de los pobres, por un mundo más justo, por la paz y la justicia. Ahora parece que habilitando el aborto estamos salvando el planeta", agregó. 

Pocas horas antes, el Papa Francisco había comparado el aborto con los crímenes de Adolf Hitler. "El siglo pasado todo el mundo estaba escandalizado por lo que hacían los nazis para cuidar la pureza de la raza. Hoy hacemos lo mismo pero con guantes blancos", denunció el en el Vaticano en un discurso improvisado frente el Foro de Asociaciones Familiares.

"Cuando de chicos la maestra nos enseñaba lo que hacían los espartanos cuando nacía un niño con malformaciones: lo llevaban al monte y lo tiraban para abajo para cuidar la pureza de la raza. Hoy hacemos lo mismo. Una atrocidad".

"¿Por qué no se ven enanos por la calle? Porque el protocolo de muchos médicos dice: viene mal, fuera. Que los hijos se reciban como vienen, como Dios los manda, como Dios permite", exigió. 

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