Víctor De Gennaro /

El sindicalista Víctor De Gennaro, un referente histórico de la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA), rompió el silencio y en diálogo con LA NACION juzgó que "el único pacto social es la inmoralidad de terminar con el hambre en la Argentina".
Criticó al gobierno de Cristina Kirchner "porque mientras quiere pagar 6700 millones de dolares al Club de París, el Estado no aprueba una asignación familiar de emergencia por un año para los hijos menores de 18 años que impida la indigencia".

Fue contundente el secretario de Relaciones Institucional de la CTA al decir que "con la mitad de los 38.000 millones de pesos con que la Presidenta amplió el presupuesto por un decreto de necesidad y urgencia se terminaba el hambre" en el país.

Y definió como "un verso" que los empresarios "nos vendan la devaluación, pero sin invertir ni cambiar el modelo productivo". Insistió entonces en que los distintos sectores y el Gobierno "deberían firmar un acuerdo social de fondo. En tiempos de crisis es cuando más se necesita planificar y no que el Gobierno, la CGT y los empresarios piensen en hacer negocios".

Dio como ejemplo de la "inutilidad" de las palabras al llamado Consejo Económico Social que desde hace cuatro años "quedó desactivado porque nadie quiere tomar los problemas urgentes y serios que demanda la sociedad".

Además de que no se haya luchado contra la pobreza, según su opinión, De Gennaro criticó "la estafa que hizo el Gobierno con los jubilados aprobando una movilidad previsional con un ajuste paupérrimo y donde ni siquiera se cumplió con lo que pidió la Corte Suprema de Justicia para que se adecuara un aumento de emergencia. La plata de la Anses "dijo De Gennaro" se utiliza para comprar letras de tesorería y para ponerla en el capital financiero, pero no para pagarles un sueldo digno a los jubilados con dinero que nos sacan a todos los trabajadores".

- ¿Cuál es la visión que tiene de la crisis mundial y el impacto que tendría en la Argentina?

-"Que se vive desde años y no porque bajen las acciones en Wall Street. Aquí hay dos países en paralelo. Uno es el que cree el Gobierno que existe y otro es el que vamos a demostrar que sobrevive en Jujuy y después en cada provincia y que nos permita, con una contundente marcha federal, llegar con la gente y su pobreza a fin de año frente a la Casa Rosada. Nos vamos a reunir en Jujuy, entre el 23 y el 25 de este mes con la Constituyente Social de la CTA. Allí se va a mostrar que hay miles de ciudadanos que pensamos en construir una Argentina diferente."

-¿Usted hace reivindicaciones más que razonables, pero lo cierto es que la gente prefiere conservar su trabajo aunque no le aumenten el sueldo?

-"La mayoría de los conflictos sindicales los protagonizan gente joven en actividades precarizadas. Eso pasa en la pesca en Mar del Plata, los motosierristas de Alto Paraná, los call centers, los motoqueros, los repositores externos de supermercados. Y cuando uno les pregunta si quieren proteger su empleo, a uno le dicen que nunca tienen trabajo estable. Con esa realidad, ¿qué tarea van a proteger si la mitad del empleo en el país, reconocido por el propio Ministerio de Trabajo, está en negro?"

-¿Está mal que el Gobierno, la UIA y la CGT quieran hacer un pacto social?

-"Yo dije durante una reunión del Consejo del Salario que ojalá se pudiera firmar en Trabajo un acuerdo social, de fondo. En época de crisis es cuando mas se necesita planificar, pero lo que pasa es que ni el Gobierno, ni los empresarios, ni la CGT pueden contar los negocios que están haciendo. Es una estafa que hayan aprobado por ley la movilidad previsional con un ajuste miserable cada seis y que la Anses, que maneja los fondos de los jubilados, compre letras de tesorería, haga negocios con el capital financiero, pero no actualice un sueldo digno a pesar del dinero que nos sacan a todos los trabajadores activos."

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