"El vicepresidente de Lugo es un traidor"

El político Ledesma señala que Federico Franco no acompaña el programa de gobierno por "aspiraciones personales" y que el presidente y ex obispo se benefició con su paternidad develada.
José Ledesma es un dirigente campesino que llegó a gobernador del departamento de San Pedro en Paraguay, una de las regiones más pobres del país, donde el presidente Fernando Lugo fue obispo durante años. "Pacobá", o banana en guaraní, es el apodo por el que lo conoce la gente, debido a su oficio de cultivador de esa fruta. Rodeado de campesinos emigrados en el Club Atlético Paraguayo de Buenos Aires, Pacobá dialogó con Página/12 acerca de las trabas que enfrenta el gobierno para avanzar con las reformas prometidas, en especial la abierta oposición que ejerce el vicepresidente Federico Franco en contra del mandatario. "Franco es un traidor que no acompaña el programa de este gobierno por sus aspiraciones políticas personales. Pero el pueblo paraguayo está unido y amenaza a los dirigentes que no cumplen con lo prometido. Y así, éstos tienen miedo."

–Usted comenzó su actividad política organizando a campesinos en la región más pobre del Paraguay. Hoy es gobernador. ¿Por qué dedicar su vida a la política?

–Pacobá está en la política a pedido del pueblo. Es la comunidad la que se lo exige hace 18 años. El pueblo paraguayo sabe que necesita gente honesta. Mire, los que estamos en el gobierno ahora no tenemos plata, nada (abre sus manos, como para demostrar que no tiene nada). Estamos donde estamos por pura vocación de servicio a los pobres, como manda el espíritu cristiano. Le cuento algo: Fernando (Lugo) me vino a ver cuando anunció que iba por la presidencia. Vino y me dijo: "Lugo-Pacobá". El quería que lo acompañe en la fórmula presidencial.

–¿Y qué pasó?

–Pasó que yo soy un liberal independiente, y en la cúpula saben que no respondo a lo que dicta el partido sino a la gente.

–Usted milita en el Partido Liberal Auténtico Radical (PLRA), cuyo presidente es Federico Franco, el vicepresidente de Lugo. Hace ya algunos meses que Franco viene pronunciándose en público en contra del presidente y de su programa de políticas, e incluso llegó a insinuar la posibilidad de un juicio político. ¿Cómo explica esto?

–Todo gobierno tiene luces y sombras. Franco está en las sombras. El vicepresidente no está con el programa de reformas sociales, no está comprometido con el espíritu de este gobierno. El está traicionando a todo el pueblo paraguayo al no acompañar. Y lo hace por aspiraciones políticas personales.

–¿Pero existe la posibilidad de un juicio político?

–Como existir, existe, es cuestión nomás de juntar los votos en el Parlamento. Pero yo no creo que eso pase, porque el pueblo paraguayo hoy exige; el pueblo amenaza a sus dirigentes si éstos no cumplen con lo prometido, y entonces éstos tienen miedo. Usted fíjese nomás, si no: Franco lo critica a Fernando, pero al mismo tiempo se muestra con él, lo acompaña. Sabe que el pueblo está con el presidente.

–La Alianza Patriótica para el Cambio (APC, coalición oficialista) emitió hace dos días un comunicado en defensa de Fernando Lugo frente a quienes "buscan socavar su prestigio y popularidad". ¿Quiénes se oponen al programa del gobierno en su país?

–Pues los colorados (del Partido Colorado), los oviedistas (seguidores del ex militar golpista Lino Oviedo) y todos los ricos de mi país que nos robaron y saquearon durante décadas, están conspirando en contra de este gobierno. Los grandes propietarios de tierra también se nos oponen porque no quieren la reforma agraria; tienen sus guardias armados custodiando sus campos y nadie se puede acercar. Y los medios de comunicación, en especial el periódico ABC Color.

–Luego de 70 años de gobierno del Partido Colorado, dictadura incluida, ¿qué cambió en Paraguay desde su llegada al gobierno hace menos de un año?

–Lo principal es que cambió la mentalidad de la gente. Hoy el pueblo es consciente del cambio que estamos tratando de impulsar y nos acompaña: el gobierno tiene credibilidad frente a la población, y eso es nuevo. Por supuesto que el cambio es lento, pero mi país tiene a sus instituciones penetradas por la corrupción y no es fácil avanzar. Pero vamos a volcar toda la fuerza del pueblo para que esto suceda. Lo principal es avanzar con la reforma agraria, darles la tierra a los campesinos.

–¿Cómo afectó a Lugo la revelación de su paternidad no reconocida?

–Lugo salió fortalecido de todo lo que pasó. Hoy tiene más apoyo que antes, por lo menos esto sucede en mi región, entre la gente de San Pedro. Y esto es así porque el hombre paraguayo es machista, muy tradicional; entonces ahora siente que el presidente, al ser padre como todos ellos, tiene sus mismos problemas y los puede entender mejor. Puede ser que algunos obispos y gente de la jerarquía de la Iglesia lo critiquen, pero hoy los paraguayos lo ven a Lugo más cerca del pueblo, como uno más de ellos. A cada pueblo que el presidente va a visitar, hay miles de personas siempre esperándolo.

–En Paraguay no existe la reelección presidencial. Sin embargo, Lugo ya dijo en varias ocasiones que, si las leyes se lo permiten, a él le gustaría que se modificara la Constitución. ¿Usted está a favor de que el presidente busque un segundo mandato?

–Mire, todo va a depender de la gestión que haga en los próximos años. Pero yo creo que Fernando va a hacer un buen trabajo y entonces sí, la gente le va a pedir que siga adelante. ¿Sabe por qué? Porque ahora ya no tenemos un presidente que se somete a los intereses extranjeros. Fernando Lugo no se baja los pantalones frente a nadie. Ya ve usted: hace una semana, en Brasil, no pudo llegar a un acuerdo con Lula por el precio de la energía de Itaipú. Eso sucedió porque Fernando no traicionó los intereses de su pueblo.

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