El vicepresidente va a jugar con candidatos propios en medio país.

El vicepresidente va a jugar con candidatos propios en medio país.
El cobismo participará en frentes opositores o irá con sus listas en más de 10 distritos. Apuesta al triunfo en Mendoza, Catamarca y Corrientes.
Hay equipo, está a punto de cantar Julio Cobos. Mientras medita sobre el momento de retornar al radicalismo, el vicepresidente ya tiene definida la participación de su propia fuerza, Consenso Federal, en las elecciones legislativas de diez de los 24 distritos -entre ellos los cinco más importantes- y mantiene negociaciones para estar en otros tres.

Aunque Cobos jura y recontrajura que no renunciará al cargo, ya no oculta que su plan es utilizar el compromiso electoral del 2009 de trampolín para la candidatura a presidente de un polo opositor en el 2011. Aunque prefiere hablar de "polo alternativo".

Si se tratara de una carrera hípica, podría decirse que el vice -el político de mejor imagen en las encuestas- saldrá de las gateras con una verdadera campaña proselitista al inicio del mes próximo. Viajará a Catamarca para apoyar a los candidatos provinciales del Frente Cívico del gobernador radical Eduardo Brizuela del Moral. La renovación de legisladores locales será el 8 de marzo y significará el bautismo de fuego electoral del cobismo, en un combate cuerpo a cuerpo con el PJ unificado detrás de los Kirchner (ver página 10).

Cobos irá a levantarle la mano a la senadora Marita Colombo, quien encabezará la lista de Brizuela, un pionero en la ruptura de los radicales K con el Gobierno. De hecho, pegó el portazo antes del voto "no positivo" que le dio fama a Cobos y viró por completo el tablero político de la oposición.

La fórmula que utiliza el cobismo en Catamarca, que es la de aparecer asociado a la UCR, se repetirá solo en algunas provincias, como Neuquén y Tierra del Fuego, tal vez Jujuy. También podría ser en Córdoba, solo en caso de que el partido no apoye a Luis Juez.

Sin embargo, en el resto habrá un menú a gusto del consumidor. "Nos amoldaremos a las realidades de cada distrito", le confesó a Clarín el intendente de Junín, Mario Meoni, quien comparte el estado mayor del cobismo con el también bonaerense Daniel Katz, jefe del bloque de diputados del Confe, y el mendocino Alfredo Cornejo, intendente de Godoy Cruz y operador histórico de Cobos.

El abanico de variantes incluirá desde fusiones entre el Confe y el radicalismo orgánico -como ya se acordó en Mendoza y se aplicaría también en Tucumán- hasta la incorporación en conglomerados más amplios que abarquen a la Coalición Cívica y el socialismo, como los de Buenos Aires y Santa Fe. En San Juan y Salta negocia con peronistas disidentes y fuerzas provinciales.

En Capital, el cobismo piensa en una lista propia. El ex canciller Dante Caputo debe responderles si se decide a dejar su cargo en la OEA y la encabeza. Cobos no quiere saber nada de compartir foto -y menos tribuna- con Elisa Carrió, a quien ve como candidata en tandem con la UCR porteña. "Ni la intransigencia de Carrió, ni el mal gusto de Juez", dicen los cobistas.

En Corrientes cerraron trato con el gobernador Arturo Colombi, a quien apoyarán en su intento de reelección frente a su primo Ricardo Colombi, que jugará con la camiseta radical. Será la única elección a gobernador de este año -se habla de agosto- y Cobos aspira a capitalizarla con un triunfo.

Con todo, el vice sabe que el compromiso clave será el de Mendoza, donde necesita tomarse revancha de la derrota que le infligió el kirchnerismo puro en el 2007 para mantenerse en carrera. Allí, colocará como candidata a senadora a su fetiche, la diputada Laura Montero, quien fue su ministra de Economía y preside su fundación, CODA (Consenso Federal para el Desarrollo Argentino), acompañando al radical Ernesto Sanz.

El objetivo en el resto del país es modesto: instalar cabeceras de playa para el salto que pretende en el 2011, previa licencia en el cargo de vicepresidente. En el camino, sus coroneles dialogan con todo opositor posible, incluyendo a Felipe Solá y otros peronistas más ó menos desilusionados de Kirchner.

"Hay que tender puentes con el PJ no kirchnerista si queremos gobernar", sostienen los cobistas más audaces. Son los que recitan al oído de Cobos que no hará historia por llegar a la Presidencia, sino por terminar su mandato. Algo que un radical no consigue desde 1928, con Marcelo T. de Alvear.

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