Vicente-Villata, el flamante tándem del Concejo Deliberante

Luis Juez es un émulo exitoso de Lewis Carroll ("Alicia en el país de las maravillas"): hace cosas con palabras. En cuestión de eficacia palabra/producto, es una versión mejorada y amplificada de un político estándar, con la sola corrección de que sus palabras/hechos tienen después cero de verificación. (Cualquier duda al respecto, se recomienda contrastar el caso del legislador Miguel Ortiz Pellegrini con el nombre-preámbulo del "Partido Nuevo contra la Corrupción, por la Honestidad, la Transparencia y el Trabajo").
Es un émulo exitoso, decíamos, de Alicia. La más reciente demostración de la energía hacedora de su palabra es la reunión con el viceintendente Carlos Vicente, quien después de sus críticas y distanciamiento del líder del "fin del choreo", volvió a un ensamble, sometiéndose al poder de encantamiento del fallido candidato a la Gobernación.

¿Cuáles han sido, esta vez, las palabras mágicas? El tándem municipal del Partido Nuevo para 2011 será Vicente-Villata. Bingo. De esta manera, el Hamlet de la política municipal (largas cavilaciones, indecisión), vuelve al redil. De yapa, Graciela Villata recupera expectabilidad en la lapicera con que Juez reemplaza la actividad democrática de su partido.

En este corte de su zigzag político, Vicente pondría su cuota parte de buena voluntad no colocando ninguno de los cinco ediles que dice tener en su bloque para votar la necesaria actualización del boleto. Villata, por su parte, depone su enojo por el desprolijo relevo de presidenta del bloque a manos de Walter Nostrala.

Un golpe maestro de promesas de Juez. Total, para el plazo de verificación, 2011, todavía falta mucho.

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