El Vice Gobernador no pudo o no quiso aclarar nada sobre el escándalo que lo tuvo por protagonista

"Ya dije todo lo que tenía para decir", fue lo único que se lo escuchó expresar al Vice Gobernador Jorge Luis Pellegrini sobre el episodio por el que se lo acusa de abuso de autoridad, obstaculizar un procedimiento policial y llevarse del lugar elementos que habían sido secuestrados por la policía tras un accidente de tránsito en el que resultó lesionado un empleado del senado.
El hecho es de público conocimiento, pero el vice gobernador eligió hablar solo con los medios oficiales u oficialistas sobre el particular.

Ayer, a la salida del acto de asunción de Paulino Gómez Miranda, el pasillo que une el Salón Blanco con la terraza del edificio de la calle 9 de julio por el que se ingresa al Edificio Administrativo, se hizo demasiado larga para Pellegrini y solo pudo ensayar falsas sonrisas y el prolongado silencio fue una respuesta demasiado elocuente.

Nos hubiera gustado tener una respuesta, para que nuestros lectores pudiésen hacerse una acabada idea de lo que pasó ese día en que detuvieron a su hijo y él ordenó que lo soltaran y se llevó las pertentencias del empleado del Senado que habían sido secuestradas en un operativo rutinario de un accidente de tránsito.

El silencio lo único que aporta son más dudas sobre su accionar y da fuerza a los testimonios de las otras personas que estuvieron en el lugar.

Lamentable.

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