“Por vía de los vetos, se consolidó la preeminencia del Ejecutivo”

Al ex legislador Ernesto Padilla le sorprendió la sentencia de la Corte Suprema de Justicia que determinó que la Legislatura no puede insistir -por simple mayoría- en la sanción de leyes vetadas por el Poder Ejecutivo si no media temporalmente un período de sesiones ordinarias entre el rechazo del PE y la reiteración legislativa.
El titular de Recrear expresó con contundencia su disidencia respecto del criterio de la mayoría del tribunal (Antonio Gandur, Alberto Brito y Claudia Sbdar). “Este fallo consolidó la preeminencia de un poder (el Ejecutivo) sobre otro, lo que rompe con el equilibrio que debe imperar”, aseveró el dirigente que había impulsado la causa.

Padilla insistió: “se puso a la Legislatura en inferioridad de condiciones en el oportuno ejercicio de insistir (con la sanción de una ley), como prevé el artículo 75 de la Constitución provincial. La revista histórica que hizo la Corte sobre la evolución de esta disposición forma parte del derecho constitucional provincial. Pero no puede servir para sostener el desequilibrio en que ahora han quedado los poderes netamente políticos”.

El ex legislador, posiblemente, deducirá un recurso extraordinario en el afán de que la Corte Suprema de la Nación revise el fallo. La causa se remonta al 12 febrero de 2007, cuando (durante el período de sesiones extraordinarias) legisladores enrolados con el vicegobernador Fernando Juri y opositores sancionaron cinco importantes leyes; una de ellas preveía el reconocimiento del 82% móvil a los jubilados transferidos a la Nación.

Entre el 22 y el 26 de febrero, el gobernador José Alperovich vetó las leyes. El jurismo esperó a que comenzará el siguiente período de sesiones ordinarias y el 12 marzo, por simple mayoría, insistió con la sanción. Pero el PE devolvió las normas sin promulgarlas, porque entendió que debía transcurrir un año (calendario) para que pudiera concretarse tal cosa.

Los juristas se aferraron al artículo 75 de la Carta Magna, según el cual si en la sesiones del año siguiente la Legislatura volviera a sancionar por simple mayoría la ley vetada, el PE está obligado a promulgarla. Este es el criterio que, en minoría, ratificó en la Corte el vocal René Goane, según quien basta con que la insistencia se dé en el año legislativo (comienza el 1 de marzo) posterior a aquel en que se produjo el veto.

Por el contrario, la mayoría de la Corte entendió que, para no desvirtuar la potestad de veto del PE, el período de sesiones ordinarias -y no el extraordinario- debe ser la referencia para que los legisladores puedan insistir -por simple mayoría- en el próximo año legislativo.

Comentá la nota