Veto a la vista y asunto terminado

Recién ayer llegó al Concejo Deliberante y ahí se da por cerrado el caso. Es a la ordenanza del cobro del proyecto de 50 cuadras en Los Aromos, Orense y Claromecó. Y en respuesta a la orden de que las obras con fondos de la Nación no debían ser cobradas al vecino
Finalmente ayer apareció el veto del intendente al cobro del pavimento, el que ingresó al Concejo Deliberante y allí quedará, con lo cual se estaría dando por concluido este episodio tras el cual tanto las 300 cuadras de repavimentación como las otras 50 de un proyecto aparte para Los Aromos, Claromecó y Orense, no tendrán costo alguno para el vecino.

Esto llegó por decisión de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación, cuyo titular en José Francisco López, uno de los funcionarios del gobierno nacional investigado por presunto enriquecimiento ilícito, fue quien le dio la orden telefónicamente al intendente Sánchez de que las obras con fondos aportados por la Nación no deben tener costo para el vecino.

No obstante, Tres Arroyos se convirtió en el único distrito que recibió una orden de esa naturaleza, ya que las demás comunas bonaerenses con obras similares no tuvieron directivas de esta naturaleza y cobrarán a los vecinos el pavimento.

Por lo tanto ha pasado a ser un hecho más que curioso que solamente Tres Arroyos recibiera dicha orden, pero que fue a través de un simple llamado telefónico sin que mediara luego algún otro tipo de comunicación ni la más mínima explicación del motivo por el cual la Nación bajó esa directiva.

Por lo tanto, mientras el Concejo Deliberante sancionaba la ordenanza que ponía al cobro el pavimento de Los Aromos, Claromecó y Orense, en ese mismo momento llegó la orden de la Nación, lo cual obligó al intendente a votar la normativa citada.

En los considerandos del veto se manifiesta que la obra en cuestión se licitó en el marco de los emprendimientos dispuestos por la Nación, cuya labor es atendida con fondos girados desde el Poder Ejecutivo Nacional.

Y que atento a la notificación telefónica de la Secretaría de Obras Públicas de la Nación a este municipio, se sugiere no trasladar a los vecinos el recupero de la obra, por lo que ante las razones expuestas, la norma no es factible de ser promulgada, correspondiendo en consecuencia el veto de la misma, el que se hace en forma integramente por todo el articulado de la ordenanza.

Se termina

De esta manera se podría decir que concluye un caso que generó un fuerte conflicto entre vecinos afectados por la obra de repavimentación y el vecinalismo, con fuertes críticas al gobierno municipal y concentraciones de frentistas en el municipio como señal de protesta y negándose al pago del pavimento.

Después de un largo proceso los reclamos fueron cediendo y por parte del municipio se modificó el proyecto inicial en cuanto a los valores impuestos al pavimento para su recupero, lo que también trajo aparejado un cierto alivio para los vecinos, fundamentalmente sabiendo que el cobro era irreversible.

No obstante, cuando el cobro comenzaba a ser un hecho consumado, apareció esa extraña orden desde la Nación que obligó a dar marcha atrás a la iniciativa vecinalista, que solo pretendía mantener por un lado una coherencia política en cuanto al recupero de obras de infraestructura, y ese dinero reciclarlo en nuevos proyectos, como cordón cuneta y alumbrado, destinados a los sectores fuera de las cuatro avenidas.

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