Vetan la baja de las retenciones y crece la pelea en los bloques K

En Diputados, el titular de Agricultura dice que no leyó el proyecto, pero que no es el único culpable. Le apuntan también a Rossi y Fellner, jefe del bloque y presidente de la Cámara. Y al senador Pichetto, porque admitió que sabía qué se votaba.
El Gobierno confirmó ayer que vetará la ley que dispone una baja de retenciones a 37 distritos bonaerenses afectados por la sequía y reavivó el avispero en los bloques kirchneristas del Parlamento, donde todos se pasan facturas por la responsabilidad en la aprobación del proyecto que insisten en atribuir a un "error".

La norma fue sancionada el miércoles en el Senado, dos semanas después de haber sido votada en Diputados. En ambas cámaras salió por unanimidad. El escandalete se armó al ventilars el contenido del artículo 4, que beneficia con la exención del 100% de las retenciones a 22 partidos y con el 50 % a otros 15. Y tuvo dos disparadores: sucedió justo el día en que los senadores aprobaban la prórroga por un año de las retenciones al agro, convertida en bandera política del Gobierno. Y, para colmo, el que sacó pecho como autor del proyecto de las exenciones fue nada menos que Francisco de Narváez, diputado opositor y reciente vencedor del ex presidente Néstor Kirchner en las elecciones de la Provincia.

La intriga en el Congreso pasa por saber a quiénes y cómo se cobrará Cristina Kirchner el costo de tener que recurrir por segunda vez a la poco simpática herramienta del veto. El año anterior le sucedió con la ley de protección de glaciares y ahora vuelve a darle pie a la oposición para que salga en masa a recriminarle la actitud.

La bancada de diputados es la más salpicada por el entuerto. Aunque había salido a pedir el "remedio" del veto, el anuncio del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, acerca de la decisión de aplicar "en principio, el veto total", terminó para encrespar las aguas. Es que el titular de la Comisión de Agricultura, Alberto Cantero, admitió ayer que "no leí el proyecto y asumo mis responsabilidades". Pero también añadió que más de 50 diputados lo firmaron después de él y, según se supo, envió un mensaje a Olivos advirtiendo que no piensa cargar solo con las culpas sobre sus espaldas. Aún después de declarar que "si el bloque me lo pide, renuncio al cargo".

Los buenos traductores de las intrigas palaciegas aseguran que Cantero buscó involucrar al jefe del bloque, Agustín Rossi, y al presidente de la Cámara, Eduardo Fellner, promotores del acuerdo ómnibus por el que se aprobaron sin debate las emergencias de diez provincias, incluida la bonaerense. Un coronel de la tropa K sentenció, en términos maradonianos, que "a alguien se le escapó la tortuga". Y destapó que recrudeció la interna por la sucesión en la conducción del bloque. Rossi logró surfear varios conatos, pero algunos creen que tras el desgaste que le provocará este episodio solo podrá ser reelecto en diciembre, cuando asuman los electos en junio, si Kirchner -que según dijo entrará como diputado raso- lo apuntala con su dedo. Al acecho estarían los bonaerenses José Díaz Bancalari y Mariano West y el riojano Jorge Yoma, recién electo.

Otro encumbrado diputado K apeló a una frase gauchesca de Aníbal Fernández para extender las responsabilidades al bloque de senadores. "Quieren sacarse el lazo con las patas", le dijo a Clarín, al recordar que el jefe oficialista de esa Cámara, Miguel Pichetto, confesó que estaba al tanto de lo que se votaba. Y sospecha que lo dejó pasar para que los diputados paguen el costo, en represalia por las culpas que éstos le facturaron por el fracaso de la 125.

En ambos bloques K temen que el papelón sea aún peor si el Ejecutivo ratifica el veto total de la ley. Es que además de quedarse sin exenciones, los productores bonaerenses perderían los benefcios impositivos que les reconocen otros artículos. Y elevaría el clima de crispación del sector rural.

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