Versiones de una reunión de Mujica con los asambleístas

El presidente electo de Uruguay no negó el encuentro; en Gualeguaychú lo desmienten
MONTEVIDEO.- La intención negociadora del presidente electo de Uruguay, José Mujica, de lograr un acuerdo con la Argentina por el conflicto de las papeleras derivó ayer en un curioso cruce de versiones de uno y otro lado del río.

La revelación de una supuesta reunión reservada entre Mujica y representantes de los ambientalistas de Gualeguaychú que mantienen cortado el acceso al puente binacional General San Martín sacudió el tablero político. Pero, con el correr de las horas, surgieron reacciones que relativizaron e, incluso, negaron la existencia del encuentro.

En el entorno de Mujica aseguraron que hubo una reunión informal, celebrada hace pocos días, situación que fue desmentida desde Gualeguaychú, donde en principio se habían ensayado declaraciones elusivas.

La información sobre el encuentro fue divulgada ayer por el semanario local Búsqueda, que citó "fuentes cercanas al futuro" mandatario, a quien también consultó. El semanario aseguró que el próximo jefe del Estado oriental no sólo mantuvo una reunión con ambientalistas, sino que logró "algún avance" para destrabar el conflicto generado por la instalación de Botnia en Fray Bentos, fábrica que, por cambios en el paquete accionario, ahora se llama UPM. Consultado sobre el asunto, Mujica prefirió no hacer declaraciones. Pero tampoco negó que haya mantenido esa reunión. La revista uruguaya dijo que consultó a uno de los principales dirigentes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú, José Pouler, que, sin negarlo, dio una respuesta elusiva: "Oficialmente no hay nada".

Finalmente, en diálogo con LA NACION, los asambleístas aseguraron que la reunión no existió. "Esta versión, inexacta, forma parte quizás de las mentiras que surgen cada fin de año, en proximidades al acercamiento del período de vacaciones, y que seguramente lanzan quienes quieren provocar el levantamiento del corte de ruta", dijo el asambleísta Martín Alazard. La versión fue respaldada por Jorge Fritzler, otro integrante del colectivo ambientalista.

Mujica había tenido gestos de acercamiento cuando se reunió con una delegación de Cristina Kirchner, luego con la propia Presidenta y cuando dijo que no quería otra planta de celulosa frente a Botnia. Eso liquidó la posibilidad de que Stora-Enso y Araujo instalaran ahí la fábrica que proyectan. El presidente electo se ha mostrado esperanzado en conseguir un acuerdo para que el puente internacional quede liberado. Pero esa fórmula no pasa por renunciar a la planta de Botnia, una condición que los ambientalistas no están dispuestos a aceptar.

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