Las dos versiones del hecho que terminó en escándalo

Jesús Escobar asegura que le dieron una golpiza en la Comisaría Primera cuando fue a pedir explicaciones por la demora de militantes de Libres del Sur. La Policía asegura que lo único que se hizo fue "reducir" al funcionario porque estaba fuera de sí y muy violento.
Dos versiones completamente distintas son las que dieron los protagonistas del escándalo político que se desató el martes en horas de la noche, luego de que el secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Neuquén, Jesús Escobar denunciara una golpiza por parte de efectivos policiales de la Comisaría Primera de Neuquén.

Con los ánimos más calmados, Escobar ratificó sus dichos; mientras que la fuerza policial se pronunció a través del director de Delitos de la Policía, Raúl Liria, desmintiendo las denuncias de la golpiza.

En lo único que coincidieron (en parte) Escobar y Liria, es en cómo se originaron los hechos.

Un grupo de muchachos realizaba una pintada frente a rente a la sede de los juzgados de instrucción en la calle Santiago del Estero, cuando llegó la Policía para identificar a los jóvenes.

Ante la negativa de hacerlo y una serie de insultos al personal policial (según la Policía) es que se decidió a llevarlos hasta la Comisaría Primera para su identificación. Escobar dice que los llevaron sin ningún motivo.

A continuación, un resumen de las dos versiones que este miércoles se ventilaron en todos los medios de comunicación.

El ingreso a la comisaría

Jesús Escobar: "Veo desde afuera donde está el grupo de compañeros esposados en el lugar, quiero ingresar, no puedo por ese lugar y voy a ingresar por la guardia, y pregunto quién está a cargo, vuelvo a increparlo y pregunto quién está a cargo, acto seguido una persona me agarra por la espalda, del cuello, me deja sin aire, otra persona me golpea en los genitales, y ya directamente a los segundos de haber ingresado me encontraba en el suelo y ahí me colocan las esposas".

Comisario Raúl Liria: "Cuando se hace presente el señor Escobar, muy alterado, creo que en algún momento le pegó una patada a una puerta. No se podía calmar a este hombre, estaba a los gritos y como seguía realizando manifestaciones fuera de lugar, no quería comprender la situación por la cual había sido conducida la gente y que simplemente llevaba a su correcta identificación. Es en ese momento en que tira una computadora con impresora, que estaba en uno de los escritorios".

Los golpes

Jesús Escobar: "Me arrastran hasta una oficina contigua, una oficina que está en el interior de la comisaría, en esa oficina, ya en el suelo, entra una oficial mujer, tira una computadora mientras me están pegando. Mientras me tenían con una bota en la cabeza, tirado en el suelo, tengo toda la ropa sucia, y me pega nuevamente en los genitales, en la zona de los riñones y me dan un golpe en la cara, mientras me tienen en pie, en la cabeza, en la espalda y me pisan la mano, todo esto esposado por la espalda. En un determinado momento me levantan de las manos, siempre de espalda, me ponen arrodillado contra la pared, en un momento por ejemplo se escucha la frase "esto es por Sobisch".

Comisario Raúl Liria: "No se lo podía hacer entrar en razón y dada la magnitud que había tomado el hecho este, se lo reduce para evitar que ocurrieran males mayores. Como consecuencia de esto, también ya estaban anoticiadas otras personalidades, las cuales se hicieron presentes en la comisaría, también con tonos poco acorde, porque no eran conciliadores ni mucho menos. A nadie se le pega. Ahí hubo un forcejeo, que llevó a que se tratara de neutralizar a Escobar en cuanto a la actitud agresiva que tenía en ese momento".

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