El vernismo impulsa cambios en el gobierno

Hay coincidencia entre los principales dirigentes del PJ sobre la necesidad de "oxigenar" el equipo de gobierno y dotarlo de más ejecutividad. Las críticas apuntan a la forma en que se toman las decisiones.
(General Pico) La figura de gobernador Oscar Mario Jorge parece haber quedado eclipsada luego del sorpresivo ofrecimiento del senador electo Carlos Verna para que el líder de Convergencia, el senador Rubén Marín, asuma la presidencia del Partido Justicialista. Esa es una de las principales conclusiones en la que coincidieron dirigentes marinistas y del vernismo, luego del congreso partidario realizado el sábado en General Pico.

"Está claro que el mayor problema de peronismo es ´Ningo´ Jorge", dijo ayer una alta fuente partidaria, al indicar que la gestión en la provincia crea descontento en intendentes y problemas hacia adentro del PJ. Por eso ya se habla de cambios en el gabinete, aunque se indicó que "el mayor escollo es la forma en que toma las decisiones Jorge".

En el sábado piquense, Verna, con pocas palabras, modificó de manera sorpresiva el escenario interno del justicialismo. Por un lado pareció dejar en claro que buscará ser candidato a gobernador en 2011, y por eso, la movida puede apuntalar su carrera política. Por otro, con Marín en la presidencia del justicialismo se asegura cierto anclaje con el gobierno nacional, con el que se enfrentó en la campaña electoral. Y, además, contención interna para los sectores enojados con el vernismo.

El congresal Juan Abdo, consideró que el ofrecimiento realizado por Verna a Marín "seguramente era un decisión tomada desde hace días" por el líder de los plurales. "Creo que con los resultados del 28 de junio, Verna asumió las debilidades de su línea interna y muestra que en lo personal nunca tuvo vocación de conducir al partido. Creo que son todos pasos en busca de posicionarse para el 2011", dijo Abdo, quien debió esquivar a la salida del congreso un intento aislado de agresión.

El dirigente, que forma parte de la Unidad Presidencial, se lamentó que la discusión interna del justicialismo quede siempre atrapada entre dos nombres: Marín y Verna. "El escenario partidario muestra una incapacidad monstruoso para generar nuevos dirigentes", agregó el funcionario nacional al analizar la anemia en la formación de cuadros políticos.

El congresal fue una de las voces que se alzaron en el club Costa Brava para pedir que se modifique una moción que aceleraba los tiempos para la realización de las elecciones internas. El contenido de la propuesta no parecía haber sido comprendido por el conjunto de los delegados y se estaba a punto de votar. El pedido de Abdo obligó al ultravernista, Sergio Ziliotto, a retirar la moción ante el temor de que la postura generara una sangría interna. "El tono del congreso era hacia la conciliación. No había márgenes para la imposición", agregó Abdo.

De qué lado están.

"Creo que era muy válido para todo el peronismo saber de qué lado van a estar sentados nuestros legisladores nacionales y por eso lo dejé planteado", dijo Abdo en alusión a los electos senadores, Carlos Verna y María de los Angeles Higonet, y los futuros diputados, Cristina Regazzoli y Roberto Robledo.

Las versiones indicaban que dirigentes nacionales de las 62 Organizaciones, más precisamente los secretarios generales de los trabajadores rurales y de los obreros de la construcción, Gerónimo Venegas y Gerardo Martínez, respectivamente, estaban tentando a Robledo para que sume al bloque de diputados del denominado peronismo disidente, que trabaja en conjunto con el PRO de Mauricio Macri.

Una fuente confiable de la Línea Plural consultada ayer en General Pico aseguró que "habrá cambios en el gabinete provincial". Afirmó que el actual secretario de Asuntos Municipales, Rodolfo Calvo, sería una de los nombres que dejaría su puesto. Al parecer, no sería el único recambio político en busca de oxigenar el equipo de trabajo del gobernador Jorge, muy criticado por lo bajo por varios dirigentes y funcionarios por la forma en que toma las decisiones.

LA ARENA también pudo saber que esos cuestionamientos se le reiteraron a Jorge en varias reuniones, marcándole su tendencia a involucrarse en cuestiones de gobierno muy finitas, que le quitan operatividad a la gestión. Por otra parte, no se descartaba la convocatoria a un cónclave que reúna al gobernador, cara a cara con Verna y Marín.

Marín aceptaría, pero con condiciones

El senador podría aceptar el cargo, pero con condiciones. Esta semana estará en Buenos Aires y luego tendrá un encuentro con los referentes de Convergencia y la Plural. La "cocina" de la decisión de Carlos Verna.

El senador Rubén Marín, líder de Convergencia Peronista, aceptaría la presidencia del Partido Justicialista de La Pampa, luego de reunirse con la dirigencia de su corriente y seguramente de evaluar algunas condiciones que pondría para hacerse cargo de ese puesto. Es que en su entorno piensan que el ofrecimiento realizado por Carlos Verna, cabeza de la Línea Plural, podría llegar a convertirlo en una figura decorativa si se conforma un Consejo Provincial con mayoría vernista.

Marín además se pondría en contacto por estos días con la cúpula de la Plural para conversar sobre los términos para aceptar y para que no haya condicionamientos. Trascendió que podría haber en su momento una reunión con Verna y el gobernador Oscar Mario Jorge. Entonces sí daría una respuesta.

Marín partirá hoy a Ciudad de Buenos Aires ya que habrá esta semana sesión en el Congreso de la Nación y volverá el viernes, afirmaron dirigentes cercanos al senador y ex gobernador por cuatro períodos. Recién entonces tendrá un encuentro amplio con sus seguidores. Por ahora, no hablará con la prensa, según indicaron algunos voceros, luego que LA ARENA intentara comunicarse telefónicamente con él y hasta se acercara a la casa del legislador nacional sin resultados. Ayer a la tarde, varios de los referentes de Convergencia estuvieron reunidos, aunque no trascendió dónde fue el cónclave.

En tanto, algunos dirigentes del justicialismo analizan que de no aceptar Marín la presidencia del PJ, entraría en contradicción con lo declamado previamente, ya que había dejado trascender en su momento que pretendía ese cargo como una especie de reivindicación a su trayectoria política.

Decisión sorpresiva.

El sábado en el Congreso del PJ realizado en General Pico, y luego de cruces verbales entre vernistas y marinistas, sorpresivamente Verna tomó el micrófono y le pidió a Marín, su gran adversario, cuando todos se retiraban, que fuera el próximo presidente del partido. Sus palabras fueron: "Desde el corazón, Rubén, te pido que seas presidente del partido".

La proposición de Verna sorprendió a las filas vernistas, y muchos de sus dirigentes quedaron atónitos por esa definición, ya que poco antes habían hablado en duros términos para con Marín y sus seguidores. Al comienzo del encuentro, luego de un llamado a la unidad por parte del vicegobernador Luis Campo, hubo recriminaciones entre ambos sectores. Entre las más fuertes se contaron las del intendente Jorge Bernasconi, un ultravernista; y la de la diputada Josefa Alegre, que reclamó a Verna que hablara.

De acuerdo a las fuentes consultadas, Verna habría madurado la decisión casi en solitario y sin contacto con su adversario. En las reuniones previas al Congreso de la mesa chica de la Plural, el jefe de esa corriente había pedido "pautas de unidad", pero sin dar nombres ni pistas de lo que iba a hacer.

Durante los días previos, hubo conversaciones entre Campo y Marín para que el Congreso se realizara en paz, y hasta una reunión entre Sergio Ziliotto y Mariano Fernández. Pero tampoco se habría hablado de la propuesta. En esas charlas, se habría dejado entender nuevamente que el único cargo al que aspiraría el senador sería el de presidente del PJ.

La decisión de Verna dejó mal parados a muchos vernistas y sus aliados, que hasta minutos antes habían pedido casi la ruptura con el marinismo. Uno fue el diputado Roberto Robledo, que cruzó duramente a su ex jefe político, y quedó aturdido. Hacia dentro de la Plural, también quedaron heridos, como el secretario de Asuntos Municipales, Rodolfo Calvo, que había fogoneado el rompimiento con Convergencia.

También dejó a otros mejor parados, sobre todo a los vernistas de Santa Rosa, que tuvieron un duro golpe en la última elección al perder frente al Frepam y ahora pueden revertir esta situación. Afirman desde ese sector que si Marín ahora no acepta la propuesta, el que daría una señal de ruptura y no de unidad, sería él.

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