Verna le ofreció la presidencia del PJ a Rubén Marín

Fue el primer encuentro provincial partidario, luego de las elecciones legislativas nacionales. Hubo mucha tensión, cánticos hostiles y reproches cruzados entre plurales y marinistas.
En una arremetida exasperada por no fracturar el peronismo pampeano, el senador electo Carlos Verna sorprendió a los justicialistas, apostados en el Congreso Provincial del partido, al solicitarle al ex gobernador y legislador nacional Rubén Marín, que volviera a dirigir el PJ. El hecho causó el asombro de propios y extraños ya que el líder de la línea Plural no pronunció palabra alguna durante el encuentro y, al final del acto, incluso cuando muchos se habían retirado, le pidió a titular de Convergencia, que tomara las riendas.

Cuatro horas.

El encuentro se desarrolló ayer por la tarde, durante más de cuatro horas, en el Club Costa Brava de General Pico. Alrededor de 300 congresales se acercaron a las instalaciones del recinto deportivo, con el objeto de debatir sobre el futuro peronista de cara a los comicios nacionales del 2011.

Estuvieron presentes el gobernador Oscar Mario Jorge y el vice Luis Campo. Los bombos y una tarde bifurcada por vernistas y marinistas caracterizaron a este acto, protagonizado por varios nombres más, entre ellos, el intendente de esta ciudad, Jorge Tebes, funcionarios provinciales, la electa diputada nacional María Cristina Regazzoli y el futuro legislador nacional Roberto Robledo. Presidió el Congreso, el diputado nacional Manuel Justo Baladrón, quien en más de un momento pidió calma a los cánticos y agresiones, que se encendían en el público presente.

Palabras cruzadas.

En el transcurso del encuentro, las palabras cruzadas y las preguntas irónicas iban y venían entre el funcionario pampeano del poder nacional Juan Abdo y el vice gobernador. Este contrapunto creó un clima de tensión y, en el medio de la discusión, una fuerte crítica recayó sobre los medios de comunicación por parte de Campo. Sus dichos cosecharon aplausos entre los congresales.

La primera moción, aprobada por unanimidad, se desprende de una propuesta del ex ministro de Bienestar Social y actual asesor de la Cámara de Diputados de La Pampa, Sergio Ziliotto. Su dictamen fue que mañana habrá una reunión por parte del Consejo Justicialista, para determinar la fecha de las próximas elecciones internas, que se conocerán el martes.

No faltaron los carteles de las diferentes líneas partidarias. Tampoco, los pequeños roces entre los seguidores convergentes y plurales. La aparición pública del presidente del partido Carlos Aragonés, la senadora electa María Higonet, el ex intendente de Trenel y marinista Carlos Sala no lograron tapar dos ausencias: la de Juan Carlos Tierno, quien se esperaba que concurriera a la cumbre piquense, y la de Alberto "Atu" Balent, el otro referente disidente.

La segunda moción aprobada por las autoridades partidarias acordó la prórroga del mandato de las actuales autoridades congresales hasta el 2011, mientras que una de las propuestas aceptadas ahondó en la extensión mandataria de la junta electoral hasta un nuevo designio proclamado en un nuevo Congreso.

Discurso.

El momento más expectante se dio cuando tomó la palabra el senador Marín. Ante el unísono zumbido de los tambores, el convergente se preguntó cuál es el pecado que cometió la línea (Convergencia) en el peronismo pampeano. "Nunca nos vimos representados en La Pampa y hemos perdido 30 mil votos no sólo por culpa de los que nos votaron en contra, sino también por nuestros propios errores", afirmó. Quienes escaparon a su postura lo han hecho por "lealtades de ocasión", agregó.

Luego, diferentes congresales pidieron hablarle a la audiencia, hasta que el gobernador Jorge estableció su postura. "Por qué se me acusa, si he ganado en todas las candidaturas en las que me he presentado. Si me quieren hablar del pasado, lo pueden hacer con tranquilidad ya que hemos recuperado muchos pueblos del interior", dijo el primer mandatario provincial.

Durante el acto, se rindió homenaje a "viejos" militantes fallecidos. También, se expresó el repudio el golpe de estado en Honduras. La jornada transcurrió sin mayores sobresaltos, hasta el revés que le dio Verna sobre el final y durante algunos minutos. Su propuesta a Marín sorprendió al ex gobernador y a todos los que participaron ayer de este congreso.

"A Verna le cayó la ficha".

El invite de Carlos Verna tomó por sorpresa a Rubén Marín y a los simpatizantes de Convergencia Peronista. Pero también -según analizaron los propios marinistas-, tomó con la guardia baja a los militantes de la Línea Plural, el sector interno que lidera Verna.

"Si ellos hubieran sabido que Verna iba a hacer esta movida, el tono de los discursos hubiera sido otro", analizó un cercano colaborador a Marín. "Ellos (los plurales) tampoco lo sabían ni lo imaginaban. Sorprendió a todos", abundó el vocero.

Marín escuchó la propuesta cuando ya se retiraba del salón donde se desarrolló el Congreso Justicialista. En la vereda, fue abordado por un periodista, al que le pidió algo de tiempo para dar una respuesta. "Marín se va a tomar unos días para reflexionar y después seguramente dará a conocer su decisión", anticipó el colaborador.

El primer análisis que hace el sector marinista es que Verna tenía esta movida en mente desde hace un tiempo pero que ayer se vio desbordado por los discursos y los planteos, y se vio obligado a apurar los tiempos que él mismo se había establecido. "Se dio cuenta que el 2011 está muy cerca y que tiene que encontrarle una solución a todo esto -en referencia a la crisis del partido-, por eso se decidió a ofrecerle a Rubén la presidencia del partido".

"Cuando vio lo que pasó en el congreso, le cayó la ficha y por eso agarró el micrófono y dijo lo que dijo", reiteró el colaborador.

Bombos, insultos y abucheos.

No fue una jornada más en General Pico. Horas después del mediodía, ya comenzaban a sonar las primeras bombas de estruendo de los militantes de distintas localidades, que arribaban en colectivos y camionetas. Minutos antes de iniciado el Congreso, varios trascendidos circularon entre los presentes: uno de ellos manifestaba la posibilidad de enfrentamientos entre marinistas y vernistas. Durante el acto, las barras convivieron, los insultos se propagaron y hasta algunos iniciaron una serie de abucheos para los congresales. Sin embargo, la tensión no pasó a mayores y la reunión pejotista siguió su curso normal.

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