Verna dice no saber que lo investigan

La imputación contra el ex gobernador figura en el texto donde el fiscal Pollicita solicitó la indagatoria y el procesamiento de Ruckauf. La causa tendría relación con otra por malversación de caudales públicos.
El ex gobernador Carlos Verna quedó involucrado como sospechoso de haberse enriquecido ilícitamente a partir de un párrafo del escrito que el fiscal federal Gerardo Pollicita presentó, el 18 de diciembre pasado, pidiendo la indagatoria y el procesamiento del ex vicepresidente Carlos Federico Ruckauf por el delito de peculado, al haberse apropiado presuntamente de 2.605.579,88 pesos provenientes de los fondos reservados del Senado de la Nación entre 1995 y 1999.

LA ARENA accedió a una copia de ese documento judicial que se tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 7 de Capital Federal. En la segunda página, bajo punto II denominado "Sobre la génesis de la presente causa", la fiscalía dijo textualmente: "... mientras que la presente causa derivó en la investigación patrimonial de los senadores Emilio Marcelo Cantarero, Jorge José Massat, Carlos Alberto Verna, Osvaldo Rubén Sala y Máximo Tell (éste último en forma separada en el marco de la causa número 13.865/00), ante la posibilidad de que los nombrados se hubieran enriquecido ilícitamente como consecuencia del irregular manejo de los fondos reservados que eran asignados al Senado de la Nación".

La solicitud de indagatoria y procesamiento a Ruckauf, medida que Pollicita hizo extensiva a la ex secretaria administrativa de la presidencia del Senado, Matilde del Valle Guerrero, tendría relación con otra causa penal caratulada "Alasino, Augusto José María y otros s/malversación de caudales públicos". Por lo menos así se desprende del documento, ya que el fiscal menciona expresamente su intervención en ella.

El expediente sobre malversación está radicado en la secretaría 13 del Juzgado 7. Ayer este diario se contactó con ese organismo, y aunque confirmaron su existencia, se negaron a dar más precisiones. En principio, la causa Ruckauf sería un desprendimiento de la del ex senador del PJ, Alasino. Pollicita lo expresó de esta manera: "Ahora bien, sin perjuicio que las investigaciones estuvieran oportunamente separadas, y que la pesquisa de autos estuvo prioritariamente orientada a determinar la existencia de los referidos enriquecimientos ilícitos, lo cierto es que la conducta imputada a Matilde del Valle Guerrero llevó a recabar distintos elementos de prueba relativos al manejo de las erogaciones reservadas en la órbita del Senado de la Nación; y ellos permitieron constatar que durante la gestión de Carlos Ruckauf al frente de dicho órgano, se verificaron serias irregularidades que permitieron la sustracción de una parte importante de esas partidas a través de una operatoria que será descripta y analizada en lo sucesivo".

Pese a que el requerimiento fiscal data de hace cuatro meses, el juez federal Norberto Oyarbide aún no le fijó fecha a las indagatorias del ex vicepresidente de Carlos Menem ni de la secretaria. La denuncia contra el ex funcionario fue promovida por el abogado porteño Ricardo Monner Sans.

¿Conexión?

Un artículo publicado por el diario La Nación el 16 de noviembre de 2000, bajo el título "Investigan gastos de Ruckauf en el Senado", parecería mostrar algún punto de conexión entre las dos causas judiciales. En ese momento el ex vicepresidente ya era gobernador de la provincia de Buenos Aires.

La nota decía textualmente: "La justicia está tratando de averiguar si alguno de los senadores se enriqueció en forma ilícita, a raíz de una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans (...) pero el fiscal federal Paul Starc tuvo que desviar el foco de su pesquisa hacia el movimiento de los gastos reservados del Senado, puesto que varios legisladores los mencionaron como ingresos en sus declaraciones juradas, pese a ser de competencia exclusiva del titular del cuerpo. ¿Ruckauf entonces repartió fondos reservados entre senadores del PJ? ¿Por qué? Al menos, cuatro legisladores peronistas declararon que habían recibido dinero en ese concepto. Ellos son Emilio Cantarero (Salta), Julio San Millán (Salta), Carlos Verna (La Pampa) y Augusto Alasino (Entre Ríos)".

La información acotaba que "un senador del PJ ensayó una explicación, que no pudo ser confirmada por voceros del gobernador ni por otros compañeros. La fuente aseguró a La Nación que, el año último, Ruckauf habría pedido un favor a una decena de senadores de su confianza para remendar sus baches financieros: que le firmaran un recibo por la entrega de 20.000 pesos de gastos reservados (en cuotas de 2.000 pesos mensuales) que nunca habrían llegado a manos de los legisladores, pero que servirían al ex vicepresidente para justificar sus excesos económicos. Otro integrante del PJ contó lo mismo a un funcionario del cuerpo, según relató el empleado a este diario".

En sus declaraciones patrimoniales, de acuerdo al periódico porteño, "sólo Cantarero y San Millán explicitan los 20.000 pesos recibidos (o no). Verna no hace mención a montos, sino que los incluye en sus haberes generales; mientras que el caso de Alasino sería distinto, ya que como ex presidente de bloque acredita 5.000 pesos de gastos reservados (150 por senador) que se destinan al funcionamiento de la bancada. El senador por Entre Ríos los cuenta como una especie de sobresueldo, argumento que todavía no convence a la justicia".

Esta suerte de madeja judicial tiene una época en común, el 2000. La causa de Alasino fue abierta ese año y la de Tell también. Lo mismo ocurre con otros dos expedientes mencionados en el escrito de Pollicita y con la presentación de Monner Sans contra Ruckauf.

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