Vergés sigue sufriendo.

El ex intendente capitalino, Alfonso Vergés, sigue padeciendo por la impugnación que le hiciera a su partido Vocación Sanluiseña (VOS), su ex aliado político Daniel González Espíndola, dueño del sello Frente para la Victoria, en una sucesión de hechos que se podrían titular como "Historias de amores, traiciones y rencores".
Según fuentes confiables, el viernes el apoderado del VOS, Federico Cacace, estuvo casi toda la mañana en la Justicia Electoral Federal, para saber la resolución tomada por el juez sobre las impugnaciones, pero perdió inútilmente su tiempo, toda vez que no hubo tal resolución, y se piensa que no estaría tampoco en la mañana de hoy, y algunos hasta calculan que, si sale, estaría viendo la luz recién en la tarde de mañana, cuando los plazos para las alianzas, casi lleguen a su fin, lo que supondrá algo más que una úlcera para el ex intendente.

"Está que nadie le puede decir nada, que explota", le dijo a nuestro medio un allegado, a lo que agregó que "si ustedes tienen razón en que hasta última hora del martes no sale nada, no me quiero ni imaginar lo que va a ser", dijo respecto del mal humor que se le advertiría a Vergés.

Decíamos que a estos sucesos de los últimos tiempos, podríamos titularlo "Historias de amores, traiciones y rencores", porque haciendo un repaso de nuestra historia reciente, veríamos a Daniel González Espíndola, como el asesor de Graciela Murua en el ASDE de 2004, tiempos de la represión policial más negra de la historia de San Luis -el miércoles se cumplen cinco años del comienzo de esa cobarde represión policial-, en donde se lo asocia a la traición que la dupla le hizo a los docentes, cuando negoció con la entonces ministro de Educación Liliana Bartolucci, la reforma del Estatuto del Docente, recordando que después de ese hecho, Murua fue echada de ASDE, y allí la conducción gremial docente se dividió en lo que hoy es UTEP en San Luis y ASDE en Villa Mercedes.

Pero la historia de traiciones de González Espíndola no quedó allí, puesto que luego se apoderó del sello Frente para la Victoria y se lo ‘prestó’ a Daniel Pérsico, para que éste llegase a la senaduría nacional, pero cuando el actual senador nacional intentó ser candidato a la gobernación provincial en 2007, González Espíndola no cumplió con su palabra de que Pérsico presidiría el partido, dándole la conducción a Alfonso Vergés, de la mano de Juan Carlos Velazco.

González Espíndola ‘tomó de su propia medicina’, cuando la dupla Vergés-Velazco, luego de la escandalosa derrota electoral sufrida ante Alicia Lemme, decidieron ‘abrirse’ y formar partido propio, lo que seguramente fue el pié para que un dolido González Espíndola tomara la decisión de ponerle una piedra en el camino a la dupla, al impugnarle el logo y sigla del partido.

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