Por veredas diferentes

El congreso provincial del peronismo cordobés, que se realizará mañana en Villa Carlos Paz, oficializará la postergación de la interna.

Por Julián Cañas.

Todos hablarán de la unidad del PJ provincial. Pero la realidad indica que los máximos referentes, el gobernador Juan Schiaretti y su antecesor José Manuel de la Sota, caminan por veredas diferentes.

En pleno conflicto entre el Gobierno nacional y el campo, atento a las encuestas que indicaban un marcado rechazo de los cordobeses hacia el kirchnerismo, Schiaretti decidió tomar distancia de la Casa Rosada.

En aquel momento, De la Sota rompió el silencio que se había autoimpuesto desde que dejó la Casa de las Tejas y también descargó munición gruesa contra los K.

Parecía que habían quedado atrás los reproches mutuos que, a través de intermediarios, se cruzaban ambos referentes peronistas. Era una disputa subterránea, de desconfianza mutua, que sólo conocían los habitantes del poder y de la conducción del PJ cordobés.

Las diferencias se hicieron públicas después de las elecciones legislativas. De la Sota cuestionó la estrategia electoral de Schiaretti y salió públicamente a exigir la conducción del partido.

Pese a su debilidad política por el tercer lugar del PJ provincial en los comicios legislativos, Schiaretti decidió resistir: desafió a su antecesor a disputar la conducción en la interna prevista para el 22 de noviembre.

Entonces, terciaron los intendentes, los puntales del caudal electoral del PJ en el interior. Pidieron postergar la interna para 2012, a fin de evitar un enfrentamiento personal entre Schiaretti y De la Sota.

Evitaron la fractura. Pero, Schiaretti y De la Sota eligieron caminos diferentes en la disputa nacional del PJ. El gobernador se anota entre los peronistas disidentes. En cambio, De la Sota ve su lugar en el espacio que hoy conducen los K.

De la Sota no modificó su actitud crítica hacia los Kirchner. Pero en privado refiere que, si bien no le ve futuro político, el matrimonio presidencial tendrá influencia en la elección del candidato presidencial del sector oficialista del peronismo. Allí jugó sus fichas el ex gobernador, marcando más distancia con Schiaretti.

Comentá la nota