Verdepatrias

La barra de Argentinos le pidió a su equipo perder con San Lorenzo para repartir una plata que venía de Boedo. Los jugadores "los sacaron cagando". ¡Qué hinchas!
Nos ofrecieron plata para perder contra San Lorenzo. Acepten y la repartimos. No sean boludos, es mucha...

-Ni sigas hablando. ¡Se dan cuenta de que ustedes no son hinchas de Argentinos! Vamos a ir para adelante.

El diálogo entre la barra brava de Argentinos y uno de los líderes del plantel fue en buen términos el miércoles. No hubo apretada, pero sí una propuesta indecente. Una trama oscura. Miradas opuestas y mucho runrún. Que me ofrecieron, que te doy, que no quiero. Detrás de todo, en las sombras, un elemento indispensable, codiciado por absolutamente todos: plata, dinero, guita, mosca, papota, teca o el nombre que quieras.

Olé chequeó el intento de soborno con más de dos fuentes, como indica el manual. Algunos involucrados, de hecho, en un momento negaron la historia porque se sentían desbordados por la situación. Hasta que la blanquearon. Los barras querían ayudar a San Lorenzo para que se asegurara el primer puesto y de ese modo participar de un beneficio económico del que la incentivación los deja afuera. ¿Por qué estos personajes que supuestamente dicen desvivirse por el club querían perder? Cuentan que la propuesta llegó de gente vinculada a San Lorenzo y que incluía un monto para la barra (50.000 mil pesos) y otra importante cantidad para los futbolistas (15.000 por cabeza). Pero la respuesta no dejó ningún tipo de margen para una segunda jugada. El interlocutor "los sacó cagando", según le aseguró a este diario alguien que entra al vestuario sin pedir permiso.

Por eso, ayer a la mañana en el predio de la UTA, el lugar de entrenamiento de Argentinos, hubo una reunión grupal. En el medio de la cancha. En principio se especuló con que podía tratarse de una despedida a Gorosito en sus últimos días como técnico del club, previo a su paso a River. No fue eso. En esa charla, un referente le hizo conocer la situación al resto de sus compañeros. Les contó el llamado que había recibido el día anterior y les aclaró su contestación a esa propuesta que llegó "de tipos que lo único que les importa es la guita". En ese encuentro el plantel avaló la decisión y se juramentó dejar el alma para conseguir los tres puntos. "Ojalá podamos ganar 15 a 0", se dijeron, según supo Olé. Hubo algunos aplausos, un 'vamos, vamos' en voz alta y a empezar la práctica. No hay temor a un desplante, o una avanzada despechada de la barra porque, se dice, hay una convivencia armónica. De hecho, se bancaron la negativa sin levantar la apuesta, por lo menos por ahora.

La historia tiene otra pata también. Argentinos acumula 23 puntos en el campeonato y una victoria le permitiría superar la famosa línea de los 25 y culminar un gran semestre que arrastra las mieles de la Sudamericana, con arribo a semifinales incluido. Pero, básicamente, los jugadores también saben que recibirán un interesante premio por parte de Boca en caso de derrotar a San Lorenzo. Es más, algunas personas cercanas al club que preside Jorge Amor Ameal no se pusieron coloradas cuando se los consultó.

La incentivación es tan vieja como la pelota. "Si es para ir para adelante, ¿qué tiene de malo?", suele escucharse de boca de los protagonistas. Es una práctica habitual y que generalmente los futbolistas reconocen con el micrófono apagado, pero cuando la lucecita se enciende lo desmienten. "La incentivación es como las brujas, para muchos existen pero nadie las vio", afirmó ayer un dirigente. Lo cierto es que nunca se sabrá cuándo ni cómo ni dónde se realizará el pago pero que "la guita está, está, eso sí", según le confiaron a Olé desde La Paternal y desde el Sur. Lo cierto, también, es que más allá de cualquier incentivación, el plantel del Bicho ya tenía decidido "ir para adelante". Por eso, de inmediato se rechazó la propuesta acercada por la barra.

Desde Juan Agustín García y Boyacá también se señala que en Banfield se habría utilizado la misma metodología: desde Zona Norte le ofrecían una vaquita para que la hinchada les dijera a los jugadores y se volvieran de Victoria sin hacerle honor al nombre de la localidad. Sin embargo, el plantel que dirige Burruchaga también sería beneficiado por una interesante cantidad de billetes en caso de poner todo y un poquito más ante el conjunto de Cagna. Historias que ocurren en todos los finales de torneo y que esta vez saltaron a la luz cuando faltan tres días para una definición que promete ser acalorada.

Otro detalle es que Argentinos y San Lorenzo tienen una rivalidad histórica, potenciada en el 81 cuando el Bicho mandó al Ciclón al descenso. Un detalle de menor calibre en esta gran historia, pero que un protagonista puso en autos a la hora de ver el escenario.

Se cuenta también que desde Boedo es tal la obsesión por conseguir una nueva estrella que habría gente dispuesta a todo. El año pasado, Ramón Díaz había sorteado una camioneta en el plantel como premio por haber obtenido el título. Esta vez, la cuestión fue un poco más lejos y no tuvo nada que ver con aquel intento del Pelado de motivar a sus muchachos. Ahora se llegó a ese famoso "todo" que se estaba dispuesto. Fue una propuesta que le hizo brillar los ojitos a personajes que sólo piensan en la plata y que los verdaderos protagonistas de este juego la rechazaron de cuajo.

La historia comenzó a tejerse el miércoles, sí. Ese día se comprobó una vez más que el amor por la camiseta es sólo para unos pocos, para los verdaderos hinchas de tablón, para los que pagan la cuota y alientan sólo por amor y pasión. Los otros, los que se dejan seducir por el dinero y dicen querer a su club, son sólo verdepatrias.

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