Luz verde para la polémica ley de perdón fiscal de Berlusconi

Luz verde para la polémica ley de perdón fiscal de Berlusconi
Fue aprobada ayer por el Parlamento italiano, donde hubo notables ausencias opositoras. El presidente Napolitano dijo que promulgará la norma que permitirá la repatriación de hasta 300 mil millones de euros pagando sólo una tasa de 5%.
El colosal perdón fiscal propuesto por el gobierno de Silvio Berlusconi, que podría permitir la repatriación de hasta 300 mil millones de euros (unos 420 mil millones de dólares), de capitales italianos en el exterior, fue aprobado ayer por la Cámara de Diputados.

Hubo un escándalo extra debido al comportamiento de las dos principales fuerzas de la oposición, pues fue gracias a las nutridas ausencias de los parlamentarios del partido Democrático de centroizquierda, y a los centristas de la Unión Demócrata Cristinana (UDF), que el bloque berlusconiano reunió 270 votos contra 250 de la oposición.

Si todos los diputados opositores hubieran estado presentes, los partidos del gobierno conservador de Berlusconi hubieran perdido la votación.

De hecho, el rol de fuerza de la oposición quedó en manos del partido de la Italia de los Valores, aliado de centroizquierda y liderado por Antonio Di Pietro, que se presentó con todos sus parlamentarios a sufragar en contra e hizo ruidosas manifestaciones.

La ley del escudo fiscal más cuantioso de Europa permitirá que miles de italianos que tienen capitales más allá de las fronteras puedan repatriarlos pagando sólo una tasa del 5%. "La mafia agradece", decía el cartel que los parlamentarios del partido de Di Pietro mostraron dentro y fuera del Parlamento.

El célebre fiscal anticorrupción de la Operación Manos Limpias (Mani Pulite) de Milán a comienzos de los años '90, organizó anteayer un show a la italiana, poniendose un toscano en la boca y calándose la gorra campesina que usan en Sicilia los mafiosos, la llamada "coppola".

En el Parlamento hubo escenas caóticas. También hubo ausencias vistosas en el partido de las Libertades (PDL) del premier Berlusconi: de 263 diputados, sólo 213 se hicieron presentes, lo que aumentó las posibilidades de bochar el proyecto de ley. Pero faltaron 23 diputados del partido Democrático y 6 de la UDC: hubieran bastado 21 sufragios para rechazar el escudo fiscal.

Estos datos encendieron los ánimos contra el partido Democrático, principal fuerza opositora integrada por ex comunistas y ex democristianos, que están actualmente embelesados con sus las guerras internas para elegir nuevos líderes, en una demostración lamentable de autismo político que ayuda mucho a un Berlusconi en dificultades.

Las autoridades del PD anunciaron que castigarán a los ausentes no justificados, un gesto que ya no sirve para nada.

La sesión fue suspendida varias veces porque los diputados de Di Pietro mostraban carteles que decían "la mafia agradece".

Se llegó al caos y a las riñas, con el personal uniformado del Parlamento tratando de separar a los honorables que se querían trompear o se enfrentaban a grito pelado, cuando el diputado dipietrista Francesco Barbato acusó a la mayoría y al primer ministro Berlusconi de mafiosos.

Fuera del aula del Parlamento, el ex fiscal Di Pietro apoyó al diputado Barbato, que había sido expulsado del recinto. "Esta es una ley votada por parlamentarios conniventes con la mafia y preparada por mafiosos", dijo.

Di Pietro pidió al presidente de la República, Giorgio Napolitano, un ex comunista, que no promulgue la ley del perdón fiscal. Pero Napolitano anunció que hoy firmará el decreto, pues las medidas "no representan una amnistía".

Un dirigente de la central empresaria, Alberto Bombassei, declaró hace unos días en apoyo de la ley que "no es moral pero hace bien al país". Es lo que sostiene el gobierno porque una entrada masiva de capitales y la tasa del 5% que ingresará a las arcas fiscales, ayudarán a afrontar la crisis económica que padece Italia en el marco de la recesión global.

La Dirección Nacional Antimafia denunció que el escudo fiscal puede facilitar un extraordinario lavado de miles de millones de euros que los clanes mafiosos tienen no sólo en el exterior sino sobre todo en Italia. El organismo judicial destacó que el texto de la ley contiene ambigüedades acerca de las obligaciones para señalar operaciones sospechosas de bancos, intermediarios financieros y profesionales.

"Cualquier clan de las mafias que tenga liquidez presentará a sus testaferros de confianza y pedirá abrir una o más cuentas corrientes declarando que repatrió capitales de este o aquel paraíso fiscal. Podrán así planificar "la virginidad de inmensos recursos", dijo el sustituto procurador nacional antimafia, Alberto Cisterna. Por otro lado, los clanes sicilianos, calabreses, napolitanos y puglieses podrán repatriar grandes sumas de capitales que tienen actualmente en los paraísos fiscales, destacó el magistrado antimafia.

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