Luz verde para la nueva General Motors

La nueva empresa se llamará General Motors Company y será más pequeña. El juez del concurso autorizó la venta de activos.
El tribunal de quiebras de Nueva York aprobó la creación de la nueva General Motors. El juez Robert Gerber autorizó la venta de los activos de la automotriz a los nuevos acreedores. El jueves termina el plazo para las objeciones. El Tesoro de los Estados Unidos fijó como fecha límite el viernes y dejará de financiar a la compañía si no se aprueba la reestructuración esta semana. La nueva compañía se llamará General Motors Company, será más pequeña y producirá autos más eficientes. Se quedará con las marcas Chevrolet, Cadillac, GMC y Buick. De terminar esta semana, el mayor proceso de insolvencia de la historia corporativa quedará resuelto en menos de la mitad del tiempo previsto. Las filiales en el extranjero también serán absorbidas por la nueva compañía.

General Motors, la mayor automotriz del mundo hasta 2008, entró oficialmente en convocatoria de acreedores el 1 de junio pasado. El proceso de insolvencia es monitoreado por el tribunal de Manhattan y financiado por el Tesoro. Aquel día se postuló que el proceso duraría entre 60 y 90 días. Pero en la noche del domingo pasado el juez neoyorquino Robert Gerber autorizó el primer paso para salir de la bancarrota: la venta de gran parte de los activos de la vieja GM a lo que será la nueva compañía.

"GM no puede sobrevivir con pérdidas continuas y la falta de liquidez asociada y sin la financiación gubernamental que expirará en unos días. No hay opciones a esta venta, liquidarla sería catastrófico", argumentó el magistrado.

Con el visto de bueno de la Justicia, el Tesoro debe esperar a que los que se oponen al rescate presenten sus apelaciones. Grupos de acreedores, jubilados y personas lesionadas en accidentes de tránsito rechazan la reestructuración porque consideran que sus derechos desaparecerán con la creación de la nueva compañía. El tribunal les dio tiempo hasta el jueves, día en que dará el veredicto final, que se espera vaya en línea con la decisión de Gerber. El abogado representante de GM en la bancarrota, Harvey Miller, dijo que ninguna de las 850 personas que se oponen a la venta presentó alternativas viables.

Si el viernes se termina de concretar el rescate, las autoridades estadounidenses y canadienses inyectarán unos 50 mil millones de dólares para hacerse de los activos de la compañía y garantizar su funcionamiento. La nueva General Motors será más pequeña y tendrá una estructura de costos más competitiva, según adelantaron los directivos. La reestructuración les permitirá operar de forma rentable con volúmenes más bajos y reinvertir en áreas clave de su negocio, en el desarrollo de producto y en nuevas tecnologías.

El 60,8% de General Motors Company pertenecerá al Departamento del Tesoro estadounidense, mientras que el sindicato de trabajadores obtendrá el 17,5%, los gobiernos de Canadá y Ontario tendrán 11,7% y la "vieja" General Motors contará con 10%. El gobierno norteamericano dijo que abandonará su participación en GM en 2010, cuando la compañía lance su oferta pública de acciones.

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