“La verdad es que no sé qué quieren los abogados”

“La verdad es que no sé qué quieren los abogados”
Alperovich volvió a insistir en que promoverá una reforma constitucional en 2010. En Madrid, el gobernador reiteró que está dispuesto a sancionar una nueva ley que permita la selección de jueces subrogantes.
osé Alperovich nunca soñó que un día se pondría un frac para cenar con la familia real española. El lunes, el gobernador entró en el fastuoso Palacio de Oriente para, como él mismo dice, vivir una velada de película. Pese al protocolo riguroso y a la pompa de los actos oficiales de la gira presidencial -tan distintos al trajín de Tucumán-, el mandatario asegura que se siente cómodo. Eso sí: integrar la comitiva no quiere decir necesariamente acceder a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Alperovich asegura a LA GACETA que no hubo tiempo para conversar sobre la disminución de los ingresos que la Provincia recibe de la Nación. Respecto de la disputa por la urgente cobertura de cargos vacantes en la Justicia, el gobernador acota con cansancio: “no sé qué es lo que quiere el Colegio de Abogados”.

-Aunque esté en España, seguramente, sabe que el lunes, en Tucumán, hubo una reunión entre el vicegobernador, Juan Manzur, y representantes de los dos colegios de abogados, y que no hubo mayores avances. ¿Por qué es tan difícil ponerse de acuerdo?

-No lo entiendo. Al menos que no digan que el gobernador no quiere hacer nada.

-¿Cuál es la exigencia de la que no se moverá en la negociación con los letrados?

-Ninguna. Yo no tengo exigencias. Para dialogar no puede haber condicionamientos de las partes.

-Si su actitud es tan abierta, no se entiende por qué no pueden resolver el asunto...

-Es que yo no lo entiendo. Ahora hay un problema real. Habíamos llegado a un acuerdo pero... no sé qué pasó ayer (por el lunes).

-¿A usted no le atemoriza que la Provincia se vea casi privada del servicio de Justicia como consecuencia de la cuestión de las vacantes?

-Hemos hecho todo para evitarlo. Elaboramos una ley que no sirvió, buscamos hablar con el Colegio de Abogados... ¿Qué más se puede hacer? ¿Por qué me tiene que atemorizar a mí la cuestión? ¡No es culpa mía! Estoy haciendo todo lo que puedo y que está a mi alcance. No sé ya qué piden los abogados.

-¿Invitará a la Corte Suprema a las reuniones con el Colegio de Abogados?

-No sé, no me interesa. Yo hago lo que ellos digan, pero no sé qué quieren, de verdad. Créame.

-¿Qué plazo se ha puesto para resolver este asunto?

-Ninguno. Pero, seguramente, pronto haremos otra ley. Haremos todas las leyes que sean necesarias.

-¿Y todas las reformas constitucionales, también?

-Con la reforma hay una confusión, porque en 2006 pusimos una cláusula expresa que decía que la reelección valía a partir del siguiente mandato, no del que estaba vigente. Es decir, yo podría acceder a un nuevo período como gobernador, pero la Justicia no me lo quiere dar. Por eso es que estoy diciendo que vamos a tener que ir a la reforma; no es un capricho mío.

-¿Usted ya ha decidido que se presentará en las próximas elecciones?

-Yo quiero que no me corten la posibilidad, después veré qué hago. No quiero que la Justicia me niegue algo que está escrito y que es de ese modo.

-Pero, en nuestro sistema, al Poder Judicial le corresponde interpretar la Constitución...

-Si resulta así, estonces estoy obligado a hacer la reforma.

-¿Considera que se puede concretar otra reforma en medio de una crisis tan severa?

-Y la gente es la que vota. La gente dirá que sí o que no. De todas maneras esto está planteado para 2010.

-Es curioso, porque la Constitución española de 1978 nunca pudo ser reformada desde su sanción... ¿Sabe por qué?

-No.

-Porque los partidos políticos no pudieron repetir el consenso que habían logrado en 1978 y se entiende que no se puede reformar la Constitución sin el acuerdo de todos ellos...

-¿Y qué hemos hecho nosotros de malo en la reforma? Por ejemplo, hemos puesto un Consejo Asesor de la Magistratura para la selección de los jueces.

-Pero el resto de los actores institucionales, incluida la Justicia, consideró que el sistema no ofrecía garantías suficientes de imparcialidad y transparencia.

-Ah, bueno, el resto de los actores. Yo estoy dispuesto a que vayamos a un referendo para que sea la gente la que decida, porque me parece que algunos expresan los intereses de una élite y no los de los tucumanos.

-Cuando habla de reforma de la Constitución, ¿se plantea que esta sea el producto de todos los partidos políticos y no sólo del que sacó más votos?

-Yo hice un llamado a que consensuemos todos los puntos. Estoy dispuesto a que negociemos todos los puntos: la reelección, la selección de los jueces... Estoy dispuesto no a ceder, sino a hacer lo mejor para Tucumán.

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