El verano arrancó con más y peores tormentas de lluvia y piedra

Ya se registran 46 días con precipitaciones severas frente a los 33 del año pasado y van 4.000 células frente a una media histórica de 1.500. Riesgos para el agro.
En lo que va de la temporada se han registrado casi tres veces más tormentas en la provincia que en la campaña anterior, comentan especialistas y lo afirman los productores. Si se tiene en cuenta que sólo enero de 2008 fue el mes más lluvioso de la última década, la clave para lo que resta de la temporada será el nivel de precipitaciones, ya que si se incrementan, hay más probabilidades de granizo en la provincia por efecto de la mayor humedad.

Se está a medio camino de la campaña agrícola y, según comentan los referentes locales, el granizo ha dejado mayores secuelas en las hectáreas cultivadas de Alvear. Otros departamentos como Rivadavia, Santa Rosa, y algunas zonas del Valle de Uco, no han pasado desapercibidos para la piedra, y también ésta dejó sus huellas en la pérdida de producción, aunque en menor magnitud, indicaron fuentes oficiales.

Desde Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas de Mendoza (DACC) informaron que la temporada (que comienza en octubre y termina en marzo) se ha presentado con más tormentas que en años anteriores, siendo que en los primeros tres meses de la campaña la cantidad de días con tormentas severas en Mendoza alcanzó los 46, mientras que para el mismo período de la temporada anterior fueron 33 días.

También señalaron desde la DACC sobre este punto es que las células de tormenta observadas con radar, para el primer trimestre de la campaña, han sido más de 4.000, mientras que si se lo compara con el promedio histórico, éstas alcanzaban sólo las 1.500.

Por su parte, el meteorólogo del gobierno provincial, Carlos Bustos, hizo hincapié no sólo en la cantidad de tormentas registradas, sino que resaltó la importancia de éstas en las zonas de cultivo. “El último trimestre del 2008 se caracterizó por la gran actividad convectiva observada, que incluye 58 días con tormentas (8 días más que el promedio histórico), y de esos 58 días, 46 correspondieron a tormentas severas (fuertes)”.

El motivo de la mayor cantidad de tormentas, según explican desde la DACC, es que se han elevado los niveles de humedad en la provincia, lo que provoca que se formen más tormentas (ver aparte).

Zonas afectadas

En cuanto a la situación en Alvear por las consecuencias del granizo, Claudia Escartín, de Escartín SA, dijo que “las últimas tormentas han sido inusuales, principalmente la del 31 de diciembre que se asemejó a un tornado de piedra, sin precedentes, lo que provocó cuantiosos daños”.

Según detalla la empresaria “la tormenta del último día del año afectó a 9.000 hectáreas cultivadas de Alvear, siendo que en algunas partes el daño fue mayor al 200%; mientras que el 24 de diciembre (la segunda tormenta más grande de la zona), afecto extensas áreas de San Rafael y Alvear”.

Escartín se lamentó cuando relató que “hay plantas en la zona que se deben erradicar por el daño que han sufrido, ya que ni siquiera las telas antigranizo pudieron Frenar la piedra”.

La empresaria además indicó que “presentamos estos datos al ministro de la Producción, Guillermo Migliozzi, quién nos comunicó que recién cuando se tengan todas las denuncias recogidas y se verifiquen los daños el gobierno ofrecerá ayuda. Nosotros necesitamos recuperar el sistema productivo ya que por 5 años muchos estarán afectados”.

Desde el Valle de Uco, por su parte, Mario Leiva, de la Sociedad Rural, enfatizó que “hemos traspasado niveles históricos de hectáreas afectadas por granizo en comparación a años anteriores, y a pesar de que el tamaño de la piedra de las últimas tormentas ha sido mediano, ha caído durante largos minutos lo que ha afectado a la zona, principalmente a los cultivos de papa y a la viña”.

En el Valle de Uco las tormentas graniceras afectaron más a Cepillo, Tres Esquinas y Pareditas, y también en algunas zonas de Tunuyán.

Según resaltó Leiva, “en el promedio las hectáreas afectadas en el Valle de Uco eran de 3.500 a 4.000 y hoy ya estamos con 1.000 más”. Además destacó que “uno de los problemas que han traído las mayores lluvias en el Valle de Uco, principalmente en Cepillo, es que se ha perdido ajo estibado gracias a que los desagües están sucios, lo que ha provocado inundaciones por el granizo. Hidráulica no ha realizado los trabajos aluvionales correspondientes”.

Desde San Martín y Junín, Damián Sánchez, de Cayetano Sánchez, relató que “hasta ahora el granizo ha afectado menos que el año pasado. De todas maneras el año anterior cayó más a fines de enero y principio de febrero, por lo que estamos a medio camino”.

El Intendente de Luján, Omar Parisi, señaló que “las tormentas en el departamento han sido distintas (con más viento y piedra) pero de igual magnitud en daños que en los últimos años, sin grandes consecuencias en los cultivos ya que cayó más piedra en la zona urbana”.

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