Ventas en súper cayeron 10% en Córdoba

Ventas en súper cayeron 10% en Córdoba
El dato corresponde a marzo pasado respecto del mismo período de 2008, según comentó Héctor del Campillo, de la Cámara de Supermercados. En los almacenes la baja fue levemente menor porque todavía se fía. A esto hay que agregar el impacto de la inflación, lo cual profundiza la pérdida de rentabilidad.
El menor consumo se siente en numerosos sectores y llegó al supermercadismo; lo cual marca un quiebre de tendencia respecto de períodos anteriores. Héctor del Campillo, presidente de la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Córdoba (Casac), confirmó las menores ventas en la actividad. "Veníamos con un crecimiento del 25 por ciento en los últimos años, y en marzo de 2009 respecto de 2008 la venta se cayó entre 10 y 12 por ciento", señaló el directivo.

Por su parte, Víctor Marconetti, vocero del Centro de Almaceneros, Autoservicios y Comerciantes Minoristas de Córdoba, dijo que en los almacenes "no llegó al 10 por ciento" debido a que la gente "evita moverse con tarjetas y se acerca más a los autoservicios; además se mantiene el fiado".

El último dato difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) correspondiente a enero muestra una variación negativa de 18,8 por ciento de ventas a precios corrientes en la provincia. A nivel nacional, las ventas a precios corrientes en febrero sumaron 3.824,4 millones de pesos, lo cual representó una suba de 24,8 por ciento respecto del mismo mes del año anterior; si se computa la inflación real, surge que la comercialización se mantuvo estable en términos interanuales. En tanto, en febrero se observó una disminución de 0,3 por ciento en comparación con el primer mes de 2009.

"Los negocios de barrios en ocasiones, como sucedió en la crisis 2002, se ven favorecidos en situaciones como ésta, superando incluso las ventas de los supermercados y grandes cadenas", señaló el vocero. Hay que tener en cuenta que los dos grandes rubros de los almacenes son alimentos y limpieza y este último muestra una caída más pronunciada y una sustitución de las marcas de más calidad por opciones inferiores.

Del Campillo explicó que en las grandes cadenas se observó una fuerte retracción en textiles, incluso más pronunciada que en la línea blanca. En cuanto a los alimentos, el último recorte que una familia hace es en comida, pero en el primer trimestre se observa estabilidad, no registrando subas, pero tampoco disminuciones. El dato no es menor y prende una señal de alerta porque este rubro venía experimentando un incremento importante, que se fue desacelerando hasta estancarse y desde el sector no descartan que comience a observarse una disminución de continuar la incertidumbre. Marconetti adelantó que "abril viene tranquilo" y que se observa una baja en la calidad del consumo.

A este cambio de tendencia hay que agregarle la incidencia de la inflación que, si bien es menor que años anteriores, mensualmente se realizan ajustes en la gran mayoría de los rubros y elevan los tickets, pero reducen el volumen comercializado; restando rentabilidad a las empresas.

Ante esto, los hipermercados y supermercados lanzaron variadas estrategias comerciales, en varios casos asociadas a entidades bancarias para incentivar el consumo a través de la tarjeta de débito y crédito así como descuentos para la compra de determinados productos o el clásico dos por uno.

"Cada empresa lanzó estrategias comerciales específicas y paralelamente se tratan de ajustar los costos sin tocar a los empleados", comentó Del Campillo, al tiempo que añadió que todos los costos son móviles.

Advertencia por paritarias

De manera informal comenzaron las conversaciones de la Cámara Argentina de Córdoba (de la cual dependen las entidades supermercadistas) con el Sindicato de Comercio para tratar la recomposición salarial correspondiente a 2009. Desde el sector piden prudencia y realismo en los pedidos. "Llama la atención que el gremio que defiende sus intereses y los de sus empleos tenga planteos insólitos, siendo que es el único sector que no tuvo despidos masivos", advirtió Del Campillo.

Los empresarios abren el paraguas porque el escenario a corto plazo no es muy alentador y una suba impactará en la rentabilidad. Sólo los afiliados de Casac tienen 15.000 empleados regularizados, lo cual muestra la importancia del sector y las repercusiones de los ajustes salariales.

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