La venta de pera a Rusia cayó un 30%.

El principal comprador de la región recibió menos productos en lo que va de la temporada.

El problema se lo atribuye al paro que retrasó la tarea de cosecha. Otros mercados como Bélgica, EE.UU. y Alemania también registraron una disminución de las exportaciones.

Neuquén > La disminución de las exportaciones frutícolas que comenzó a esbozarse el año pasado se acentuó en lo que va de esta temporada con el condimento de la medida de fuerza de los trabajadores rurales que paralizó la actividad en el momento clave de madurez de la pera William’s.

De acuerdo a las estadísticas del puerto de San Antonio Este, al 15 de febrero de este año, hubo una disminución del 6 por ciento en los embarques de peras, producto que el año pasado registró una caída del 7,36 por ciento en comparación con el año 2007.

Hasta la primera quincena de este mes se exportaron por este puerto unas 64.413 toneladas de peras contra las 68.699 que se habían embarcado durante el mismo período de 2008.

Voceros de empresarios exportadores de la región atribuyeron el fenómeno a la medida de fuerza que impidió la cosecha y el traslado del producto al puerto en el momento clave en que madura la fruta.

El fenómeno se hace más evidente si se observa el comportamiento en función de los destinos de la pera. Así, las ventas a Rusia cayeron estrepitosamente un 28,96%, mientras en las tres primeras quincenas del año pasado se habían embarcado 21.263 toneladas, este año fueron 15.106 toneladas. Con EE.UU., Alemania y Bélgica pasó algo similar, aunque en estos casos los volúmenes fueron de menor cuantía.

Exportaciones

En 2008 se vendieron a Alemania 1.009 toneladas, mientras que este año se exportaron 309; a Bélgica se embarcaron 9.116 toneladas, cifra que este año descendió a 7.664 (un 15,93%). En tanto, a Estados Unidos las ventas cayeron un 6,37 por ciento, de 10.743 toneladas se cayó a 10.059.

Si se toman en cuenta las exportaciones totales de fruta desde el puerto rionegrino se concluye que el año pasado -en comparación con 2006- cayeron las ventas a los siguientes mercados: Alemania, -10,87%; Bélgica, -53,17%-; Holanda, -23,23%- y Estados Unidos, -38,77%-.

Pese a la baja que se mencionó en las ventas de peras, el año pasado se registró una desaceleración pronunciada en la venta de frutas a Rusia.

Felipe Rosas, analista de R-Consulting, calificó las expectativas de desarrollo del mercado frutícola argentino como “optimistas pero mesuradas”. Recordó que aunque la fruta ocupa apenas el 3% de la producción mundial de alimentos, permanece como un negocio por encima de las crisis macro-económicas.

Sin duda, dijo, la oferta argentina es importante y hay que tener en cuenta que “la actual crisis es circunstancial”. Por ello, para Rosas, el estado actual de la fruticultura argentina tiene más que ver con realidades internas del país que con la crisis económica mundial. Sobre el tema repasa, por ejemplo, que al productor argentino le cuesta viajar y llegar a mercados internacionales.

Según un documento que difundió Agroconsultora Plus -entidad que está organizando una muestra frutal para el mes de junio- el consultor asegura que “es tiempo de rever algunas trabas que impiden el posicionamiento de Argentina como principal proveedor frutícola del hemisferio Sur, en este momento ocupado en un 65% por Chile”.

A propósito de estas dificultades, Rosas sugiere que el agricultor empiece a proyectar rentabilidades a largo plazo, se centre en cultivos no tan extensivos como la soja y logre una mano de obra más barata.

Con una mirada positiva para la próxima campaña recordó también la responsabilidad del Estado Nacional que «cuenta con buenos programas federales pero que, en general, no se aplican con la asiduidad debida».

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