A la venta de Mahle le faltan piezas

La negociación para que Vasena se quedara con Mahle se trabó por la imposibilidad del comprador de garantizar el repago de un préstamo al Banco Nación y al BICE. Sin ese financiamiento, la operación no prospera. Peligran 500 empleos.
Los trabajadores de la autopartista Mahle siguen esperando una respuesta del Gobierno. Ayer por la tarde, Ramiro Vasena, el empresario que estaba en tratativas con el Ejecutivo para comprar la compañía a partir de un crédito del Banco Nación y otro del BICE, les comunicó a los obreros que la operación se había caído. Según la entidad financiera que conduce Mercedes Marcó del Pont, Vasena no había demostrado una suficiente capacidad de repago para lograr cubrir los 40 millones de pesos que había solicitado. Los trabajadores continúan con la fábrica tomada y con cortes de calle en las inmediaciones de la planta. Hoy habrá una reunión en Rosario, entre el Ministerio de Trabajo local y los obreros metalúrgicos. Carlos Rodríguez, titular de la cartera laboral santafesina, indicó a Página/12 que tras el vendaval de las elecciones, "no había información sobre el futuro de Mahle". Sin embargo, desde el Ministerio de la Producción que conduce Débora Giorgi indicaron a este diario que las negociaciones continúan.

Ayer se venció el último plazo fijado por el Gobierno para concretar la venta de la autopartista Mahle al empresario Ramiro Vasena. La operación se había suspendido la semana pasada –y prorrogado por otros siete días– porque el empresario argentino no había demostrado una suficiente capacidad de repago. Vasena había solicitado un crédito de 40 millones de pesos al Banco Nación y otro de 15 millones al BICE para la compra de maquinaria.

Pero ayer, el empresario argentino que opera la empresa Europarts desde Brasil les comunicó –y pidió disculpas– a los trabajadores, ya que no iba a poder comprar la autopartista. "Tenemos bronca y no sabemos qué esperar. Todo este proceso es muy desgastante. Queremos volver a trabajar ya", señaló a Página/12 Claudio Maldonado, delegado gremial de Mahle.

Los trabajadores de la autopartista continúan con la fábrica tomada y con cortes de calle. Si bien están cobrando sus sueldos normalmente –por un acuerdo con la empresa alemana que deja de operar la planta–, afirman que la situación no da para más.

Según indicaron a este diario desde el Banco Nación y el BICE, desde la semana pasada Vasena había dejado de enviar información a las entidades bancarias. "No bien el Nación frenó la operación con ellos, dejaron de gestionar el crédito con nosotros", informaron a este diario desde la entidad que conduce Miguel Peirano.

"Si no es Vasena, hay una fila de empresas esperando para comprar Mahle", había afirmado días atrás la presidenta del Banco Nación, Mercedes Marcó del Pont. Otra de las trabas que habrían aparecido son una serie de 56 pedidos de juicios contra Vasena por "despidos injustificados". No bien el Nación frenó las negociaciones, reaparecieron otras compañías con la intención de hacerse cargo de la autopartista. Una de ellas es Taranto, que conformaría una UTE con la metalúrgica Estany. Norberto Taranto ya había realizado una oferta a principios de mayo.

Si bien en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe no tenían, al cierre de esta edición, información sobre la marcha de las negociaciones a nivel nacional, hoy se llevará a cabo en Rosario un encuentro entre las partes. Desde la cartera laboral santafesina se había fijado el final de una conciliación obligatoria y el inicio de una nueva relación con un nuevo dueño de la autopartista para el 2 de julio. Ese plazo deberá estirarse.

Actualmente son 500 trabajadores que están reclamando por la normalización de su situación laboral, sin importar quién sea el comprador. La autopartista es proveedora de grandes automotrices y el 50 por ciento de su producción es exportada hacia Estados Unidos y Europa.

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