La venta de casas, en el nivel más bajo de la última década

La venta de propiedades ya toca fondo en la Ciudad: los datos oficiales revelan que el primer cuatrimestre de 2009 fue el más pobre en cuanto a operaciones inmobiliarias de los últimos diez años. Ni siquiera en los cuatro meses iniciales de 2002, después del estallido de la crisis y en pleno corralito las cifras fueron tan bajas.
Para explicar este escenario, más allá de la conjunción de factores de la economía nacional e internacional, los especialistas hablan de lo que parece ser una disputa entre vendedores y compradores. La mayor parte de los dueños no quiere bajar los precios. Y la mayor parte de quienes buscan propiedades no quieren convalidar los valores actuales y esperan el momento de la caída, que nadie sabe a ciencia cierta si va a llegar. De acuerdo a datos del Registro de la Propiedad Inmueble de la Capital, elaborados por la consultora Reporte Inmobiliario, entre enero y abril de este año se realizaron 21.205 escrituras. En 2002, con la crisis y el corralito, esta medición había tocado su punto más bajo, con 22.746. Desde entonces empezó a crecer y en los primeros cuatro meses de 2008 las escrituras habían superado las 31.000. Los últimos datos que hizo públicos el Colegio de Escribanos de la Ciudad dan cuenta de la misma situación: dicen que en abril de este año hubo una caída de las operaciones del 38,47% si se compara las cifras con el mismo mes del año pasado.

En cuanto al primer cuatrimestre, el descenso interanual fue del 39%. Los números no son exactamente los mismos porque el Colegio registra las escrituras realizados por los escribanos matriculados en la Ciudad. En cambio, en el Registro de la Propiedad se asientan las operaciones sobre inmuebles ubicados en la Ciudad, aunque la escritura la firme un escribano de otra jurisdicción. Quienes trabajan en el mercado inmobiliario señalan el conflicto entre el Gobierno y el sector agropecuario, que comenzó en la primera mitad del año pasado, como el principio de la caída. Los movimientos más conservadores de los productores rurales, que en los últimos años habían sido buenos compradores de inmuebles en la Capital, pusieron un importante freno a la actividad. Más tarde, la crisis financiera internacional y los problemas de la economía local también hicieron lo suyo. Ahora, la clásica incertidumbre previa a una elección parecer ser el último factor que se ha sumado. Así lo señala por ejemplo Héctor D'Odorico: "Siempre hay una merma antes de las elecciones y máxime cuando entramos en los últimos 30 días previos. Casi nadie quiere hacer operaciones.

Hoy lo único que se concreta es lo de la familia que vende un departamento de 3 ambientes para comprar uno de 4, aunque las operaciones de este tipo hoy son más bien escasas. Lo que pasa es que este año ya veníamos de un parate muy fuerte en los meses de verano. Es difícil saber qué va a pasar después del 28 de junio con las propiedades. Pero peor que esto no vamos a estar nunca". No todos están de acuerdo en si finalmente, ante la caída de la demanda, se va a producir o no una caída de los precios, que por ahora resisten y, con la leve suba del dólar de los últimos meses, se alejan cada vez un poco más de las posibilidades de los asalariados. Quienes defienden los valoresactuales dicen que los costos de construcción no permiten que bajen los departamentos nuevos. Y que eso termina también por incidir en el valor de las propiedades usadas. Mientras tanto los propietarios que pueden retiran sus propiedades de la venta o incluso, la ponen en alquiler, lo que también ha provocado un crecimiento de la oferta en ese rubro.

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