Con la venia de Kirchner, Scioli estudia tres cambios en su Gabinete

Habría variantes en Seguridad, Salud y Educación. Por la primera de esas carteras ya hubo reuniones con posibles reemplazantes. Claudio Zin estaría con ganas de irse cuanto antes, y a Oporto pocos lo imaginan inaugurando el próximo ciclo lectivo. El dedo de Kirchner, clave para cualquier decisión.
El gobernador Daniel Scioli tiene en carpeta tres cambios en su Gabinete para los próximos meses. Por razones diversas, podrían emigrar el ministro de Seguridad, Carlos Stornelli; el de Salud, Claudio Zin; y el director de Cultura y Educación, Mario Oporto. Y sus reemplazantes, aún no definidos, tendrían el aval de Néstor Kirchner.

Oporto sería quien tiene menos tiempo en su cargo. En La Plata, son varios los que creen que difícilmente esté para el inicio de clases del año próximo, previa discusión salarial con los gremios docentes, una instancia que el director de Educacón enfrenta y resuelve desde hace siete años.

Pese a ello, Scioli no lo tendría en sus planes para los últimos dos años de gestión, y pretendería para ese cargo a alguien con menos vuelo propio. Desde la Gobernación no se escucharon nombres, pero si desde el Senado bonaerense, donde el oficialismo pretende darle ese lugar a la senadora Marta Helguero.

Helguero tiene mandato hasta 2011, y su futuro puede virar para muchos lados. Oriunda de Almirante Brown, su jefe político es el diputado nacional Jorge Villaverde, un histórico seguidor de Eduardo Duhalde, y con quien en la Gobernación alguna vez se especuló que ocupe un cargo ejecutivo.

Si bien hasta ahora no mostró signos de rebeldía, para los senadores del PJ-FpV la partida de Helguero los liberaría de futuros sacudones al momento de juntar voluntades, ya que su voto será vital desde diciembre para que el oficialismo consiga una ley.

Oporto tiene mandato hasta 2011 por acuerdo del Senado, donde, vocean desde el oficialismo, envió escasos informes sobre su gestión, una obligación que le demanda su cargo.

Ministros extenuados

Stornelli y Zin, dos funcionarios sin pasado en la arena política, avisaron que no están dispuestos a continuar en funciones. Para el primero, Scioli ya tendría designado un reemplazante, con quien se habría reunido semanas atrás en su oficina porteña del Banco Provincia.

Fue ése un encuentro especial: uno de los asistentes fue nada menos que el empresario y ex montonero Mario Montono, quien tendría alguna participación en las tareas del área de Seguridad.

Si bien el presunto reemplazante de Stornelli es un misterio, uno de los nombres que circulan es del platense Carlos Martínez, ex diputado nacional y uno de los punteros históricos del ahora ministro de Justicia de la Nación Julio Alak, quien por dieciséis años gobernó la capital provincial.

El arribo de Martínez al Gabinete provincial es un secreto a voces en La Plata, y sería una de las incursiones directas de Kirchner en el Gabinete bonaerense, ya que el ex presidente tiene entre sus objetivos inmediatos destronar de la intendencia de esa ciudad a Pablo Bruera, a quien acusa de haber trabajado en contra de su candidatura en la última campaña.

El apartamiento de Stornelli genera cierto escozor en la Gobernación, ya que el ministro nunca renunció a su cargo de fiscal federal, un ámbito desde el que podría tomar cualquier represalia.

La influencia de Kirchner en la designación de ministros bonaerenses sería de tal envergadura, que hasta el propio Scioli acompañaría el ofrecimiento de ministerios con la garantía de que cuentan con la venia del patagónico.

La salida de Zin parece la más complicada. Es que el ex columnista radial no estaría con intenciones de seguir en su cargo, pero su salida se complica porque Scioli no tendría un reemplazante inmediato.

El ministro sufrió este año duros embates de la oposición por la vinculación de uno de sus funcionarios en la causa que investiga el tráfico de medicamentos adulterados, y está en el ojo de la tormenta semanalmente por los sucesivos paros del personal de los 77 hospitales bonaerenses. Pero esos motivos, a Scioli tampoco le es fácil conseguirle un sucesor.

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